“2’7 millones de pymes en España no están digitalizadas”

Entrevista a Torcuato Luca de Tena

Torcuato Luca de Tena junto a una nube.
Torcuato Luca de Tena junto a una nube. / M. G.
Álvaro Ochoa

01 de marzo 2022 - 08:08

Torcuato Luca de Tena nació en Santander porque en 1958 su familia veraneaba allí. Unos antepasados entre los que se encuentra el brillante autor de Los renglones torcidos de Dios con el que comparte nombre. "Tuve la suerte de conocerlo y era muy ameno". Pero este Torcuato, cuando no tiene un ensayo o una novela histórica en la mano, probablemente esté haciendo deporte -fue uno de los pioneros del pádel en España hace varias décadas- o disfrutando de la naturaleza. Aficiones que contrastan con el camino tecnológico que ha recorrido y que le mantiene alerta intentando vislumbrar qué será lo próximo que nos cambiará la vida. Quizá el nacer en el norte le hace ser un férreo defensor de la nube.

-Su nombre suena al mundo de las letras, pero a usted le dio por los números.

-A mí me ha dado por la novedad. He ido toda mi vida un poco por delante la sociedad. Empecé hace 45 años con fichas perforadas cuando la gente no sabía lo que era un ordenador. Y con la nube cuando nadie sabía, excepto dentro del sector, lo que era y lo que iba a significar. Yo tengo la suerte o la desgracia de llamarme como me llamo. La mayoría me asocia al mundo literario, pero no he tenido la suerte de saber contar como mi familia.

-¿Qué es la nube y por qué le dio por ella?

-Es el poder utilizar herramientas y almacenar información en unos centros de datos que tienen unas condiciones de seguridad y capacidad que antes sólo se podían permitir las grandes empresas. Permite acceder en todo momento a la información desde cualquier sitio y dispositivo. Cuando descubrí esto en 2004 pensé que iba a revolucionar la forma de trabajar. La nube es tremendamente rápida de implantar, barata y accesible a cualquiera. El reto es el factor humano. O sea, cambiar la forma de hacer las cosas. Muchos la utilizan y siguen imprimiendo y grapando.

-¿Qué será lo próximo?

-Viene un mundo absolutamente ligado a la tecnología. Es difícil es encontrar una faceta de la vida sin ella. El reto es saber utilizarla y es complicado. La tecnología mal utilizada nos esclaviza y no nos ayuda. Es muy atractivo estar intentando ver qué es lo que viene. El metaverso o las criptomonedas son ejemplos, porque pueden cambiar la influencia de gobiernos y bancos. Internet o la nube nos ha cambiado la vida. Muchos no recordamos como vivíamos hace diez años.

"Hay quien utiliza la nube pero sigue imprimiendo y grapando"

-Su empresa se dedica a digitalizar empresas, ¿se dejan?

-La pandemia ha ayudado mucho en esto: poder conciliar la vida personal y profesional gracias al teletrabajo. Pero queda mucho por hacer: hay 3’2 millones de pymes en España y 2’7 no están digitalizadas. Es decir, siguen funcionando igual que en el siglo pasado. En el confinamiento se han visto las cosas buenas de la digitalización. Muchas empresas se están subiendo al carro, pero otras no saben ni por dónde. Por eso, hace cinco años creé la empresa. Porque tenía claro que muchas empresas no iban a saber y a la gente hay que ayudarla. El objetivo es que aprendan y hagan un uso adecuado. Un ejemplo es una empresa a la que llamamos y nos contestó una persona que estaba arando en un tractor. No tenía ni idea del mundo digital. Nos dijo que habláramos con su hija… cuando llegue del colegio. Tenía 12 años. Pues le enseñamos a utilizar el correo electrónico y a almacenar sus datos porque no necesitaba más. Tienes que adaptar la tecnología a las necesidades de la empresa y, sin ayuda, es muy difícil que den el paso. Es importante acompañarla en el proceso y dar soporte.

-¿Se alegran las empresas de subirse al carro digital?

-Les cambia la vida y no se baja del carro ninguna. Todas las empresas de las casi 30.000 que hemos digitalizado no se han vuelto atrás. Han descubierto un mundo nuevo. Lo que hacían en dos días ahora lo hacen en una hora. Durante la pandemia, gracias a estas soluciones digitales, han salvado el negocio. Muchas, por no tenerlas, se han ido al traste. Imagina que una empresa renunciara a la tecnología y dijera a sus proveedores y clientes que sólo utilizan el correo postal: ¿cuánto duraría en el mercado?

-Algunos dicen que la tecnología quita el puesto de trabajo al humano.

-Quita el trabajo que no aporta valor. Un amigo estuvo en un negocio de café para llevar de Shangai. Se pedía a través de una pantalla y había un brazo mecánico sirviendo. Han quitado camareros, pero han generado un puesto de diseñador, otro de robótica, otro de soporte y mantenimiento, etcétera. Se han creado empleos que aportan más valor a la cadena que una persona que saca un café de una máquina y te lo da. Hay que descubrir dónde puedes aportar valor.

"Mis nietos no ven la tele ni tienen móviles a mano"

-Dicen que las nuevas generaciones deben liderar la digitalización y su empresa tiene un alto porcentaje de ellos, ¿llegan bien preparados?

-Para el 73% de los que trabajan en Ozein es su primer trabajo. Desgraciadamente, el gran problema está en la preparación personal. La juventud no lee nada. Hay muchos chavales de 25 años que no han leído un libro en su vida. Yo les digo que piensen que cuando alguien se ha puesto delante de una página en blanco ha tenido que documentarse o tiene algo que contar. Eso deben aprovecharlo. El autor de un libro tiene un bagaje del cual el lector se aprovecha en una semana en la que se lo lee. Y, probablemente, ese conocimiento volcado en el libro es fruto de años. Sin embargo, no leen y así es complicado que se evolucione y puedan aportar valor. De hecho, los programadores informáticos no existirán, pues hay herramientas que te lo hacen.

-¿El problema está en casa o en la clase?

-En todos lados. En la casa no se le dedica el tiempo necesario porque estamos imbuidos en la inmediatez y en el colegio estamos viendo que los sistemas tienden a igualar con el que menos nivel tiene y no se premia el esfuerzo. Y sin esfuerzo no hay nada que merezca la pena.

-Tiene nietos, ¿cómo los relaciona con la tecnología?

-Mis nietos no ven la tele ni tienen móviles a mano. Cero pantallas. ¿Por qué? Porqué es muy difícil explicarle a un niño de dos años qué tiene y qué no tiene que ver. Si lo acostumbras a no tenerlas, cuando tiene la edad de explicárselo, lo puede entender. Y le puedes decir qué ver y cuánto tiempo al día. La vida no puede girar en torno a una pantalla que te hace estar pasivo.

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