Bienal de Flamenco Bécquer rima a compás en la Bienal con José Valencia y María Terremoto

  • El cantaor lebrijano rendirá homenaje al poeta sevillano el 7 de septiembre en el Lope de Vega con ‘La alta torre’ y en el mismo teatro la joven jerezana hará lo propio el día 13 con ‘Poesía eres tú’

José Valencia, sonriente en el centro, durante una actuación reciente.

José Valencia, sonriente en el centro, durante una actuación reciente. / Alberto Domínguez

Gustavo Adolfo Bécquer definió a los cantaores flamencos “como sacerdotes de un culto abolido que se reúnen en el silencio de la noche a recordar las glorias de otros días y a cantar llorando”. De alguna forma, como periodista y observador apasionado de todo lo popular -que para él era el fundamento de la verdadera poesía-, sintió siempre una gran atracción por este arte con el que comparte el ritmo en la forma y la profundidad del fondo.

Sin embargo, por alguna extraña razón, el poeta sevillano ha sido un gran olvidado en el plano musical, donde apenas había sido el protagonista de ningún proyecto, salvo excepciones puntuales como las que realizaron Manzanita, Calixto Sánchez o Enrique Morente, que incluyeron algunas de sus rimas por rumbas, malagueñas o bulerías.

De hecho, será en esta Bienal de Flamenco de Sevilla, coincidiendo con el 150 aniversario de su fallecimiento, cuando sus versos sean por primera vez el leitmotiv de un espectáculo jondo. En esta ocasión, el primero en ponerle voz al padre de la poesía moderna es José Valencia, uno de los cantaores más sólidos del flamenco y de los más versados en el estudio de poetas, que se adentrará en el universo romántico de Bécquer el próximo 7 de septiembre en el Teatro Lope de Vega con La alta torre.

La obra de José Valencia, que contará con Sandra Carrasco como artista invitada, indaga en los distintos estados de amor del poeta desde lo trágico al éxtasis

La propuesta, impulsada por el CICUS de la Universidad de Sevilla, se fraguó en 2018 con motivo de la conmemoración de la publicación de sus Rimas, la obra cumbre del sevillano cuyo manuscrito desapareció durante el estallido de la revolución de ‘La Gloriosa’, en septiembre de 1868, y que reescribió poco antes de fallecer en el Libro de los gorriones y ahora se estrena a lo grande en el foro que merece. Aquí, el cantaor lebrijano y el periodista Francisco Robles, encargado de darle cuerpo teórico a la obra, han llevado a cabo un arduo trabajo de investigación para construir un relato que “más allá de elegir unas rimas y cantarlas sin más”, trata de reflejar los distintos estados del amor que describe el poeta, desde lo trágico al éxtasis, pasando por el cortejo, el desengaño, el quiero y no puedo o la plenitud de esas dos olas que vienen juntas.

De esta forma, la obra, que contará con la dirección escénica de Belén Candil, el actor Moncho Sánchez-Diezma, y un elenco formado por Juan Requena a la guitarra, Manuel y Juan Diego Valencia al compás y el músico Diego Villegas, cuenta con un programa que va desde las seguiriyas (Cerraron sus ojos), corridos y romances (Cuando la noche te remueve), tangos (Yo soy ardiente), fandango (Por una mirada), taranta (La alta torre), y cantiñas (Dos rojas lenguas de fuego) hasta la la canción Volverán las oscuras golondrinas, que cantará en un prometedor dueto con la cantaora onubense Sandra Carrasco, artista invitada.

Para Valencia, que ya destacó en la exitosa Aleluya Erótica, basada en el Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín de Lorca o en Bashavel, la producción que estrenó la pasada Bienal donde interpretó a poetas gitanos, este proyecto es ilusionante por muchas razones pero, sobre todo, porque permitirá "reconocer a uno de los poetas más importantes que tenemos en nuestro país, al que no se le había prestado atención a pesar de ser el faro para muchos poetas posteriores como Machado o Lorca y de instaurar una manera nueva de escribir, que él decía que era muy mundana porque trataba de recoger el sentir del pueblo”.

"Espero que el concierto permita reconocer a uno de los poetas más importantes que tenemos en nuestro país, al que no se le había prestado atención”, apunta el cantaor

María Terremoto, por su parte, se siente igualmente feliz “porque en Poesía eres tú es la primera vez que me adentro en el mundo de Bécquer, en su locura, su desconcierto, su visión del amor y de la muerte”, dice. Para ella el proceso ha sido fascinante y “mucho más poder estrenarlo en la Bienal, en un teatro como el Lope de Vega (13 de septiembre), donde han pasado grandísimos artistas y entre ellos mi padre”, cuenta al otro lado del teléfono.

La jerezana llevará a su terreno un repertorio de bamberas, alegrías, malagueña, tientos-tangos, fandangos, nana, petenera y seguiriya, basándose en los versos del mítico libro Rimas y leyendas. De esta forma, viajará por la biografía del sevillano desde sus orígenes, sus inquietudes, sus relaciones amorosas, su descendencia y el desconcierto hasta su muerte, en un camino que, como confiesa la protagonista, le ha servido para conectar con muchos de sus propios sentimientos. Por un lado, porque “con la muerte de mi padre me identifico mucho con ese tema y, por otro, porque me encuentro en un momento muy dulce con mi primer embarazo y hemos preparado una nana muy emotiva con sus poemas”, adelanta.

María Terremoto, que repasará la biografía del sevillano a través de sus versos, resalta "la pasión y la hondura con que escribe”

Los dos artistas coinciden en resaltar la “musicalidad” de los poemas y la vigencia de las letras. “Es tan natural, tan cálido, y tan directo como escribe, que no es nada difícil sentirte su cómplice”, asegura Valencia. Al respecto, la cantaora, Giraldillo Revelación en la Bienal de 2016, cuenta que se ha sentido plenamente identificada con muchos de los versos. “Me gusta porque se nota que es un poeta andaluz en la pasión y la hondura con que escribe”, resalta.

Además, como señala en su estudio Francisco Robles la huella de los cantes flamencos no solo se advierte en la teoría que Bécquer traza en el prólogo a La Soledad, el libro pionero de Ferrán, considerado el primer cancionero jondo, sino en sus propias composiciones. “Cumplen los cánones de la métrica que les permiten ser cantadas por soleá o por cualquier palo que se ajuste a esa medida... sin que chirríen por la estructura, ni por el tema, ni por el léxico”, sostiene.

Los dos artistas coinciden en destacar la “musicalidad” de los poemas de Bécquer y la vigencia de las letras. “Es tan natural, tan cálido, y tan directo, que no es nada difícil sentirte su cómplice", confiesa Valencia

Desde luego, será una oportunidad de volver a darle sentido a versos que forman parte del imaginario de todos y de “darnos cuenta de que hemos perdido 150 años de no haberlos cantado”, apunta Valencia. Ahora sólo queda esperar que “estos versos se cuelen con más contundencia en el repertorio de los cantaores”.

 

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