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El tránsfuga facilita la organización pero queda como edil no adscrito

  • La oposición culpa al PSOE de la tensión e insiste en que el alcalde dimita y Pisonero deje el acta

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De nuevo en medio de una enorme tensión, el Ayuntamiento de Guillena celebró ayer el Pleno de organización, el primero desde que el 13 de junio, uno de los dos ediles de Podemos, Javier Pisonero, dio la Alcaldía al PSOE, a pesar de que su agrupación, Guillena sí se puede y el PP habían cerrado un acuerdo para que fuera alcalde el candidato de IU.

Ayer, Pisonero, que en los comicios anteriores había ido en la candidatura del PSOE, se sentó en la bancada de este partido, pero, formalmente, no se integró en el grupo socialista. Quedó como no adscrito. Se abstuvo al votar en la mayoría de los puntos, aunque las propuestas del gobierno salieron adelante con el voto de calidad del alcalde, Lorenzo Medina, en lo que Podemos calificó como una "teatralidad", ya que considera que la consonancia es plena.

Podemos censuró que sólo se permitiera la entrada a la sala de 34 vecinos. Otros cien -que volvieron a reclamar la dimisión del alcalde y el acta de Pisonero- quedaron en la calle. Tampoco les gustó que se facilitara el acceso por una puerta lateral del edil tránsfuga. Desde el gobierno se esgrimen motivos de aforo y seguridad.

En lo que respecta a la organización, habrá cuatro ediles del gobierno liberados (los de Infraestructuras y Obras, Bienestar Social, Desarrollo Económico y Educación) que cobrarán entre 30.100 y 24.500 euros. Tanto en liberados como en sueldos se está por debajo de los topes que marca la nueva ley de administración local y hay un ahorro con respecto al anterior mandato de 30.000 euros. Los no liberados, cobrarán 100 euros por pleno, 100 por juntas de gobierno y 25 por comisiones y consejos de áreas. El alcalde no tendrá sueldo del Consistorio.

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