El ultraconservador Tea Party sorprende en las primarias republicanas en EEUU
La candidata del movimiento, novata en política, se impone en Delaware a un veterano y popular miembro del partido opositor
Los adversarios republicanos del presidente Barack Obama, favoritos en las elecciones legislativas del 2 de noviembre, se sienten amenazados por el éxito del movimiento ultraconservador Tea Party, que podría terminar beneficiando a los demócratas.
El martes, durante la última gran serie de elecciones primarias en varios estados del este de EEUU, el movimiento del Tea Party dio nuevamente la sorpresa en Delaware.
Su candidata, Christine O'Donnell, una novata en política, ganó esa elección, que concentró la atención de los medios, frente a Mike Castle, un veterano y popular miembro del Partido Republicano, por 53,1% de los votos contra 46,9%.
O'Donnell ganó multiplicando las acusaciones contra el establishment republicano y con el apoyo de Sarah Palin, la figura más conocida del movimiento y ex candidata del Partido Republicano a la vicepresidencia durante los comicios de 2008.
Estas elecciones primarias dividen al Partido Republicano a raíz de la aparición de este movimiento de corte populista que echó raíces tras la elección del presidente Barack Obama.
Iniciado tras la elección del primer negro como presidente de EEUU, en un momento en el que el apoyo al Partido Republicano se encontraba en las cotas más bajas, el movimiento del Tea Party se inspira en las revueltas de 1773 contra los impuestos de la corona británica al té.
Reclaman un Gobierno menos intervencionista en la vida pública y menos impuestos. Algunos de sus miembros han sido acusados de racismo por las consignas que gritan en las manifestaciones, en especial contra el presidente Obama.
Los republicanos temen que O'Donnell no sea elegida en noviembre a causa de sus posiciones de extrema derecha, que podrían alejar a los votantes republicanos más moderados.
Esta perspectiva parece conspirar contra la posibilidad de que los republicanos recuperen la mayoría en el Senado estadounidense.
El Partido Demócrata del presidente Obama dispone actualmente de 59 de los 100 escaños en el Senado. Los republicanos deben ganar 10 asientos si quieren obtener la mayoría en esa Cámara, necesaria para validar las orientaciones políticas de cualquier Gobierno.
En la Cámara de Representantes los republicanos necesitan 39 escaños para arrebatarle la mayoría a los demócratas.
Entre las otras primarias más esperadas del martes también figuraba la de New Hampshire, donde Kelly Ayotte, la candidata republicana, también estaba amenazada por el candidato del Tea Party, Ovide Lamontagne. Los resultados eran tan ajustados que al cierre de esta edición aún no se conocían.
Los ultraderechistas ya obtuvieron la victoria en las primarias de Utah (oeste), donde perdió el senador republicano saliente, Bob Bennett. El ultraconservador Mike Lee será el candidato republicano en este Estado. En Alaska (noroeste) también ganó el candidato del Tea Party, Joe Miller, frente a la senadora saliente, Lisa Murkowski.
En las legislativas del 2 de noviembre se renovarán 37 de las 100 bancas del Senado y todas las de la Cámara de Representantes.
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