Ecos de la antología

18 de marzo 2012 - 05:00

Tuvo un momento de gloria, ese en el que se registró éste y los discos posteriores, a raíz de su participación en la fundacional Antología del cante flamenco (1955). Cantó para el baile y pasó por todos los tablaos madrileños, incluyendo el mítico Zambra, hasta abrir su propio local en Marbella a finales de los 60. Su participación en los emergentes concursos se salda con un primer puesto en Jerez en 1962. Este disco es un reflejo perfecto del flamenco de los tablaos del periodo, con abundancia de repertorio festero coral, ya sea en forma de canción por bulerías desaforadas, tanguillos de los anticuarios, sevillanas, villancicos, rumbas, fandangos de Huelva. El baile en los tanguillos y la soleá lo pone Paloma. Cantes del titular de la grabación, estrictamente, sólo hallamos cuatro y breves. En ellos podemos apreciar el timbre mate de Jarrito que contrasta con su brillantez rítmica. Por bulerías sigue estrictamente la escuela jerezana del momento, con unas cadencias muy sentimentales y justas. Los llamados bandolas en la carpeta, son unos fandangos de Lucena. Los caracoles, pura escuela melismática de Chacón, son el único momento de relativa serenidad que encontramos en esta obra. Quizá no fuera el disco ideal de Jarrito para ser reeditado, por su condición de obra colectiva. De hecho es el único CD disponible del cantaor en la actualidad.

Jarrito y su cuadro flamenco Grabación original 1960. Fonotrón

stats