Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional "Un compromiso de debilidades hizo posible la Constitución"

Javier Pérez Royo. Javier Pérez Royo.

Javier Pérez Royo.

Al jurista Javier Pérez Royo (Sevilla, 1944) lo que "más le gustaría" es que La Constitución explicada a mis nietas, su último libro, sirviera "para ayudar a que las generaciones futuras se conviertan en ciudadanos responsables de la sociedad en la que viven". Miembro de la comisión redactora del Estatuto de autonomía de Andalucía, así como de la del Estatuto de Autonomía de Cataluña, el experto constitucionalista defiende que "una sociedad se mide por lo exigente que son sus ciudadanos en el ejercicio y cumplimiento de sus derechos". Y el primer paso, siempre, es conocerlos. Mejor desde pequeños.

-La Constitución explicada a mis nietas... ¿Qué le han dicho las destinatarias?

-Realmente, mis nietas no lo pueden leer todavía. Es curioso que la más chica, que es la de Estados Unidos, sí que algo podría entender, pero es que es una fuera de serie... Pero, en general, les queda uno o dos años más para poder empezar a leerlo, aunque está pensado para cuando ellas lo puedan hacer.

-Y los adultos, ¿conocemos la Constitución?

-No, creo que la mayor parte no... Bueno... A lo mejor a los que van camino de adultos, a los chicos de Bachillerato, se les prepara mejor, pero no lo sé, porque ya mis niños son tan grandes que no tengo contacto con lo que se enseña a los jóvenes.

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Una definición clara para todos de la Constitución...

-La Constitución es la norma que no resuelve ningún problema, pero sin la cual no se resuelve ninguno. La Constitución no está para resolver problemas, sino para posibilitar que se resuelva cualquier problema de una manera política y jurídica ordenada. Es la premisa para convivir pacíficamente. De ahí, su importancia.

-Acaba de cumplir 40 años, ¿todavía nos sirve?

-Ha servido, ha cumplido durante muchos años, pero debería haberse reformado hace bastante tiempo. Con todo, ha sido la mejor Constitución que hemos tenido en la historia de España.

-Entonces, ¿tiene más virtudes que defectos?

-Sí, aunque es cierto que últimamente se le están notando los vicios de una manera muy notable y si no se corrigen, con el envejecimiento, pues irán a peor.

-¿Y por qué no se corrigen?

-Porque en España no se hace. Esa es la patología constitucional más importante que tiene este país, que no es capaz de reformar su Constitución.

-La alemana, desde 1949, se ha reformado más de medio centenar de veces...

-Y no sólo en Alemania, España es el único país que no la ha reformado nunca.

-Pero, disculpe que insista, ¿por qué?, ¿nuestro texto se blinda a sí mismo?

-No, no, no. Nuestra Constitución no es más rígida que otras, está en la media de las constituciones europeas. No estamos ante un problema jurídico sino ante un problema político.

-Vamos, que no sabemos ponernos de acuerdo...

-Exactamente, nos pusimos de acuerdo cuando no había más remedio, y una vez que lo hicimos, ya no hemos sido capaces de volver a hacerlo.

-¿La Constitución del 78 fue rupturista con el régimen anterior?

-No. El texto se hizo por una serie de debilidades. El aparato del Estado del régimen de Franco, que estaba intacto, tenía poder pero no tenía legitimidad y en la oposición había legitimidad pero no tenía poder. Por eso digo que fue un compromiso de debilidades lo que hizo posible la Constitución.

-Entonces, era una especie de punto de partida...

-Exactamente, pero no se entendió como punto de partida sino como de llegada. Era un punto de partida para haber ido haciendo modificaciones y haber ido levantando todas las hipotecas que habían dejado el régimen de Franco, que eran muchas. Pero no se ha entendido así con lo que la Constitución se ha ido anquilosando y petrificando.

-¿Cuadra el resultado electoral en Andalucía con una ciudadanía que conoce su Constitución?

-(Ríe) No lo sé... Pero es bastante deprimente el resultado. De todas formas, está ocurriendo en otros países europeos también, no sólo en España.

-¿Por qué ahora?

-Yo creo que en España hay una base social que hace posible que surja un partido de extrema derecha, como existen en todos los demás países europeos. En este sentido, España hasta ahora había sido un poco la excepción. Pero es que esa base social estaba dentro del Partido Popular y la tenía muy controlada. En cuanto el Partido Popular se ha ido debilitando, esa base social ha empezado a andar un poco autónomamente. Pero, vamos, lo que ha ocurrido en España no es anómalo en términos de Derecho Comparado.

-¿Cataluña ha pesado?

-Es que las elecciones han sido catalanas, no andaluzas. Los que han intentado hacerlas andaluzas, que ha sido la izquierda, el partido de gobierno y Adelante, no han sido entendidos por el electorado, mientras que los partidos de derecha han puesto en el centro ese nacionalismo español y han conseguido enganchar al electorado.

-¿Es la Andalucía de hoy la que soñaba hace 40 años cuando el Pacto de Antequera?

-Si hace 40 años me hubieran dicho lo que tenemos hoy le aseguro que me hubiera puesto muy contento. Es que cuando todo aquello nadie pensaba que íbamos a tener lo que tenemos hoy.

-No eran muy optimistas...

-No es eso, es que pensar simplemente en tener un Parlamento entonces.. Eso no se pensaba... En aquel momento teníamos muchas dudas cuando mirábamos al futuro, la verdad.

-Y hoy, ¿cuáles son los principales retos?

-Todos, porque la democracia está siempre perfeccionándose y está siempre incompleta. La democracia no está garantizada, hay que garantizarla cada día, partiendo de que hay que defender lo que hemos conseguido , porque lo mismo que se avanza, se retrocede...

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