Cultura

El legado de Ramón Carande llega a la Real Academia de la Historia

  • Los nietos del historiador que pasó por la Hispalense ceden a la institución cientos de sus documentos

Ramón Carande (1887-1986), casi cien años de vida para ser testigo de dos de los siglos más convulsos y agitados de la historia moderna y contemporánea de España, retornará en breve a la Real Academia de la Historia a través de su legado documental: cientos de documentos cedidos por tres nietos suyos. Cuatro años ha tardado una de ellos, Rocío Carande, catedrática de Griego en la Universidad de Sevilla, en sistematizar y seleccionar esta cesión de 57 archivadores "para que sean puestos al alcance de los investigadores, sin límite alguno y en el plazo de tiempo más breve posible". Conscientes del valor testimonial y documental "que tendrá para las generaciones venideras", añade, esta cesión se hará efectiva el 13 de diciembre en la sede de la Real Academia, en Madrid, de la que el palentino Ramón Carande y Thovar fue miembro desde 1948 hasta su muerte, en 1986, en Almendral (Badajoz).

Historiador y docente, humanista y liberal, su instinto crítico y revisionista le granjeó enemistades y ocasionó trabas en su desempeño, una de ellas después de la Guerra Civil cuando el régimen franquista le depuso de su Cátedra de Economía Política y Hacienda Pública en la Universidad de Sevilla, donde residió desde 1927. Ello le permitió disfrutar de seis años intensos para alumbrar una de las obras más significativas de la reciente historiografía económica, Carlos V y sus banqueros (1943), que editó la Revista de Occidente de Ortega y Gasset, y más tarde reeditó, en 1987, el historiador Agustín García Simón, en colaboración con la editorial Crítica, para el Servicio de Publicaciones de la Junta de Castilla y León.

Su principal contribución, en la línea marcada por sus maestros -Antonio Flores de Lemus, Francisco Bernis y José María Zumalacárregui- fue la modernización del conocimiento de la historia económica de España y su aplicación con el apoyo de las técnicas estadísticas y el apoyo documental de los archivos. Los manuscritos de los libros de Carande y los apuntes para sus clases universitarias, en cuadernos escolares de tamaño cuartilla porque nunca aprendió a escribir a máquina -recuerda de su nieta-, destacan en esta cesión donde también figuran los materiales para su obra inédita Los dineros de San Pedro.

Junto a todo esto hay una serie de documentos (recortes de prensa, folletos, invitaciones...) que completan la visión de su vida y obra, explica Rocío Carande, quien junto a sus hermanos María Victoria y Manuel ha firmado esta entrega que ya preparó en vida el escritor Bernardo Víctor Carande, fallecido en 2005, hijo del historiador y padre de los donadores. Entre el material que entrará en los fondos de la Academia se encuentra la correspondencia de una persona que "siempre presumió de no dejar una carta sin contestación", y donde figuran misivas suyas y de notables de su tiempo como Santiago Ramón y Cajal, la condesa de Romanones, el duque de Maura, Jorge Guillén o Gerardo Diego.

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