Carmen Linares | Crítica Una diva de la naturalidad

La jiennense presentó en Sevilla su disco 'Verso a verso'. La jiennense presentó en Sevilla su disco 'Verso a verso'.

La jiennense presentó en Sevilla su disco 'Verso a verso'. / Grupo Joly

Nueva lección de la cantaora de Linares de elegancia, naturalidad y versatilidad. Pasando de estilos jondos como la petenera o la toná a canciones de autor que ella ejecuta con su deje flamenco, como no podía ser menos, pero buscando nuevas formas de expresión, nuevos matices en su voz más natural. Una forma de cantar que siempre formó parte de su estilo pero que con los años ha ganado presencia en sus recitales. Efectivamente, nos vamos volviendo más naturales. Me gustaron sobre todo los temas de Luis Pastor que son un prodigio de melodía que Linares dijo con convicción y belleza. Y es que el autor de Vallecas está habituado a enfrentarse a textos de enjundia, tanto en la forma como en el contenido, para sacarles las músicas de dentro. La poesía de Miguel Hernández, que fue la protagonista del recital, rezuma fiereza, amor, deseo, cielo, tierra, piedra, pez, naturaleza. También se acordó la maestra de una bellísima melodía de Vicente Monera que popularizó en su día Lole Montoya, el Silbo del dale. Le tembló la voz cuando presentó Aceituneros: para los jiennenses es un himno oficioso. Baste recordar la relación de Hernández con las tierras de los olivos, muy viva todavía. Y, como digo, ese temblor que se llama Casida del sediento o Imagen de tu huella que son pura vida en la voz de la cantaora, con un poderoso Pablo Suárez al piano, lo más emotivo de la noche junto a la impresionante toná. Y el recuerdo al maestro, al amigo Morente con la melodía de la levantica para la Elegía a Ramón Sijé. Levante existe. Hombres y mujeres que se rompieron la voz por to lo jondo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios