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Mateos Gago: el caos acaba en Navidad

  • Las obras para reurbanizar la céntrica calle comenzarán tras la Semana Santa, aunque la restricción del tráfico entrará en vigor a finales de este año.

  • El Ayuntamiento "reordenará" los veladores, pero no habla de reducción.

Panorámica de la Plaza Virgen de los Reyes y el comienzo de la calle Mateos Gago, donde se restringirá el tráfico a finales de año. Panorámica de la Plaza Virgen de los Reyes y el comienzo de la calle Mateos Gago, donde se restringirá el tráfico a finales de año.

Panorámica de la Plaza Virgen de los Reyes y el comienzo de la calle Mateos Gago, donde se restringirá el tráfico a finales de año. / belén vargas

El caos imperante en Mateos Gago tiene los días contados. Al menos, así lo prevé el Ayuntamiento gobernado por Juan Espadas, que este lunes dio a conocer el inicio de las obras y el cierre al tráfico de esta céntrica vía que une la Catedral con la calle Fabiola. El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, fue el encargado de detallar las obras que se acometerán en esta calle transitada al día por multitud de sevillanos y turistas. El comienzo de los trabajos tendrá lugar después de Semana Santa -siempre y cuando la Comisión Provincial de Patrimonio otorgue el visto bueno-, aunque la restricción al tráfico (sólo podrán circular servicios públicos y residentes) se aplicará desde la próxima Navidad, al aprovechar el plan especial que se activa durante estas fechas. La ejecución durará 10 meses y contará con una inversión de 1,2 millones de euros.

La reurbanización conlleva -en palabras del delegado de Movilidad, Juan Carlos Cabrera- a la "semipeatonalización" de Mateos Gago, similar a la aplicada hace menos de un año en Baños. Para ello, se redistribuirá la superficie, que pasará a estar conformada por una plataforma única, esto es, la calzada y la acera irán a una misma altura, sin bordillos.

La calzada, para la que se utilizará adoquín, medirá 3,10 metros de ancho. Por ella circularán sólo vehículos de servicio público y de residentes. Quedará, por tanto, prohibido el paso al tráfico general. Estos son sólo algunos avances del plan especial que se está desarrollando actualmente para esta vía y que se está consensuando con vecinos, hosteleros y taxistas, a fin de concretar las horas de carga y descarga, transporte público y coches de caballo. En este punto, conviene destacar que la reurbanización incluye la eliminación de la línea de aparcamiento existente. Sólo se habilitará una zona, frente a la calle Mesón del Moro, para labores de carga y descarga y parada de taxis.

Fuente: Gerencia de Urbanismo; Gráfico: Departamento de Inforgrafía Fuente: Gerencia de Urbanismo; Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Fuente: Gerencia de Urbanismo; Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Respecto al punto a partir del cual se desviará el tráfico, en Movilidad se plantea, a priori, que sea desde la Cuesta del Rosario, aunque esta propuesta aún debe detallarse y no se descarta que se haga desde otros enclaves anteriores, como la confluencia de la calle Águilas con la Plaza de la Alfalfa. La intención de este proyecto es, en palabras de Muñoz, otorgar mayor espacio al tránsito de los peatones, objetivo que se consigue a través de la restricción de tráfico pero, también, de la eliminación de veladores. El edil socialista prefirió eludir esta palabra y habló en todo momento de "reordenación".

Los trabajos durarán diez meses y cuentan con un presupuesto de 1,2 millones de euros

Para ello, se ampliarán las superficies de las aceras actuales. Cada una tendrá un ancho aproximado de cinco metros. Se dividirán en tres franjas. Una primera, junto a la calzada, con una anchura de dos metros, que se destinará al tránsito de peatones y de personas con movilidad reducida. Una segunda estará reservada para los veladores. Cada una medirá 1,40 metros de ancho. Las terrazas se distribuirán entre los naranjos que pueblan la calle, cuyos alcorques se protegerán con un sistema especial.

De sobra es conocida la sobreabundancia de veladores que existe en esta calle y que la hace impracticable, lo que obliga a muchos viandantes a hacer uso de la calzada. A preguntas de si la reurbanización obligará a reducir su número, ni Muñoz ni Cabrera confirmaron tal medida, aunque es más que previsible que por el ancho de la franja reservada a las terrazas y el hecho de que se instalen entre los árboles, se reduzca. Por ahora, sí se ha confirmado que se eliminarán en la zona más cercana a la parada de taxis y el punto de carga y descarga.

La abundancia de veladores obliga a los peatones a andar por la calzada, en la que se suceden vehículos aparcados de considerable tamaño. La abundancia de veladores obliga a los peatones a andar por la calzada, en la que se suceden vehículos aparcados de considerable tamaño.

La abundancia de veladores obliga a los peatones a andar por la calzada, en la que se suceden vehículos aparcados de considerable tamaño. / belén vargas

La tercera franja será la que discurre entre los árboles y las fachadas, que también será ganada para el peatón. Tendrá un ancho aproximado de 1,60 metros, aunque esta medida variará en función de la alineación de las viviendas.

La distribución se aplicará en los tres tramos que comprenden Mateos Gago. Uno primero, entre la Plaza Virgen de los Reyes y Rodrigo Caro; uno segundo, desde Rodrigo Caro a Mesón del Moro; y el último, hasta llegar a Fabiola. De esta forma, según Cabrera, la vía se convertirá en "un eje cultural" que unirá la Catedral con la futura sede de la colección de Mariano Bellver. Los tres tramos estarán compuestos por la misma plataforma única.

Sólo podrán circular por esta calle vehículos de servicio público y de residentes de la zona

Respecto al tipo de pavimento, como se dijo antes, la calzada y la banda de aparcamiento frente a la calle Mesón del Moro se cubrirán con adoquines de granito con una superficie 12 por 24 centímetros. Las dos franjas de las aceras para uso peatonal llevarán losas de granito de 40 por 40 centímetros, mientras que las destinadas a los veladores se construirán también con adoquines, aunque su dimensión será menor: de 10 por 10 centímetros.

La arquitecto de este proyecto, Isabel Guerra-Librero (antigual concejal del PA), informó de que las obras incluyen la renovación de todas las redes e infraestructuras de abastecimiento, además de la sustitución de las luminarias, que se colocarán en las farolas actuales.

Para cumplir los plazos, la Gerencia de Urbanismo prevé que las obras se liciten antes de que acabe 2017, algo que será posible si la Comisión Provincial de Patrimonio autoriza la intervención en esta calle, enclavada en un entorno declarado Bien de Interés Cultural (BIC). A este ente, dependiente de la Junta de Andalucía, los técnicos de Urbanismo han enviado ya el proyecto, que supondrá un coste de 1,2 millones de euros, cuantía que se incluirá en las partidas del próximo ejercicio.

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