"Paul McCartney me encargó la música del funeral de Linda, su mujer"
Loinvisibles · Michael Thomas
Un inglés puro 28-F: a su mujer, de Almería, la conoció en la Alhambra y dirigió en Cádiz la orquesta del Bicentenario. Dirige la Bética que fundó Falla hace 90 años.
CON permiso del Guadalquivir, el Guadaíra será afluente del Rhin y el Tíber en el viaje musical que dirige Michael Thomas (Middlesborough, 1960), al frente de la Orquesta Bética de Cámara que fundó Manuel de Falla.
-¿Cómo es Middlesborough?
-Como Huelva sin sol. Una ciudad fea rodeada de los paisajes más bonitos de toda Inglaterra.
-¿Por qué se viene a Sevilla?
-En los noventa era complicado encontrar trabajo en Londres. Mi mujer es de Almería, nos conocimos en un concierto en la Alhambra de Granada, el sitio más romántico del mundo, y ella estaba más cómoda en Londres que yo.
-¿Cómo surge su relación con Paul McCartney?
-Yo dirigía el cuarteto Brodsky, nombre de un violinista amigo de Tchaikoski. Hicimos un trabajo con Elvis Costello y McCartney se interesó por algunos arreglos. Tocamos juntos en el palacio St. James de Londres y me pidió la música para el funeral de Linda. Un tipo excelente, capaz de imitar con su voz la de sopranos, tenores y hasta la música de violín.
-Mujer de Almería, música de los Beatles. Parece la película de David Trueba Vivir es fácil con los ojos cerrados...
-Fui a verla con Kiko Veneno. Nos encantó y queríamos hacer juntos algo relacionado con eso.
-Dos músicos del Aljarafe, usted en Gines, él en Valencina.
-Mi hijo iba a clase con su hijo y los dos somos muy béticos. Ha sido una experiencia enriquecedora trabajar con él. Yo pensaba que, a diferencia de la música clásica, trabajar para el rock iba a ser más flexible y menos duro. Y es todo lo contrario. No he conocidos unos músicos más exigentes con ellos mismos.
-¿Con qué otros músicos?
-En Inglaterra trabajé con Bjork. En España, con Raimundo Amador, Estrella Morente, Pasión Vega, David Bisbal, Javier Perianes.
-¿Es de una familia viajera?
-Soy el octavo de nueve hermanos. Todos han vivido fuera de Inglaterra, pero todos volvieron menos yo. Mi madre es belga y llevamos en la sangre lo de explorar el mundo. Mis hermanos han vivido en Australia, Francia, Dinamarca, Singapur...
-¿Su primera visita a Sevilla?
-En 1993, con mi Cuarteto, para dirigir en el Teatro Central la Integral de los Quince Conciertos de Sostakovich, pero teníamos un agente que no nos sacaba del aeropuerto, el hotel y el sitio del concierto. No vi ni la Giralda.
-¿Cambió su forma de hacer música con su cambio de país?
-El sonido del violín es más brillante y atrevido que en mi país.
-¿Pesa mucho trabajar en la misma ciudad que apellidos como Halffter o Barenboim?
-Los conozco y los invité a los dos cuando dirigía la Orquesta Joven de Andalucía. Pedro Halffter dirigió una ópera de Manuel García en el Maestranza; Daniel Barenboim, la cuarta de Tchaikosky en la plaza de toros de Marbella.
-Pasó de Tchaikovsky y McCartney a los Amigos de Gines. ¿Cómo se lleva con las sevillanas?
-Me gustan, pero tengo una relación muy complicada. Yo que soy capaz de dirigir y tocar algo tan complejo como Bela Bartok soy incapaz de bailar sevillanas. Me intentó enseñar Javier Fernández, violinista y profesor.
-¿Qué le perturban más, los ladridos de su perro o los maullidos de su gata?
-Desgraciadamente, su relación no es buena. Jobi era un perro callejero que apareció en un ensayo de la Joven Orquesta del Bicentenario de Cádiz. Tiene sus iniciales y fue su mascota. La gata se llama Turangalila, como la sinfonía de Messiaen.
-¿Cómo se imaginaban Sevilla sus familiares?
-Han venido todos. Les gusta no tanto por el clima como por el ambiente en los bares, en las terrazas, en las plazas. Y por el olor a azahar. Mi hermana siempre se lleva naranjas amargas y ha ganado algún concurso de repostería en Londres con la mermelada de las naranjas de Gines.
-¿En su boda sonó la música de Mendelsshon?
-Mi mujer pidió El festín de Alexander de Haendel. Los músicos de la orquesta Kreisler que yo dirigía hicieron 17 horas en tren desde Barcelona a Almería para tocarla en la catedral de Almería.
-¿Quién le hizo bético?
-En realidad, mi hijo. Yo iba al fútbol a los dos campos, pero un día llegó Henry del colegio y dijo: "Soy bético". Después, dejó de interesarle el fútbol y a mí me dejó el veneno. A ver qué pasa en El Molinón. El Betis está cuarto en Segunda, igual que el Boro en la Liga inglesa.
-¿Tocan música de Falla?
-Creó El retablo de Maese Pedro para la orquesta que dirigía. Gracias a Dios es uno de los mejores compositores del mundo. En Granada nos dieron una medalla de la Fundación Manuel de Falla por las versiones de El sombrero de tres picos y El Amor Brujo.
-Viene el Carnaval. ¿Ha ido?
-Kiko Veneno me dice que tengo que ir, a ver si encuentro tiempo.
-El Peña y el Masa homenajearon en 1991 a la música clásica con el cuarteto Tres Notas Musicales y con La Boda del siglo por poco se cargan el Tratado de Utrecht...
-Está bien que se mezcle la música clásica con el gusto popular.
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