Sevilla

Celosía, un proyecto para la recuperación de los conventos

  • Una asociación diseña unas visitas a los principales cenobios para la difusión de sus valores artísticos, históricos y devocionales e invertir la recaudación en la restauración de sus tesoros.

Un producto único y novedoso para dar a conocer la historia, el arte y los valores de los conventos de clausura y para contribuir a la restauración de su valioso patrimonio atesorado a través de los siglos. Celosía es el nombre del proyecto creado por la Asociación para la recuperación de los Conventos de Sevilla y su provincia, un organismo sin ánimo de lucro, que surge para salvaguardar, conservar y restaurar la riqueza patrimonial de estos espacios. La inicitiva lleva en fase de desarrollo un año y cuenta con el aval del Arzobispado y del Ayuntamiento. La intención es proyectar unas visitas distintas, destinadas a los turistas que visitan Sevilla, que permitan conocer el día y a día y la idiosincrasia de cada comunidad de religiosas. Ya tienen firmado un acuerdo con TUI AG, actualmente el mayor grupo turístico mundial, para su comercialización.

La idea del proyecto es de Juan Aguilar, de la prestigiosa empresa de restauración Ágora, responsable, entre otros trabajos, de la recuperación de las yeserías y pinturas murales de la iglesia de Santa María la Blanca o de la intervención integral en el retablo mayor de la Catedral de Sevilla. "Le venía dando vueltas desde hace muchos años. Yo he trabajado en muchos conventos y monasterios. Estuve durante nueve años en el de Guadalupe (Cáceres). Allí hay muchas visitas y eso crea una gran dinámica que se podía aprovechar". El proyecto arranca definitivamente cuando lo pone en común con Carmen Mora y Pablo Ruiz, dos jóvenes historiadores con experiencia en el sector, responsables de la empresa Gecys. Juntos empezaron a trabajar hace un año.

Celosía se desarrolla a través de dos acciones. Una primera de difusión, que se centra en la realización de visitas culturales-turísticas concertadas a través de grupos cerrados con un guía especializado; y las posteriores tareas de conservación y restauración de los cenobios. Los recursos generados por el proyecto permitirían desarrollar esas tareas sin que comporten gastos para las comunidades, que carecen de recursos propios para afrontarlas.

Son cuatros los conventos con los que se ha empezado a trabajar: el Monasterio de Santa Paula, el Monasterio de Madre de Dios de la Piedad, el Real Monasterio de Santa Inés y el Real Monasterio de San Clemente. La intención es que los turistas traigan la visita incluida en el circuito. Igual que van a la Catedral, el Archivo de Indias o el Alcázar, que también tengan la oportunidad de visitar uno de los conventos. "Ésa es la gran diferencia de nuestro proyecto. También que ofrecemos una visión global, a través de guías con formación especializada, también religiosa, para que puedan comprender y empaparse de la vida del convento y de la importancia que en sí tiene. Son edificios históricos y de gran valor, pero también están vivos. Queremos ofrecer esa perspectiva también", explica Carmen Mora.

El proyecto fue presentado al gerente del Consorcio de Turismo de Sevilla, Antonio Jiménez; y al vicario episcopal para la Vida Consagrada del Arzobispado, Carlos Coloma. Ambos lo acogieron con gran interés, incluso el padre Coloma intercedió con algunas comunidades que al principio eran más reacias. "Antes de ponernos en contacto con los touroperadores fuimos a los conventos para ver cómo podían encajar las visitas. En Santa Paula, por ejemplo, fue más sencillo porque tienen su museo y reciben a grupos habitualmente. El padre Coloma nos animó mucho. Ajustar la vida de un monasterio a una visita cultural no es fácil", señalan.

Aunque llevan ya un año trabajando, no será hasta 2017 cuando las visitas se pongan en marcha de manera continuada, indica Pablo Ruiz: "Está todo preparado para empezar ya, pero los touroperadores trabajan con mucha antelación, De hecho ahora están elaborando el catálogo para el próximo año. Las visitas comenzarán de manera asidua en 2017, aunque ahora se puede ofrecer como una opción".

Las visitas están ya definidas. Tendrán una duración de dos horas y finalizarán con una degustación de los dulces que elabora cada convento, para que así los turistas puedan hacer sus compras si lo desean. El coste será de 19 euros. "Por ejemplo, se podrán ver los locutorios, los tornos antiguos... a través de estos espacios se puede explicar la vida diaria de la comunidad que para nosotros es muy importante. Para ello, tenemos guías con mucha formación", añade Mora. Las visitas se adaptarán a los horarios de cada comunidad para interferir los menos posible en su actividad: el de Madre de Dios se podrá conocer por la tarde e incluirá una visita introductoria al barrio de Santa Cruz. La visita a Santa Paula es más cultural por el excelente museo que alberga.

Una vez consolidadas las visitas, se podrá en marcha la segunda fase, encaminada a la restauración del patrimonio de los conventos, tarea que acometerá un equipo de especialistas, como relata Juan Aguilar. "Tenemos diseñadas las prioridades de las intervenciones. Habrá un comité de expertos formados por la Universidad, el Arzobispado y los propios conventos para decidir las actuaciones". Las restauraciones serán sobre los bienes muebles, aunque tener abiertos los conventos generará un efecto llamada que atraerá otras inversiones mayores para obras en los propios edificios. "Lo que está cerrado y no se ve no se conoce, ni se valora, ni se quiere", sentencia Aguilar. Según los cálculos, con cien visitas a la semana en un convento se podría tener a un restaurador durante ocho meses trabajando.

El proyecto, como así han entendido en el Ayuntamiento, tendrá un efecto muy positivo en el turismo de la ciudad. Al Grupo TUI le encantó al conocerlo. "Son visitas muy ligadas a la idiosincrasia de la ciudad. Esto es Sevilla con mayúsculas". El producto podría incluirse en la estrategia turística conjunta que tiene Sevilla con Málaga, Córdoba y Granada, y ofrecerse como algo singular de la oferta de Sevilla. Los promotores están convencidos de que puede contribuir a aumentar la estancia media, el gran déficit de la ciudad, y que es, a la postre, lo que genera mayores ingresos: "Puede que tarde en consolidarse, pero estamos convencidos de que tiene todos los ingredientes buenos para que funcione", incide Ruiz. "Sevilla es un destino consolidado, pero los tour operadores quieren, cada vez más, productos más diferenciados, y este lo es", agrega Aguilar. "Hay mucho trabajo detrás y muy serio", concluye Mora".

Aunque la oferta inicial incluye sólo cuatro conventos, se podría ampliar en un futuro, incluso extender a monasterios de la provincia. El propósito de la asociación es muy claro: la protección y conservación del patrimonio conventual mediante esas tareas de restauración que se podrán sufragar con las visitas culturales y turísticas. El Arzobispado y el Ayuntamiento así lo han entendido. Sólo resta que los tour operadores pongan el mismo entusiasmo que los promotores para ofrecer este producto único que atesora Sevilla.

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