Plaza Nueva | Curro Pérez

“Fue bonito ser ‘alcalde’ de Triana con mis abuelas vivas”

  • Con días se fue a Cáceres, pasó bastantes años en Huelva y volvió a su ciudad natal con bagaje municipal. Zoido se lo llevó con su equipo del Ministerio del Interior. Llegan campañas, tema donde es un experto

Curro, con actores de Viento Sur en su época de delegado de Triana. Curro, con actores de Viento Sur en su época de delegado de Triana.

Curro, con actores de Viento Sur en su época de delegado de Triana. / D.S.

LLEVÓ las campañas de los alcaldes de Huelva y de Sevilla y fue alcalde de Triana. Curro Pérez (Sevilla, 1971) hizo las maletas tras la moción de censura que acabó con el Gobierno de Rajoy.

–Se le asocia con Huelva.

–Nací en Sevilla y con diez días ya estaba en Cáceres, destino de mi padre como inspector de trabajo. Con un año ya vivía en Huelva.

–En política empezó choquero...

–Con 24 años, en 1995, dirigí la primera campaña de Pedro Rodríguez a la alcaldía de Huelva. Un candidato sin experiencia política al que conocía un setenta por ciento de la población. En 1999 sacó 18 de 27 concejales.

–En 1995 el PP ocupa las ocho capitales y en 1996 gana Aznar las elecciones. ¿Puede producirse esa relación causa-efecto tras las municipales de 2019...

–Las circunstancias políticas son diferentes. En Sevilla, el PP gobernó con el PA y en Huelva nosotros teníamos que pactar diariamente con Izquierda Unida, que tenía cuatro concejales, bajo la amenaza de la moción de censura.

–Debuta en Sevilla en 2007...

–Voy de catorce y sacamos quince, los mismos que el PSOE, pero con más votos. Y en 2011, 20 de 33.

–¿Por qué dilapidan ese capital político cuatro años después?

–Vivimos la mayor crisis económica de la democracia. En la oposición pedimos los papeles. Cuando llegamos al Ayuntamiento la deuda era el doble de lo que decían. Equivalía al cien por cien del presupuesto de un año. El Gobierno tenía unos recortes brutales y la Junta no nos daba nada de nada. En la Cabalgata de Triana pasamos de 110.000 euros a menos de veinte mil. Había mucha gente en el paro, mucha expectación por los veinte concejales.

–El ministro Zoido se llevó a Gregorio Serrano y a usted. ¿Quien mucho abarca poco aprieta?

–Nosotros éramos concejales que teníamos un recorrido y había que dejar paso a gente nueva.

–Era jefe de gabinete del ministro. ¿Quién es el ‘Curro Pérez’ de Grande-Marlaska?

–Un magistrado de Córdoba.

–¿Y su interlocutor en la Generalitat?

–El jefe de gabinete del consejero de Interior, Jordi Jané, que dimitió por diferencias con el procès. A partir de ahí, la comunicación fue imposible.

–¿Fue mucho a Barcelona?

–El ministro fue más veces que yo. Acompañé al Rey tras el atentado del 17 de agosto.

–¿Cómo recuerda el 1-O?

–Una experiencia traumática. Un campo de batalla para las noticias falsas, pero el daño estaba hecho.

–¿De qué hablarían el Colón de Huelva y el de Barcelona?

–De que están en el mismo país, que evocan una gesta grandiosa en la que participaron moguereños, palermos, leperos...

–Susillo hizo un relieve de Colón presentándose en Barcelona ante Isabel la Católica. Dos iconos de la hispanofobia...

–Nosotros en Triana tenemos el callejón de la Inquisición y el castillo de San Jorge, que convertimos en un sitio con mucho gourmet y escenario de muchas cosas.

–Gregor Acuña presentó ‘El Gran Inquisidor’ de Dostoievski.

–El Poncio Pilato de José Luis Losa. Un disco de José Manuel Soto.

–¿Había conexión trianera con Susana Díaz?

–La relación siempre fue muy cordial, coincidíamos mucho en la Esperanza de Triana, pero la política tiene estas claves.

–¿Disfrutó de concejal?

–Ha sido muy bonito ser alcalde de Triana, donde reina la abuela del niño Jesús, con mis dos abuelas vivas, Luisa y María. Una me decía que me fijara en los nombres de las calles de Triana: Constancia, Trabajo, Voluntad, Pureza.

–¿Es Curro currista?

–Muchísimo.Por mi abuelo Paco, químico. El único pregón que he dado en mi vida fue el de la tertulia taurina que dirigía Juan Belmonte, sobrino del torero y padre de Rafa Belmonte, el concejal.

–Como director de campaña de dos alcaldes, ¿qué le parece la elección de Jaime Raynaud?

–Es otro perfil completamente distinto. Además fue candidato.

–¿Un paraíso?

–Punta Umbría. Por mi otro abuelo, Jaime, odontólogo. Íbamos en canoa desde Huelva y había que llevar en mula el equipaje.

–¿Qué le queda de Huelva?

–Sigo siendo del Recre. Tenía siete años cuando el ascenso del 78, con Espárrago y Poli Rincón. Viví más el del año del Rocío con Marcelino. Estaba en el Bernabeu el día del 0-3. Jugaba Beckham. Un triunfo que empañó el accidente de tráfico de un grupo de aficionados que viajaban a Madrid. Mi padre, que era teniente de alcalde, tuvo que ir a los funerales.

–¿Su padre fue concejal?

–Catorce años teniente de alcalde con Pedro Rodríguez. Y mi hermano Jaime. Iba de 17 y salió.

–¿Sigue siendo del Recre?

–Claro. Mi hija Rocío se hizo bética. No sé quién la ha envenenado.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios