Las grandes fortunas tienen nombre de mujer
La muerte de grandes empresarios como Emilio Botín o Isidoro Álvarez coloca a sus herederas en los primeros puestos de la lista española de 'Forbes'.
Aunque la lista de los más ricos del mundo que elabora la revista Forbes vuelve a estar dominada mayoritariamente por hombres, en el caso de España este año se da la circunstancia de que hay más mujeres que en la última edición. La muerte de grandes empresarios como el banquero Emilio Botín (Grupo Santander) e Isidoro Álvarez (El Corte Inglés) ha provocado un baile de nombres entre las grandes fortunas, dejando a sus herederas (sus hijas y sus viudas) en una posición privilegiada.
Así, por ejemplo, Ana Patricia Botín, la primogénita de Botín y nueva presidenta del Santander, ha escalado más de una decena de puestos, pasando del número 18 en 2013 al séptimo lugar de la lista de este año. Su fortuna, tras el fallecimiento de su progenitor, se ha duplicado, pasando de los 1.600 millones de euros a los más de 3.400. Lo mismo le ha sucedido a las herederas de Isidoro Álvarez. Su viuda, María José Guil Navarro, tiene actualmente un patrimonio estimado de 2.000 millones.
Otra de las grandes fortunas españolas que ahora tiene nombre de mujer es la que amasa desde hace escasos meses la hija de José Daurella, el presidente de la embotelladora Coca-Cola Iberian Partner. Sol Daurella aparece en el puesto 19 del ranking con 1.700 millones de euros.
No obstante, la mujer más rica de España es Sandra Ortega, la hija mayor de Amancio Ortega, el dueño de Inditex. También en su caso ha escalado posiciones en esta lista a raíz del fallecimiento de su madre, Rosalía Mera, que le dejó al morir un patrimonio de más de 5.200 millones de euros. Como en el caso de su padre (el hombre más rico de España con una fortuna de 46.000 millones de euros), la joven gallega está gestionando su imperio con una gran discreción.
En esta lista de grandes fortunas también tiene un puesto destacado, como no podía ser de otra forma, la duquesa de Alba, cuya fortuna se estima ronde los 2.800 millones de euros. No obstante, su hijo mayor, Carlos, asegura ahora que en la lista no debería estar su madre, que repartió su bienes entre sus seis hijos antes de casarse con Alfonso Díez en 2011.
Ocupan también un puesto destacado, esta vez no por ninguna herencia sino por su labor empresarial, las hermanas Alicia y Esther Koplowitz (con 1.600 y 900 millones de euros, respectivamente), así como la baronesa Thyssen, cuya colección de arte, una de las más importantes del mundo, la deja en una buena posición, también con un patrimonio que supera los 900 millones de euros.
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