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"Hemos creado escuela en España"

  • El sello Neu ha comenzado a publicar en formato vídeo la integral de los cuartetos de Schubert que el Cuarteto Casals hizo en el Auditorio de Barcelona en el año 2013.

El Cuarteto Casals cumple en marzo de 2017 veinte años de actividad. El Cuarteto Casals cumple en marzo de 2017 veinte años de actividad.

El Cuarteto Casals cumple en marzo de 2017 veinte años de actividad.

El Cuarteto Casals (Vera Martínez Mehner y Abel Tomàs, violines; Jonathan Brown, viola; Arnau Tomàs, violonchelo) cumple este año su vigésimo aniversario. Vera Martínez Mehner recuerda así los inicios: "La idea fue de Arnau, nuestro cellista, quien nos juntó para tocar un cuarteto de Schubert y se convirtió en el principal motor durante nuestra primera época. El primer concierto lo dimos en Toledo el 30 de marzo de 1997. Recuerdo que mi padre nos llevó a los cuatro en su coche. El violonchelo iba detrás, encima de tres de nosotros. Mi siguiente recuerdo es ya el de nuestra primera integral con los cuartetos de Schubert; fue en 1998, con sólo un año de vida y a iniciativa del Dr. Jordi Roch, por entonces presidente de Juventudes Musicales".

-Se convirtieron bastante rápido en un cuarteto de referencia internacional, y ahí siguen, ¿cuáles son las claves para mantener este nivel de excelencia y de éxitos durante tanto tiempo?

-Tienes que tener talento, disciplina, constancia y mucha suerte. Y luego mantenerte siempre al máximo nivel y llevarlo psicológicamente con naturalidad. Difícil... Y como artistas, es importante crecer musicalmente, madurar y proponer siempre algo singular, algo que nos haga ser únicos, ya que hay muchos músicos que tocan muy bien. En ese sentido, uno de los rasgos que nos distinguen es que somos vanguardistas a la hora de aportar un lenguaje nuevo en el acercamiento al estilo clásico (Haydn, Mozart, Boccherini), aportando interpretaciones historicistas. También destacaría nuestro interés por la forma y el discurso musical, ya que nos gusta mucho cuidar la estética.

-El Cuarteto Quiroga ha conseguido situarse también en un primer plano internacional, y poco a poco empiezan a surgir otros cuartetos por distintos lugares de España. ¿Qué ha cambiado en las últimas décadas para hacer esto posible?

-Comparando con la situación española de hace 20 años hemos mejorado muchísimo. Así que desde esta lectura ya positiva, lo que hay que seguir haciendo es mantener la línea e ir mejorando en todos los terrenos: mejores profesores (teniendo en cuenta que el sistema de oposiciones y puntos no siempre es el más fiable), más ayudas para los conservatorios, más becas para los alumnos, pero sobre todo necesitamos un cambio de mentalidad general, en el sentido de entender que la música y las artes son muy importantes para el desarrollo de cualquier persona, y ese cambio tiene que empezar en las escuelas. Hay que conseguir que el tocar un instrumento sea algo absolutamente normal en las familias de nuestro país. En este sentido, pensamos que hemos hecho algunas aportaciones con nuestra propia trayectoria como concertistas y como profesores. Mostrar que se puede hacer una carrera tan importante como la nuestra y por tanto ser referente para otros cuartetos que se han formado después. También siendo profesores de música de cámara hemos podido inculcar el amor, el cuidado y la disciplina por este arte a nuestros alumnos, aparte de aportar nuevas ideas sobre la interpretación y el repertorio. Hemos creado escuela en España. Es muy bonito ver cómo, por ejemplo, vamos de visita al Conservatorio de Salamanca a dar una masterclass y nos damos cuenta de que los alumnos ya han incorporado en sus mentes una seria filosofía de cuarteto de cuerda, se los nota interesados, entregados. Tocan con partitura general, algo que introdujimos nosotros hace 15 años, y conocen los principios fundamentales de la afinación, del trabajo durante los ensayos, etcétera.

-¿Qué recomendaría a los jóvenes que estén planteándose la formación de un conjunto estable de cámara?

-Es muy importante aprovechar los años de juventud para estudiar y conocer bien el instrumento de cada cual; a los 10 años tenemos un cuerpo y unas capacidades para aprender y a los 25, otros distintos. Focalizaría el estudio primero en el instrumento y después en las materias teóricas. Respecto al desarrollo de la profesión, sobre todo, hace falta pasión y amor por el trabajo, encontrar compañeros compatibles y fomentar esa compatibilidad cada día. Es fundamental la dedicación y la confianza en el proyecto.

-Esta integral de Schubert que empezó a publicar en 2016 el sello Neu proviene de un ciclo que hicieron en el Auditorio de Barcelona en 2013. ¿Cómo surgió ese proyecto?

-Con motivo de nuestro 15 aniversario queríamos tocar nuevamente la integral de los 15 cuartetos de Schubert. Gustó mucho la idea, y de hecho es una integral que hemos tocado en muchas salas alrededor del mundo, también en Barcelona, donde decidimos registrar los conciertos en vídeo junto con Santi Barguñó e Igor Cortadellas.

-Su vinculación con el Auditorio de Barcelona es estrecha desde hace mucho, ¿es ese un pilar fundamental para el conjunto?

-Sí, desde luego. Inauguramos la sala Oriol Martorell en el año 2006 y desde entonces tenemos nuestra propia temporada en ella, lo cual nos ha permitido crear también un público muy especializado en música de cámara y, en concreto, en cuarteto de cuerda.

-En los dos volúmenes publicados hasta ahora se incluye el cuarteto más conocido de Schubert (el nº14) al lado de obras juveniles. En realidad, quitando los últimos cuatro (otras tantas obras maestras), el corpus de cuartetos de Schubert no es muy interpretado (salvo en integrales). ¿Qué lugar ocupan en el desarrollo del género durante el siglo XIX?

-Schubert compuso sus primeros cuartetos cuando era jovencísimo, pero progresó de forma increíble en muy poco tiempo, y es muy interesante seguir ese progreso. Por eso, me parece importante conocerlos todos para valorar su aportación al género. Porque sin duda hubo un antes y un después de los cuartetos de Schubert dentro de la literatura camerística.

-Tocan a Schubert desde siempre, ¿cómo ha evolucionado su visión de esta música?

-En muchos sentidos. Aparte de cuestiones técnicas, siempre estamos ahondando en los aspectos interpretativos. Hemos incorporado por ejemplo los arcos barroco-clásicos para interpretar los cuartetos de juventud, lo que nos ayuda a acercarnos un poco más a su época.

-¿Cuáles son sus próximos retos?

-Seguir evolucionando a nivel musical y personal, incrementar repertorio y grabaciones. Seguir desarrollándonos, seguir madurando y que nuestras interpretaciones puedan ser consideradas cada vez más un referente dentro de nuestra especialidad. Después del 20 aniversario y el ciclo con los cuartetos de Beethoven que tenemos en marcha, seremos un cuarteto diferente, la evolución nunca se detiene.

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