La caja negra

El tormento de Lipasam en el Polígono Sur

  • Los empleados de limpieza no dan abasto en las calles de mayor pobreza de España. Los escombros se amontonan durante días en estampas vergonzosas

Suciedad y escombros en el Polígono Sur Suciedad y escombros en el Polígono Sur

Suciedad y escombros en el Polígono Sur / M. G. (Sevilla)

NADA de lo que ocurre en Sevilla es ajeno al Polígono Sur. Y cuanto ocurre en el distrito más pobre de España no debería ser extraño para el resto de la ciudad. De hecho, hay problemas muy similares en todos los distritos, pero en este polígono se multiplican por diez. Esta semana han aparecido restos de escombros en una calle de Las Letanías, tal como ocurre en otros barrios de la ciudad, donde también hay desconsiderados que se niegan al uso de la cuba. Los cochinos trotan por todas las montaneras. Ocurre que Lipasam no puede más en la zona más deprimida de la ciudad.

Los servicios de limpieza acuden a diario. Hay un capataz de la empresa municipal que coordina las cuadrillas al que todos reconocen su empeño. El problema es una suerte de tormento de Sísifo. A muchos vecinos les parece poco cuanto se hace en la zona. Y en el resto de Sevilla cunde la idea de que Lipasam ha abandonado este distrito. No es cierto. Si hay dos servicios volcados con el Polígono Sur son la Policía Adscrita, que depende de la Junta de Andalucía, y la empresa municipal de limpieza.

La pregunta de la Reina

La reina Letizia preguntó en su reciente visita a las Tres Mil Viviendas: “¿No limpian las calle si no venimos nosotros?”. Y esta muestra de interés fue un tema de actualidad nacional. En el Polígono hay que arrear a diario con muchos problemas, pero especialmente con las fogatas, las botellonas, las carreras de vehículos... Todo genera una degradación que obliga a un esfuerzo especial de barrenderos y baldeadoras. En ocasiones hay quien opina en la oficina del Comisionado especial para la zona que si el resto de sevillanos vieran el esfuerzo que Lipasam hace en este distrito, se quedarían impresionados... cuando no enojados.

La cantidad de trabajadores que dedica el Ayuntamiento a la limpieza de este sector de la ciudad irritaría a quienes sentencian que muchos de los vecinos viven en condiciones insalubres porque, sencillamente, les da la gana. Una afirmación injusta porque todo el que puede marcharse de allí lo hace, sobre todo en los casos de alumnos que logran prosperar. Son pocos, pero los ha habido.

Otra perspectiva de la misma calle Otra perspectiva de la misma calle

Otra perspectiva de la misma calle / M. G. (Sevilla)

Sí, hay escombros abandonados durante días en una calle. ¿Pero cómo queda la carrera oficial de Semana Santa en cualquiera de sus tramos tras el paso de la última cofradía? Hecha un verdadero estercolero. Todo cuando hace Lipasam por los barrios de este polígono luce muy poco. No renta casi nada. Los sevillanos no van al Polígono Sur. Acaso lo contemplan desde el coche, desde la carretera de Su Eminencia desde la que se suelta un “ojú” al contemplar el desaliño de los bloques altos. Se trata de una zona condenada de antemano, a la que no se le ofrece ni la oportunidad de exhibir sus mejoras. Por eso fue tan importante la visita de los Reyes. Como lo es la labor de la fundación Alalá, que acaba de lanzar la campaña El flamenco cambia vidas, que aboga por un cambio real en las Tres Mil Viviendas.

Los escombros que acumulan vegetación revelan un escaso respeto por la convivencia urbana, un comportamiento incívico que se aprecia también en otras calles muy cotizadas de la ciudad. No nos equivoquemos. Ocurre que los escombros son como la sal a la herida que lleva tiempo sangrando.