"La moda es mi mujer: estoy casado con ella, aún no estoy divorciado"
Elio Berhanyer. Diseñador de moda
El creador cordobés, Premio Nacional de Diseño de Moda 2011, continúa trabajando y no descarta regresar a Cibeles
El diseñador cordobés Elio Berhanyer es una de las figuras más representativas de la moda española a nivel internacional. Autodidacta e incansable, sus 66 años de trayectoria lo convierten en el decano de los diseñadores nacionales. Gracias a su impecable carrera ha sido galardonado en países como EEUU, Italia, Alemania o Brasil. A estos reconocimientos se une el Premio Nacional de Diseño de Moda, que consiguió ayer por su pasión y entrega.
-¿Qué significado tiene para usted este premio?
-Es un reconocimiento a 66 años de profesión. Creo que ese premio no es para mí, es para el equipo que he tenido, todos los que han colaborado conmigo, para todos los que me quieren. También es para repartirlo con mis alumnos de la cátedra de la Universidad de Córdoba.
-Usted empezó diseñando para el teatro.
-Sí, antes de hacer moda hice muchísimo teatro. Hice ballet, el primer musical que se hizo en España, estrenos de Arrabal, Ionesco, cuatro obras de Antonio Gala... En la moda entré en 1960 pero ya llevaba mucho teatro encima.
-En los últimos años vemos cómo la moda vuelve la vista hacia el pasado. ¿Significa esto que ya está todo inventado?
-No, hay que mirar al pasado, cómo se vestían los griegos, en el Renacimiento, la Edad Media... La moda siempre está cambiando, no se queda estática nunca. Ha ido evolucionando constantemente. Siempre hay cosas que sobreviven, como por ejemplo el corte imperio, pero los trajes nunca son iguales. Ahora mismo ningún diseñador presenta lo mismo, todo el mundo tiene sus ideas. La moda es cultura, parte de la Historia. Cuando yo me marche otros ocuparán mi lugar y seguirán adelante porque la moda nunca va a terminar ya que la realidad es que la gente nunca va a salir desnuda a la calle. Hay momentos en los que la calle está mejor o peor vestida. Influyen mucho los momentos de crisis, en los que la gente no tiene dinero para vestuario y compra cosas muy barateras, que no son de muy buena calidad. Indudablemente, la crisis en España influye en todo.
-¿Qué opinión tiene de los nuevos diseñadores españoles?
-Los que están en Cibeles, que son los consagrados, hacen un pret-à-porter muy bueno, lo que pasa es que no sale de España. Yo he presentado mis colecciones en las más importantes ciudades del mundo pero ahora la moda española no sale de aquí. Esto es muy triste. La prueba es que tampoco vienen compradores de fuera, cuando en los años 60 se vendía a todos los grandes almacenes norteamericanos. En este momento todo está un poco estancado. La crisis es muy fuerte. Sin comer no se puede estar pero sin vestir sí, porque se puede aprovechar la ropa vieja y no pasa nada.
-¿Cuál fue la época dorada de la moda española?
-Años 60 y 70, la época de la alta costura, donde además la calle estaba mucho mejor vestida. Era una maravilla ir por la calle y ver cómo iban las mujeres, con sus guantes, sombreros... Todo eso ha ido desapareciendo. En este momento la calle se viste muy mal, horriblemente. En el fondo, casi se visten mejor los hombres, que siempre son unos clásicos con su traje, su camisa y su corbata.
-¿Qué cualidades debe tener un buen diseño?
-Favorecer a la mujer que lo lleva, eso es muy importante. Yo puedo vestir bien a una mujer pero la elegancia es problema de cada una. Hay mujeres elegantes que están bien con cualquier trapito. Y si la mujer es elegante y encima va bien vestida, pues maravilloso.
-Usted siempre ha estado comprometido con la difusión del diseño español. ¿Qué lugar ocupa ahora la moda nacional?
-En este momento la moda española fuera de España no existe prácticamente. En cambio, la moda francesa o italiana sí porque la prensa, las revistas, publican cosas sobre ella. En cambio no hay ninguna revista en Nueva York, París ni Milán que ponga pret-à-porter español.
-¿Por qué se ha llegado a esa situación?
-Porque la prensa no ha sacado lo suficiente a la moda española, se ha preocupado más de publicar lo exterior que lo nuestro, y es así. Si se coge cualquier revista, si hay moda española es en una página o dos, el resto es para la moda extranjera. La culpa es de la prensa, que es para españoles, con capital español y que sin embargo le dedica casi todo su espacio a la moda de fuera. Es muy duro decirlo pero a mi edad digo la verdad, ya no me importa nada.
-El pasado año tuvo que cerrar su taller por la crisis. ¿Echa de menos estar en la primera línea de la moda?
-Sí, claro, tengo nostalgia, naturalmente. Pero bueno, creo que volveré a Cibeles. No lo sé, pero intentaré volver. Al fin y al cabo solamente he faltado en dos colecciones, solo un año.
-¿Sigue trabajando en sus diseños?
-La moda es mi mujer: estoy casado con ella, aún no estoy divorciado, por lo tanto sigo diseñando, ¡qué voy a hacer! Por otra parte, en enero empieza mi sexta cátedra en Córdoba. Me encanta tener mis alumnos y estar en la ciudad en la que he nacido. Todo eso me pone muy orgulloso.
-¿Cómo marcha la cátedra?
-Muy bien, he tenido siempre unos alumnos maravillosos, magníficos. Casi todos ellos ya han estado trabajando y haciendo cosas. También viene gente estupenda a enseñarles. Este año incorporo nuevas técnicas, como diseño de estampación, para que vayan sabiendo de todo y salgan lo más preparados posible. Además, este año uniré mi tienda de Córdoba a la cátedra para que los alumnos puedan exponer o vender sus creaciones allí. Es un nuevo proyecto que tengo para ayudarlos más porque es difícil abrir una tienda propia en estos momentos de crisis.
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