Alejandra Parejo | Copywriter

"Es importante poner nombre y cara a las injusticias contra las mujeres"

"Es importante poner nombre y cara a las injusticias contra las mujeres" "Es importante poner nombre y cara a las injusticias contra las mujeres"

"Es importante poner nombre y cara a las injusticias contra las mujeres" / Juan carlos vázquez

Alejandra Parejo (Palma de Mallorca, 1990) es copywriter y debuta ahora en el mundo de la novela con Una familia normal (Temas de hoy, Planeta), una historia en la que una profesional de éxito y con pareja estable decide quedarse embarazada. No oculta su pasión por la escritura y defiende que lo ideal es que papel e internet "puedan convivir" muchos años. "Tenemos que pararnos a pensar adónde vamos a parar con los móviles, con internet, con todo. Yo la primera. A veces estar tan conectados hace que nos comuniquemos fatal", afirma.

-¿Qué es una copywriter?

-Es la persona que escribe en la parte de publicidad.

Hoy está mejor pagado ser una marca en internet pero es mejor ser persona, sin ninguna duda"

-Como ahora todos los cargos tienen nombres raros...

-[Risas]. En publicidad se divide el trabajo en los creativos, en duplas. Entonces está el copy y el arte. El copy es el que escribe, el que por ejemplo haría un eslogan, y desde el arte se diseña. Es un trabajo en equipo.

-¿De dónde le viene su devoción por la palabra?

-No le sabría decir. Siempre me ha gustado mucho leer y en mi casa me han apoyado mucho comprándome libros. Escribo de forma natural. Dice mi madre que cuando era pequeña le escribía muchas cartas. Todo lo decía por escrito.

-Como los notarios. Debuta con la novela Una familia normal e imagino que todo el mundo le preguntará qué es una familia normal en estos tiempos.

-El título tiene un poco de trampa porque realmente es irónico. Las familias normales no existen. Existe lo convencional y la norma y lo que nos han contado en el colegio, en la política, en la religión. Lo normal no existe. La tendencia es que las familias están evolucionando hacia otros lugares. Además, todas las familias tienen sus cosas de puertas para adentro, ¿no?

-Cada casa es un mundo.

-Eso es.

-Su libro parte de un embarazo a los treinta y pocos. Hoy día eso es pronto.

-Hoy es pronto, sí. Es verdad que nuestros padres llegaban a serlo mucho antes, pero creo que, aun así, en cuanto tienes una pareja estable, a partir de los 25, se espera que seamos padres.

-¿Las dos rayas del predictor asustan?

-No lo sé. Pero a Olivia -la protagonista- le asustan mucho las dos rayas del predictor. Es un punto de inflexión en su vida. Esas dos rayas abren la caja de Pandora y empieza a tener muchos miedos, muchas inseguridades. Se lo cuestiona todo.

-¿Es un síntoma de agotamiento social?

-Nos ha tocado vivir en una generación un poco rara. Nos asusta la inestabilidad que se vive, sentir que a nuestra edad nuestros padres habían hecho todo y nosotros, no. Se espera de nosotros cosas que no somos capaces de hacer.

-¿Qué es la igualdad?

-La igualdad de derechos es que los hombres y las mujeres tengan las mismas oportunidades.

-Muy bien, ¿pero la maternidad es un tope insalvable en la carrera profesional de la mujer?

-La maternidad es una responsabilidad importante para la mujer. La mujer tiene el poder de crear vida y eso es una maravilla. Pero cuando decides tener un hijo, el cuerpo que cambia es el de la mujer. Eso es una evidencia y no se puede cambiar. Entonces, creo que hacen falta ayudas diferentes y oportunidades de conciliar de manera más real.

-¿Cómo se le dice al jefe que estás embarazada?

-Tampoco lo sé. Pero si me pongo en ese lugar, creo que con miedo.

-¿Con miedo?

-Sí, porque al final, una mujer embarazada para un empresario no deja de ser un problema.

-Parece mentira que estemos a las puertas de 2020...

-Ojalá fuese mentira, aunque es verdad que hay empresas que dan más facilidades que otras, que son más grandes. Pero hay otras muchas que no.

-Generalizar no es justo.

-Claro, claro, pero sí es una situación complicada.

-¿Es más difícil ser madre hoy que antes?

-Creo que sí.

-Las madres de antes pasaron lo suyo.

-Desde luego, la generación de mi madre viene luchando muy fuerte desde hace mucho tiempo.

-Parece que no se le da valor a esa lucha.

-No, no, no. Al contrario. Creo que la generación anterior ha luchado muchísimo y ha hecho que estemos en el lugar en el que estamos ahora. Y nosotras haremos lo mismo con nuestros hijos, pero sí que creo que ahora se nos exigen muchas cosas para ser madre que a ellas no se les exigía.

-¿En qué punto está la lucha feminista por la igualdad?

-Nos quedan muchas cosas por hacer. Es verdad que hemos conseguido derechos que son obvios. Mi abuela, que es joven, supermoderna, ha vivido ese momento de no poder abrir una cuenta en un banco sin su padre. De eso no hace tanto. Mi abuela está viva.

-¿Dónde ha quedado el movimiento MeToo?

-El MeToo ha hecho una gran labor por las mujeres. Hay que decir en voz alta todas las injusticias que existen y es importante poner nombre y cara a las injusticias contra las mujeres. Y castigar a la gente que se ha aprovechado de su poder.

-¿Estamos ante la era de la degradación del hombre, como defienden ciertos sectores de la sociedad?

-No. Estamos en la época de dar el valor que merece a la mujer. Eso puede asustar no a los hombres, pero sí a una parte de la población. Pero eso lo tiene que asumir cada uno.

-Su mundo es digital. Pero usted es la prueba de que internet y papel pueden convivir.

-Muchas gracias. Espero que la evolución nos lleve a que puedan convivir perfectamente el mundo digital y el papel. Además, creo que el papel otorga un silencio, una calma y un ritmo distinto que es necesario, porque nos vamos a volver locos. El mundo analógico tiene un punto que ojalá no se pierda y es la paciencia, la calma y aprender el esfuerzo que conlleva hacer las cosas.

-¿Hoy día es mejor ser una persona o una marca?

-Hoy está mejor pagado ser marca pero es mejor ser persona. Sin ninguna duda.

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