EEUU estudia intervenir el mercado de futuros del petróleo para frenar el alza de precios

Catar advierte de que el barril podría dispararse hasta los 150 dólares si se bloquea el estrecho de Ormuz, mientras Emiratos Árabes Unidos estudia congelar activos iraníes tras los ataques en la región

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Vista de una refinería.
Vista de una refinería. / EFE
Agencias

Madrid, 06 de marzo 2026 - 14:27

El Gobierno de Estados Unidos está estudiando intervenir en el mercado de futuros del petróleo para intentar contener el encarecimiento de la energía provocado por la escalada del conflicto en Oriente Medio tras los ataques conjuntos de Washington e Israel contra Irán. La posibilidad, adelantada por la cadena CNBC, supondría una actuación poco habitual de la Administración estadounidense para influir en el precio del crudo a través de los mercados financieros.

Según la información publicada, un alto funcionario de la Casa Blanca ha señalado que el Departamento del Tesoro podría anunciar próximamente medidas destinadas a frenar el aumento de los precios de la energía derivado del conflicto con Irán. Entre las opciones que se estudian figura una acción directa sobre el mercado de futuros del petróleo, un instrumento clave para la formación de precios en los mercados internacionales.

De confirmarse, se trataría de un intento inusual de Washington por moderar la escalada energética actuando sobre las expectativas del mercado, en lugar de recurrir únicamente a mecanismos tradicionales como el uso de reservas estratégicas o el incremento de la producción.

Uno de los principales temores del mercado es que la guerra pueda afectar al tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. Por este paso estratégico circula aproximadamente una quinta parte del suministro energético global.

Riesgo de una crisis energética global

Las advertencias sobre el impacto económico del conflicto se han multiplicado en los últimos días. El ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, ha advertido de que la guerra podría obligar a los exportadores del Golfo Pérsico a suspender la producción de gas y petróleo en cuestión de semanas, una situación que podría elevar el precio del crudo hasta los 150 dólares por barril.

En declaraciones al diario británico Financial Times, el responsable catarí señaló que incluso si el conflicto terminara de forma inmediata, el sector energético necesitaría “semanas o meses” para recuperar un ritmo normal de entregas debido a los daños sufridos en infraestructuras clave.

La compañía Qatar Energy confirmó recientemente que la producción de gas natural licuado (GNL) y productos asociados se ha visto interrumpida por ataques con drones iraníes contra instalaciones situadas en las ciudades industriales de Ras Laffan y Mesaieed. El parón se atribuye a causas de fuerza mayor derivadas de los ataques.

Catar es el segundo mayor productor mundial de GNL y uno de los actores más influyentes en el mercado global de gas. Aunque solo una parte limitada de sus exportaciones se dirige a Europa, el ministro advirtió de que el continente podría verse afectado indirectamente, ya que los compradores asiáticos tenderían a ofrecer precios más elevados por el suministro disponible.

Según al-Kaabi, si el conflicto se prolonga y los petroleros y buques mercantes dejan de atravesar el estrecho de Ormuz, el mercado energético podría sufrir un fuerte shock de oferta en cuestión de semanas. En ese escenario, el precio del gas podría alcanzar los 40 dólares por millón de unidades térmicas británicas, casi cuatro veces más que antes del inicio de la guerra.

El ministro fue especialmente contundente al advertir de las consecuencias económicas de una escalada prolongada. A su juicio, una crisis energética de esa magnitud afectaría directamente al crecimiento global, provocaría escasez de determinados productos y generaría efectos en cadena en sectores industriales dependientes del suministro energético.

Presión financiera sobre Irán

Mientras tanto, algunos países de la región también estudian nuevas medidas económicas contra Irán. Emiratos Árabes Unidos está considerando congelar miles de millones de dólares en activos vinculados al país persa depositados en su sistema financiero, según informó el diario estadounidense The Wall Street Journal.

La medida se analiza como respuesta a los ataques con más de mil drones y misiles que Irán habría lanzado contra objetivos emiratíes en el contexto de la actual escalada militar. Fuentes cercanas a las conversaciones aseguran que responsables emiratíes ya habrían advertido en privado a Teherán de que esa opción está sobre la mesa.

Durante años, Emiratos ha funcionado como uno de los principales centros financieros para empresas e individuos iraníes que buscaban operar fuera del alcance de las sanciones occidentales. Analistas estadounidenses consideran que esa red financiera ha permitido a Irán mantener sus exportaciones de petróleo y canalizar ingresos hacia programas militares y aliados regionales.

Entre las medidas que se analizan figuran la congelación de activos de empresas pantalla utilizadas para ocultar operaciones comerciales y un control más estricto sobre las casas de cambio que facilitan transferencias fuera del sistema bancario formal.

Otra posible línea de actuación sería actuar contra cuentas vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, un organismo central en la estructura de seguridad del régimen iraní y con participación directa en la comercialización internacional de crudo.

Además de las medidas financieras, responsables políticos emiratíes estudian posibles acciones marítimas, como la incautación de buques vinculados a Irán utilizados para transportar petróleo a través de la denominada “flota en la sombra”.

Una decisión de este tipo supondría un cambio relevante en la política tradicional de Emiratos, que durante años ha intentado mantener un delicado equilibrio entre su alianza estratégica con Estados Unidos y su cercanía geográfica y comercial con Irán.

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