Educación

La población a la que atienden las guarderías de Sevilla pierde casi 25.000 niños desde 2008

La trabajadora de la Escuela Infantil Amapola, en Carmona, atienda a los niños de menor edad.

La trabajadora de la Escuela Infantil Amapola, en Carmona, atienda a los niños de menor edad. / Antonio Pizarro

La crisis de natalidad que vive España, y que en Sevilla resulta aún más grave, tiene sus primeras consecuencias en la educación. Esta semana se ha comprobado en las guarderías, donde ha empezado el curso con la llegada de septiembre. Desde que estos centros son competencia de la Consejería de Educación (2008), la población a la que atienden ha menguado en casi 25.000 niños en la provincia. Una cifra que carga de razón a los agentes que operan en el sector, que han reclamado al Gobierno que los fondos Next Generation para hacer frente a los efectos de la pandemia del Covid se destinen a la gratuidad total de esta etapa educativa, cuya escolarización es optativa. Así lo manifiestan la Junta de Andalucía y las patronales, las cuales exigen que las ayudas europeas no se empleen en aumentar más la oferta, debido al importante número de vacantes con el que ha arrancado el nuevo ejercicio, con más de un tercio de los puestos sin ocupar (10.289 según los datos oficiales).

La falta de demanda obedece a la crisis de natalidad que sufre el país y, especialmente Sevilla, con indicadores que se sitúan por debajo de los registrados en la posguerra. Una debacle con efectos inmediatos en en estos centros, que reciben a la población de más corta edad (desde los cuatro meses a los tres años). Sirva un dato para evidenciar la situación tan distinta que viven las escuelas con la que tuvieron cuando en 2008 sus competencias pasaron a manos de la Consejería de Educación (ahora llamada de Desarrollo Educativo y FP). 

Aquel ejercicio, según las cifras registradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de natalidad en la provincia de Sevilla era de 13,46 (es decir, nacían 13 niños por cada mil habitantes). Pues bien, el pasado ejercicio (el dato más reciente), esa proporción se quedó en 7,95, por lo que en 13 años ha bajado más de cinco puntos. Un auténtico descalabro que afecta a las guarderías, que han visto en este periodo cómo han pasado de soportar listas de espera para escolarizar a menores a contar con un buen número de plazas vacantes. 

Un 34% menos de población

Otra cifra que evidencia el grave problema al que se enfrenta el primer ciclo de Infantil es la de la población por tramos de edad. Para ello hay que sumar la población de 0 a 2 años. En el padrón del INE, con fecha de 1 de enero de 2009 y relativo a 2008, en la provincia de Sevilla había registrados 72.532 niños con ese compendio de edad, con el que se entra a las escuelas infantiles. A 1 de enero de 2022 tal cifra se reducía a 47.646, es decir, 24.896 niños menos, un descenso del 34,31% durante un periodo en el que se han sucedido varias crisis y en el que la oferta de guarderías no ha parado de crecer. 

Si se atiende a los grupos de edad, el que más ha descendido es el de 0 a 1 años (a las escuelas infantiles se puede entrar a partir de los cuatro meses del nacimiento). En 2008, en la provincia había empadronados 25.181 niños con esa edad, en 2021 tal cifra se quedó en 15.572, es decir, 9.609 bebés menos. Una pérdida mucho mayor que la registrada en los otros dos grupos. En el de 1 a 2 años ha sido de -8.093 y en el de 2 a 3, de -7.184 (que es el de mayor escolarización). La pirmámida poblacional achica su base a pasos agigantados. 

Alumnos de una guardería asomados a la ventana. Alumnos de una guardería asomados a la ventana.

Alumnos de una guardería asomados a la ventana. / Antonio Pizarro

El principal filtro introducido por la Junta para que la oferta se ajuste lo más posible a la demanda en esta estapa educativa es el de las zonas saturadas, aquellos distritos o barrios donde el 20% de las plazas se queda sin ocupar. En la provincia de Sevilla existían el pasado otoño (cuando se publicaron los datos más actuales) 48 zonas que presentaban tal denominación, repartidas por 45 municipios de la provincia. En ellas, en principio y siguiendo las directrices de la consejería, no se han adherido escuelas para el curso actual.

Una de estas zonas se encuentra en la capital, el Casco Antiguo, un extenso enclave de la ciudad donde los índices de la natalidad han bajado muchísimo, debido, entre otros motivos, a la presión turística que llena los inmuebles residenciales de visitantes ocasionales. Los otros barrios de Sevilla capital que están al borde de la saturación son los que conforman dos distritos educativos que se encontraban hasta hace poco densamente poblados: el de Puerta Osario, Carretera de Carmona, Las Naciones, San Diego y Pino Montano; y el que abarca Sevilla Este, el Parque Alcosa y el Polígono Aeropuerto.  

Una importante cobertura

Desde que hace 13 las competencias de las guarderías están en manos de Educación han cambiado muchas cosas en el sector, más allá de los índices de natalidad. "Durante este tiempo se ha cambiado el tipo de convenio y se ha pasado a un plan de adhesión que ha aumentado de forma considerable el número de plazas, pese a que han nacido menos niños y las condiciones económicas de las familias han empeorado", refieren desde la Coordinadora de Escuelas Infantiles de Andalucía (CEIA). En 2008, el principal objetivo de la Junta de Andalucía, entonces gobernada por el PSOE, era llegar a la cobertura mínima exigida por Europa para la población de entre 0 y 3 años. Tal concepto significa que la oferta en el primer ciclo de Infantil debe garantizar un puesto para el 33% de esos niños. Dicho porcentaje se superó hace años y ahora es del 52%, por lo que la red andaluza se ha convertido en una de las mejores de España. Prueba de ello es que ahora se dispone de centros con un importante número de plazas libres. 

De ahí que desde el sector se pida la gratuidad para que la demanda de las familias aumente y se cubran más puestos, ya que las escuelas de convenio y públicas reciben la financiación de la Junta por plaza ocupada. Actualmente, según ha detallado la consejera de Desarrollo Educativo y FP, Patricia del Pozo, el 96% de los hogares andaluces recibe alguna bonificación por la escolarización en las guarderías. De ellos, el 52,43% la obtiene totalmente gratis.

Otras mejoras

Iván Borrero, uno de los propietarios de la red de escuelas Patín -con gran implantación en la provincia de Sevilla-, incide en que en las bonificaciones también hay margen de mejora. Uno de los aspectos que ha de replantearse concierne a la actualización de datos a la hora de beneficiarse de las ayudas, ya que para acceder a este descuento en el coste de la plaza se exige la declaración de la renta relativa al ejercicio anterior, por lo que no refleja la realidad económica que atraviesa una familia en el momento de la escolarización. "En algunos casos son los propios centros los que llegan a un acuerdo con los padres y solucionan la situación con una rebaja del precio, por lo que es la escuela la que abona esa parte, ya que es a nosotros a los primeros que nos relatan las dificultades por las que atraviesan, no a la Administración", explica Borrero. 

La trabajadora de una escuela infantil con un grupo de alumnos. La trabajadora de una escuela infantil con un grupo de alumnos.

La trabajadora de una escuela infantil con un grupo de alumnos. / Antonio Pizarro

Las patronales también han pedido que se establezca un sistema de actualización de precios, después de que en el curso 2020/21 aumentara la tarifa de la plaza (congelada más de una década) hasta los 320 euros al mes (incluido el comedor). El incremento lo asume la Junta para que no repercuta en los bolsillos de las familias. El sector considera que la subida de hace dos ejercicios ha quedado "desfasada" con la inflación que sufren los precios, que afeca a suministros básicos como el comedor y la luz (las aulas deben estar continuamente climatizadas). Apuestan, de igual modo, por cambiar la forma de financiar a las escuelas adheridas, de manera que el convenio no se base en las plazas ocupadas, sino en las aulas ofertadas, como ocurre con los colegios concertados. 

La bajada de la natalidad afecta también desde hace varios cursos a colegios e institutos. En algunas comunidades autónomas se ha optado por reaprovechar las instalaciones que quedan vacías, aunque sean de etapas educativas distintas. Así ha ocurrido, por ejemplo, en Valencia, donde a niños de dos años los están escolarizando en aulas de colegios que están cerradas por falta de alumnos. Para la presidenta de la Asociación de Escuelas Infantiles Unidas, Maribel Uncala, esta medida supone "cargarse" el ciclo de Infantil y todo su fundamento pedagógico. "No conviene mezclar a niños de tan corta edad con otros de 12 años", refieren también desde la CEIA. Tal posibilidad, por ahora, se descarta en Andalucía, aunque sí es cierto que en algunos colegios, ante la falta de demanda, se ha optado por reunir a niños de distintas edades en una misma clase. Este curso serán más de 30 centros de Infantil y Primaria de la provincia de Sevilla los que opten por esta solución en alguna de sus aulas.