El artillero más ilustre

El Ejército homenajea al capitán sevillano Luis Daóiz en el 250 aniversario de su nacimiento.

El Ejército homenajea al capitán sevillano Luis Daóiz en el 250 aniversario de su nacimiento.
El Ejército homenajea al capitán sevillano Luis Daóiz en el 250 aniversario de su nacimiento. / Antonio Pizarro
Fernando Pérez Ávila

Sevilla, 10 de febrero 2017 - 14:21

"Mi general, mientras su merced y yo estemos aquí, no se perderán las Españas ni sus Indias... Allá va el petardo... Venga ahora acá el destupidor. Cómo rempuja pa tras este animal cuando suelta el tiro". Así le hablaba al capitán Daóiz la Primorosa, el personaje que inventó Benito Pérez Galdós para relatar el brío de las mujeres en el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid. Animados por Daóiz, los madrileños rechazaban a cañonazos el empuje de la infantería francesa. “¡Ea! -gritó la Primorosa cuando recomenzó el fuego de cañón-. Atrás, que yo gasto malas bromas. ¿Vio usted cómo se fueron, señor general? Sólo con mirarles yo con estos recelestiales ojos, les hice volver pa tras. Van muertos de miedo ¡Viva España y muera Napoleón!", exclamaba la que se autoproclamaba la reina, la emperadora del Rastro, en el tercero de los Episodios Nacionales.

Luis Daóiz y Torres no llegó a general, como le llamaba la Primorosa. Se quedó en capitán porque murió aquella misma noche del 2 de mayo tras resultar herido en la heroica defensa del parque de Artillería de Monteleón, en la que también murió el capitán Pedro Velarde y resultó gravemente herido el teniente Jacinto Ruiz, que moriría unos meses después. De la resistencia de la mujer madrileña ha quedado para el recuerdo la figura de una muchacha llamada Manuela Malasaña, cuyo nombre evoca hoy un barrio de la capital. Al capitán Daóiz se le recuerda menos en su tierra. No muchos sevillanos saben que Daóiz nació hace 250 años en su ciudad. De él queda una estatua de bronce en el centro de la plaza de la Gavidia, otra en la balaustrada del palacio de San Telmo junto con otros once sevillanos ilustres, y su nombre da nombre a una estrecha callejuela junto a la plaza de San Andrés.

La placa descubierta como homenaje.
La placa descubierta como homenaje. / Antonio Pizarro

Daóiz nació en la antigua calle del Horno, que hoy sería la actual Cardenal Spínola. Allí estaba el palacio de su madre, hija de los condes de Miraflores de los Ángeles. Se bautizó en la iglesia de San Miguel, también desaparecida, que se levantaba sobre la actual Plaza del Duque y de la que saldrían en el siglo XIX cofradías como el Amor y Pasión en distintas épocas. Daóiz vivió hasta los quince años en Sevilla, estudió en los jesuitas de San Hermenegildo (del que hoy sólo queda la iglesia) y pasó los veranos en una quinta familiar en Mairena del Alcor. Como era tradición en la aristocracia, a los quince años su padre pidió su incorporación al Ejército y lo hizo en uno de los cuerpos tradicionalmente más elitistas, el de Artillería. Participaría en varias campañas, la más importante la defensa de Cádiz de los navíos ingleses comandados por Nelson. Ascendería después a oficial artillero en buque de línea y haría viajes frecuentes a América en el navío San Ildefonso.

Volvió a Sevilla en el 3º Regimiento de Artillería y esto le privaría de participar en Trafalgar, donde sí lucharon muchos de sus compañeros de Cádiz. En la capital andaluza supervisaría la producción de la Fábrica de Artillería, de la que salieron los leones del Congreso de los Diputados y que popularmente son conocidos con los nombres de Daóiz y Velarde. En 1807 sería trasladado a Madrid al cuartel de Monteleón, donde al año siguiente dirigiría la resistencia heroica de unos cuantos soldados españoles contra los franceses.

El Ejército ha querido homenajear esta mañana a este héroe de la Guerra de la Independencia, con un sencillo acto castrense en la plaza de la Gavidia, en la que se ha inaugurado una placa conmemorativa y se ha realizado una parada militar. El acto ha estado presidido por el teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, Juan Gómez de Salazar, y en él ha participado el Regimiento de Artillería Antiaérea número 74 (RAAA 74), que tiene su base en el Copero. La ofrenda floral la han realizado dos descendientes del capitán, la condesa de Daóiz y la vizcondesa del parque de Monteleón. Justo después se ha cantado el himno de Artillería. "Terminemos siempre nuestro canto honroso, con un viva Velarde y un viva Daóiz".

stats