El inclusivo viaje de tres béticos para ver la final en Breslavia

El viaje de tres aficionados del Betis en sillas de ruedas para asistir a la final de su equipo en Breslavia

El Betis se queda sin aire en el Día D

Aficionados béticos bajan en volandas de un autobús a uno de los tres miembros de la peña.
Aficionados béticos bajan en volandas de un autobús a uno de los tres miembros de la peña. / Ángel Gil
Ángel Gil

Breslavia (Polonia), 29 de mayo 2025 - 13:20

Son las 01:45 horas del 28 de mayo de 2025. No he dormido nada. Serán los nervios. Me espera un viaje que excede los 6.000 kilómetros si contamos la ida y la vuelta. No importa. Es un sentimiento. En poco más de una hora estoy en el aeropuerto como miles de béticos, que esperan uno de los múltiples vuelos a una ciudad cuyo nombre es impronunciable en polaco. El verde y blanco predomina en el avión que llega a su destino sin problemas.

Viajar por media Europa para presenciar una competición deportiva es complicado y más si vas en silla de ruedas. Y si son tres, miembros de la junta directiva de la incipiente Peña Bética Inclusiva, todavía más.

Pero la ilusión de estar tres personas es mucho mayor que las dificultades que se vayan a enfrentar. Todos tienen una cosa en común. Lo hacen por su Betis, el manquepierda.

Son las 08:45 horas. El avión toma tierra en Polonia sin ninguna incidencia reseñable, El viaje de ida pasa en un intento de sueño placentero. La incomodidad del asiento lo impide. Como en la cama de uno... Qué gran verdad.

Nada más tomar tierra en tierras polacas lo primero que sorprende es la temperatura. Los cerca de 40° contrastan con los apenas 14° que hay en una ciudad legendaria para el beticismo. Y eso se nota.

Está brisa fresca nos acompaña cuando dejamos el autobús y nos vamos en tranvía hasta la Plaza del Mercado o Plaza en polaco. El primer inconveniente del viaje fue solventado con solvencia. Sabíamos a lo que nos enfrentamos con antelación.

El bus que nos traslada del aeropuerto al estadio no está adaptado. La diligencia del equipo puesto por el Real Betis y los propios aficionados de club de las trece barras hacen que el problema no sea tal. Simplemente, nos cogen en volandas.

Es bonito el duelo de cánticos entre las dos hinchadas en los bares cercanos en dónde se encuentra la Copa por la que lucharán ésta noche dos equipos de muy diversa índole.

El hambre aprieta. Un restaurante griego, llamado Greco al lado de donde se exhibe el trofeo que se llevará horas después el Chelsea, nos espera. Damos buena cuenta de las viandas abundantes que ayudan a rebajar las cervezas consumidas.

El momento de la comida en un restaurante griego de Breslavia.
El momento de la comida en un restaurante griego de Breslavia. / Ángel Gil

De repente, el tiempo cambia. La lluvia hace acto de presencia. La música suena de fondo, pero no acalla los ánimos de los béticos que a estas alturas ganan por mayoría a sus rivales del Chelsea.

Las horas de la comida y la sobremesa se notan en las gargantas de todos. Hay una calma tensa. Bueno, más bien relajada. Es mucho lo que queda por vivir, pero queda en la retina esos momentos de convivencia entre personas enfrentadas por los colores de dos clubes que se juntan en un partido para la historia de uno y otro.

Con los ecos de una trifulca entre aficionados, sirenas y gran presencia policial, emprendemos el regreso al estadio, donde se disputa la final.

Entrar en el tranvía se convierte en una odisea. Lleno no, abarrotado de gente bética. Golpes y cánticos enfervorecidos para calentar el choque.

No para la animación ya. La Fan Zone al lado del escenario del que saldrá el vencedor de la tercera categoría de Europa tiene la culpa.

La locura se desata nada más llegar al estadio. La afición verdiblanca golea a la del Chelsea antes de empezar. No paran de cantar y eso que quedan casi dos horas para que se inicie la contienda.

El coqueto escenario de Breslavia retumba con la salida de sus jugadores. Impresiona hasta para una persona que está acostumbrada al delirio del Benito Villamarin. Se respira una atmósfera única.

Dos miembros de la junta directiva de la Peña Inclusiva del Real Betis, que se ha creado recientemente.
Dos miembros de la junta directiva de la Peña Inclusiva del Real Betis, que se ha creado recientemente. / Ángel Gil

Todo se desencadena en los prolegómenos del partido. En un abrír y cerrar de ojos se hace la oscuridad. El despliegue del enorme tifo oscurece la noche polaca. Sólo es un momento.

Que no decaiga la fiesta. Aumenta un sinfín de decibelios cuando Abde mete el primer gol. Es un no parar de animar. Con el descanso llega un respiro momentáneo a la tensión vivida en la primera parte.

Béticos en la Fan Zone al lado del estadio.
Béticos en la Fan Zone al lado del estadio. / Ángel Gil

Y llega lo que nadie quiere. Por cada gol del Chelsea en la segunda parte. Silencio sepulcral. Sólo vuelve a cantar la grada bética cuando reconoce el esfuerzo por ser algo histórico de este club, pero eso es otra historia. La de un sentimiento.

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