Sevilla

Cinco jóvenes detenidos por el crimen de la feria

  • Cientos de vecinos, amigos y familiares despiden en Gines a Juan Fernando Martínez, el joven de 19 años que falleció el viernes apuñalado tras perseguir a quienes le robaron una chaqueta a su amigo.

"Una vez nos robaron una chaqueta en la discoteca Boss. Seguro que esta vez pensó que no se la iban a quitar y por eso se encaró con ellos". Daniel Zamorano recordaba ayer aquel incidente en el trayecto que separa la parroquia de Nuestra Señora de Belén del cementerio de San José de Gines, donde recibió sepultura su amigo Juan Fernando Martínez, el joven de 19 años asesinado de una puñalada en el corazón en la Feria el pasado viernes. El mismo día en el que cientos de amigos, vecinos y familiares despedían a la víctima, la Policía Nacional detenía a otras tres personas relacionadas con el crimen, con lo que ya son cinco los arrestados.

Zamorano estuvo con la víctima aquella noche, pero decidió irse a casa sobre las tres de la madrugada, apenas media hora antes de que uno de los detenidos le clavara un cuchillo de 30 centímetros de hoja en el corazón. "Salimos unos quince chavales de Gines y la mayoría decidimos volvernos, pero él se quedó un rato más con otros dos amigos de toda la vida", dice mientras camina unos metros por detrás del coche fúnebre. Viste de negro y porta un ramo de flores en el que ha metido una fotografía en la que aparecen él y su amigo tendidos sobre la hierba y mirando a la cámara. "He impreso unas cuantas y las he repartido, para que todos los amigos la tengan".

Juan Fernando Martínez era un joven de origen colombiano que residía en el barrio del Majuelo de Gines desde muy pequeño. Sus padres, Jorge y Reyes, lo adoptaron cuando era niño, al igual que hicieron con su hermano mayor, Moisés, y la pequeña, Reina. Moisés era uno de los que portaba el féretro de su hermano. "Cuando me preguntan por él siempre digo lo mismo. Era muy gitano, muy torero, en el buen sentido del término, es decir, que sabía ganarse a todo el mundo. Era muy alegre, muy cariñoso y muy simpático. Con eso se ganaba a cualquiera", recuerda el párroco, Juan María Cotán. Juan Fernando estaba muy vinculado a la Iglesia. Su familia estaba unida a la hermandad de San Gonzalo, de Sevilla capital, y él pertenecía a la asociación Camino Neocatecumenal. Había estado incluso en el Encuentro Mundial de los Jóvenes con el Papa Benedicto XVI en Colonia hace unos años. "Esto es muy duro", dice, guitarra en mano a la puerta del cementerio, Daniel Tarifa, miembro del coro que le rindió el último homenaje y que le acompañó en aquel viaje a Colonia.

La víctima del último crimen ocurrido en Sevilla no era un buen estudiante y dejó las clases a los 16 años. Justo por esa época conoció a su novia, que le hizo volver a los estudios tras convencerlo recientemente. Ahora intentaba terminar la Secundaria a la vez que trabajaba en varios talleres escuela. Cursó uno de mecánica y otro de carpintería. También trabajó de escayolista con su padre en un hotel de

Sevilla. Era un chico deportista, que solía jugar al tenis con sus amigos casi todas las tardes de verano, aprovechando que las pistas del pueblo se quedaban libres. "Era muy sevillista y yo le picaba porque soy del Betis y le ganamos el derbi", recuerda Zamorano. "Conocía a mucha gente, han venido amigos de Bollullos, de Valencina, de Bormujos... Estoy impresionado con la cantidad de gente que ha venido", dice, con una media sonrisa que se le dibuja en la cara.

El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional continúa investigando el caso y tomando declaración tanto a los arrestados como a los numerosos testigos del crimen. Al mediodía de ayer fueron detenidas otras tres personas por su presunta participación en los hechos. Son tres jóvenes de Bellavista que forman parte de la misma pandilla que el autor del crimen. Con ellos ya son cinco los arrestados y la Policía tendrá que determinar ahora el grado de participación de cada uno.

Los tres nuevos detenidos son Sergio P. A., de 24 años; Mario G. M., de 22 y con antecedentes por malos tratos en el ámbito familiar; y Jesús E. C., también de 22 y con antecedentes por robos con violencia y delitos contra el patrimonio. En el mismo momento de los hechos fueron arrestados por unos policías de paisano que se encontraban en la zona Martín S. B., de 29 años, y Juan Antonio L. V., de 21 y con antecedentes por lesiones con arma blanca. La trifulca se originó después de que la víctima persiguiera a uno de los miembros de este grupo que le robó una chaqueta a uno de sus amigos. La Policía tiene previsto poner a disposición judicial en las próximas horas a los agresores.

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