"Decían que el flamenco era algo muy puro y no lo entendían los taxistas"

los invisibles

Francisco Sánchez López. Le dio imagen a las voces del flamenco y se ha convertido en un especialista del retrato entre bastidores, de jóvenes maestros en la quietud del camerino

Francisco Correal

01 de octubre 2016 - 01:00

COMO una canción de Triana, pasó del rock al flamenco. Y del sonido de la radio a la imagen del flamenco. Imágenes que suenan en la exposición de jóvenes maestros del flamenco de Paco Sánchez (Dos Hermanas, 1946), en la Cámara de Comercio.

-¿Dentro de la Bienal?

-La Bienal no la quiso. Les mandé también un proyecto con otros tres fotógrafos de relieve internacional y ni me contestaron.

-¿Qué fotógrafos?

-Pepe Lamarca, un argentino que se exilió a España y se hizo muy famoso con las portadas de Philips para Paco de Lucía, Camarón o Menese; Colita, fotógrafa barcelonesa que estuvo con Carmen Amaya y es autora de las fotos del libro de Caballero Bonald Sombras y luces del flamenco; y Elke Stolsemberg, una alemana que se hizo bailaora, tiene varios libros de flamenco. Trabajó en un periódico de San Francisco y se fue a vivir con un bailaor.

-¿Dónde descubre la radio?

-En Valdepeñas, de donde era mi padre, aunque él se viene a Dos Hermanas y abre una taberna con un compañero que vino a hacer la mili y vivían sobre todo de los faeneros de la aceituna. Yo me fui a hacer cuarto de bachiller y Reválida a Valdepeñas, con dos tías solteras, dos hermanas de mi padre, una tenía una tienda y la otra era una modista muy famosa en la Mancha. Allí empecé en Radio Juventud de Valdepeñas.

-¿Y en Sevilla?

-Ya de vuelta, mi padre no quería que estuviera en el negocio del vino. Mi afición a la radio la mantengo en una emisora que tenía el Frente de Juventudes en la calle Álvarez Quintero. Allí coincidí con Paco de las Cuevas, mi montador muchos años, y Andrés Ruiz Cañadas, que ha dirigido muchas emisoras. Allí empecé como locutor de radio.

-Con usted llega la radio de autor: Paco Sánchez Show...

-Todo empezó en Radio Valme. Antes de las emisoras municipales, eran parroquiales. Radio Valme se traslada a Sevilla como La Voz del Guadalquivir. Empezamos en un edificio de Educación y Descanso en la calle Guzmán el Bueno y de allí a la calle Aponte. La radio y la dirección del diario Pueblo, con Benítez Salvatierra al frente de los dos.

-Historias de la radio, versión sevillana de la película de Sáenz de Heredia...

-Alí estaban Luis Baquero, Joaquín Arbide, Juan Teba, que me había pedido una foto para la portada de un libro de intriga, Pilar del Río, Enrique García. A Luis Baquero le busqué yo su casa de Valencina. Paco Cervantes nos metió en el lío de ser delegados sindicales de la UGT.

-¿Cuándo nace el programa?

-En 1968. Un día yo y otro día Luis hacíamos una sección de rock y country y otra más de jazz, soul, blues.

-¿Quién hacía el flamenco?

-Miguel Acal. Con él empiezo yo a aficionarme.

-Hoy se cumplen quince años de la muerte de Silvio. ¿Tiene fotos suyas?

-Recuerdo una en la que estamos Luis Baquero y yo con él, un programa sobre Triana. Pero era muy difícil, porque siempre estaba el Pive detrás. Era muy creativo mezclando temas de Nicola di Bari y Elvis Presley.

-¿Quién marcaba la pauta?

-Un día venía Quintín Cabrera, otro Hilario Camacho. Éramos muy izquierdosos en aquella época. Aparecían los artistas que aparecían por Sevilla. Lo demás era todo internacional.

-¿Siguió apostando por el flamenco?

-Pusimos en marcha Radio Cadena Flamenca, que estuvo tres años en antena, hasta que Jordi García Candau decidió que el flamenco era algo demasiado puro y no lo entendían los taxistas. Luis Baquero y yo recibimos un premio Ondas en Barcelona por Flamencoradio.com, en Canal Sur, un programa pionero del flamenco por internet.

-¿Triana representa el maridaje entre rock y flamenco?

-Para mí, el único grupo de rock andaluz que ha existido. Los demás han hecho cosas muy buenas, pero más florituras.

-¿El flamenco además de oírse se ve?

-Tengo un archivo de más de cuatrocientas mil imágenes de flamenco, desde Tía Anita la Piriñaca a estos jóvenes maestros.

-No son muy mediáticos...

-Pero todos tienen su currículum, todos con disco y bastantes con la Lámpara Minera del festival de La Unión.

-¿Dónde se enciende la llama?

-Creo que fue en el festival de La Puebla de Cazalla de 1975. Hacíamos un falso directo y yo aproveché para hacerle fotos a Pepe Menese el tío cayéndose y Diego Clavel, un rostro que impresionaba, hombre de campo que venía de trabajar en los albañiles. Yo le llamo la época dramática del blanco y negro, porque el baile lo descubro a través del color.

-Se ha especializado en el retrato...

-Me gustan naturales. Esta exposición estuve a punto de llamarla Te espero en mi camerino. Todas están hechas en camerinos o en los pasillos del teatro.

-Está Rancapino hijo. ¿Es un homenaje a los herederos?

-Rancapino padre sigue cantando. Está también Rubito Hijo, hijo de Rubito padre, una saga de Paradas, aunque vive en La Puebla. O el hijo de Canela de San Roque, saga muy mairenera.

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