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Conte sobrevive pero su Gobierno se tambalea

  • El primer ministro salva con una mayoría simple la votación en el Senado tras una sesión bronca con revisión de dos sufragios

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, resopla durante la sesión de ayer en el Senado. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, resopla durante la sesión de ayer en el Senado.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, resopla durante la sesión de ayer en el Senado. / ROBERTO MONALDO / efe

Después de superar el lunes ampliamente una moción de confianza en la Cámara de los Diputados, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, salvó con una mayoría simple la votación anoche en el Senado, que lo mantiene al frente del país, pero que deja tambaleándose su Gobierno debido al exiguo triunfo que logró, con 156 síes de los 161 necesarios -140 en contra- en una sesión bronca en la que hasta que hubo que revisar por vídeo, como si fuera un partido de fútbol, algunos votos de los senadores.

Conte dispone ahora de una mayoría frágil pero suficiente en el Senado si decide seguir dirigiendo el país transalpino, aunque este escenario, permitido por la Constitución, tiene que contar con el visto bueno del presidente de la República, Sergio Mattarella, quien en los últimos días había pedido mayorías estables.

El Ejecutivo de Conte además podrá sumar en los próximos días otros apoyos, entre ellos el de un senador del gobernante Movimiento 5 Estrellas (M5S), que no asistió porque está enfermo de Covid-19. Respaldaron al gabinete del actual jefe del Gobierno los partidos M5S, Partido Demócrata (PD) y Libres e Iguales (los tres en coalición gubernamental), dos senadores de Forza Italia, varios del Grupo Mixto y también al menos tres senadores vitalicios.

Los números en el Senado estaban muy ajustados y cada voto contaba. Eso explica el retraso que se vivió en el recuento, tras más de 11 horas de debate y una de votación, porque dos senadores, Alfonso Ciampolillo (ex M5S) y Riccardo Nencini (Partido Socialista Italiano), llegaron tarde pero argumentaron que estaban presentes en el aula ante de que concluyera la votación y pidieron dar su parecer.

La presidenta del Senado, Elisabetta Casellati, que los contó como ausentes, se vio obligada a ver de nuevo el vídeo para comprobar la hora a la que habían llegado a la Cámara Alta y si había sido antes o después de que la votación fuera considerada cerrada. Finalmente aceptó sus votos porque, dijo, habían llegado pocos segundos antes de que tocara la campana.

A pesar de la pandemia y de tener 90 años, la senadora vitalicia y superviviente de los campos de concentración nazis, Liliana Segre, quiso apoyar a Conte y viajó de Milán a Roma expresamente para participar en la sesión. Junto con ella, también votaron "sí" al menos otros dos de los seis senadores vitalicios: el ex primer ministro Mario Monti y la científica Elena Cattaneo.

Una de las comparecencias más esperadas era la del senador Renzi, quien acusó a Conte de "enrocarse" para seguir en el poder con menos apoyos. "Necesitamos un Gobierno más fuerte", insistió. También intervino el líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, quien reiteró que el país debe celebrar elecciones generales, que según los sondeos ganaría la coalición de derechas formada por su partido, Hermanos de Italia y Forza Italia.

Conte intentará mantener su Gobierno, si bien sin los apoyos de Italia Viva en el Senado estará en una posición de mayor debilidad que antes. No sería la primera vez que Italia es gobernada por un Ejecutivo sin mayoría absoluta en una de las dos sedes del Parlamento (el país suma 66 gobiernos en 73 años de democracia).

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