Fernando Cossío Escribano | Anestesiólogo "Si llegamos a una situación extrema tendrán que utilizarse los quirófanos"

  • En previsión de un escenario catastrófico, este profesional apuesta por equipos mixtos y alerta de actuaciones negligentes de cargos intermedios

Fernando Cossío, anestesiólogo del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Fernando Cossío, anestesiólogo del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Fernando Cossío, anestesiólogo del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

La Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación ha propuesto estos días la utilización de las áreas quirúrgicas con el fin de poder realizar las terapias adecuadas para pacientes infectados por Covid-19, dada la creciente demanda de camas en las UCI. Fernando Cossío Escribano trabaja en el servicio de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y aporta su opinión sobre los pros y los contras de esta opción y sobre cómo se está gestionando la crisis.

–¿Qué papel están jugando los anestesiólogos en esta epidemia?

–En general se está intentando seguir las recomendaciones de la Consejería de Sanidad de aplazar intervenciones demorables y consultas que igual lo sean, atendiendo a los pacientes de forma telefónica cuando esto es posible. En algunos centros se está realizando con muy buen criterio sólo intervenciones urgentes, procedimientos de oncología, asistencia no demorable por su naturaleza y teleconsulta, sin embargo en muchos otros se siguen realizando actos médicos que necesitan de nuestro apoyo con muy mal criterio, porque exponen al contagio a la población y a los profesionales sanitarios sin ningún motivo. Esto es resultado de la actuación negligente e irresponsable de muchos gestores y cargos intermedios, apoyados en que actualmente sólo hay recomendaciones de actuación desde la Consejería de Sanidad. Ante esta situación nos encontramos atados de pies y manos y entre la espada y la pared. Cuando se nos da libertad y capacidad de actuación nos reconforta el hecho de que los pacientes entienden y agradecen que nos pongamos en contacto con ellos y que informemos y avisemos de modificaciones en su atención a tenor de esta situación de pandemia.

–¿Sois profesionales formados para atender a pacientes críticos respiratorios?

–En muchas ocasiones tenemos que manejar pacientes críticos de diversa naturaleza, con alteraciones respiratorias severas también, por supuesto, fundamentalmente en ambiente quirúrgico cuando están siendo anestesiados para alguna intervención o en el postoperatorio inmediato en Unidades de Reanimación y Recuperación Postanestésicas. En Andalucía los enfermos críticos han sido manejados habitualmente por Intensivistas en UCIs en vez de por Anestesiólogos en Unidades de Reanimación, pero en el resto de España lo habitual es que esto sea compartido. En nuestra formación desarrollamos actividad con pacientes críticos y el manejo de la respiración asistida es uno de nuestros grandes caballos de batalla en Anestesia, por lo que estamos preparados para ello. En mi opinión y dada la singularidad de la situación en Andalucía, lo más coherente sería formar grupos mixtos de Anestesiólogos e Intensivistas desde ya, de forma que ambos pudieran estandarizar protocolos de actuación y apoyarse mutuamente, en previsión de un escenario catastrófico como el de otras comunidades autónomas.

Fernando Cossío Escribano. Fernando Cossío Escribano.

Fernando Cossío Escribano.

–¿Se podría atender a pacientes críticos en quirófanos en lugar de en UCIs?

–No es el escenario ideal, es más adecuado habilitar otros lugares para ello. Los respiradores que se utilizan habitualmente en los quirófanos no están diseñados para funcionar el tiempo seguido que requiere un paciente en una UCI, necesitan cuidados y chequeos más frecuentes. Por no hablar del entorno físico y logístico que es en sí un quirófano. De todas formas, no cabe duda de que si llegamos a una situación extrema, tendrán que utilizarse. Siento una enorme tristeza y frustración al darme cuenta de la situación en que está el Hospital Vigil de Quiñones, el Hospital Militar de Sevilla, donde cursé 4º curso de Medicina. Abandonado y desmantelado por continuos robos y actos vandálicos, en medio de una guerra entre administraciones por el mero hecho de que nadie estaba dispuesto a asumir el presupuesto que requería para su mantenimiento, anclado a la falsa idea de que no era  necesario para atender a una población sanitaria ya cubierta con los otros tres grandes hospitales de la ciudad. La realidad nos ha hecho ver de forma estrepitosa que la no previsión y la ausencia de inversión en sanidad salen muy caras.

"Ahora siento una enorme tristeza y frustración al ver el Hospital Vigil de Quiñones abandonado y desmantelado, anclado a la falsa idea de que no era  necesario para atender a una población sanitaria ya cubierta con los otros tres grandes hospitales de la ciudad"

–¿En qué grado estáis expuestos al contagio y con qué medios contáis? ¿Ha habido muchas bajas en su servicio?

–El material con el que contamos es muy escaso y en los últimos días nos estamos dando cuenta de que también es de muy baja calidad. Al estar habitualmente en contacto estrecho con la vía aérea de nuestros pacientes, necesitamos siempre medidas extraordinarias de prevención de la exposición al virus. Afortunadamente no hemos sido de los grupos más desabastecidos. No puedo decir lo mismo de otros compañeros médicos de otras especialidades, de Urgencias, Atención Primaria, enfermería, auxiliares, celadores, limpieza…Me cuentan diariamente situaciones surrealistas, impropias de un Sistema Sanitario que se precie de ello, más creíbles en países del Tercer Mundo. Es una suerte que en nuestro servicio las bajas hayan sido muy escasas.

–¿Cuáles son los errores que desde su punto de vista se están cometiendo?

–El principal error ha sido la infravaloración y la falta de previsión que ha acompañado a esta pandemia desde su origen. No hemos querido o sabido anticiparnos a un escenario como el que estamos viviendo. Tampoco ha ayudado el hermetismo que lo ha acompañado desde donde empezó. Todos estos factores y una ausencia de respuesta eficaz posterior por parte del Gobierno, han provocado desabastecimiento crítico y a todos los niveles de materiales de prevención de la exposición, respiradores, tests de detección, unido a planes de contingencia y protocolos realizados de un día para otro y un escenario de inconsistencia en la Administración que provoca mucho estrés y desamparo en la población y el personal sanitario.

–¿Estamos a tiempo de mejorar la atención en Sevilla?

–Por supuesto que sí. Nunca es tarde y afortunadamente la situación en Sevilla y Andalucía no es tan desalentadora como en otras partes de España. Es fundamental contar con material preventivo de primera calidad y con disponibilidad real de test de detección de forma rápida y eficaz. Todos los pacientes y personas que acudan a un centro sanitario deberían de recibir y portar mascarillas quirúrgicas al menos y guantes con adecuada tasa de recambio para evitar en la medida de lo posible la propagación del virus, aunque fueran asintomáticos. De igual forma, los profesionales sanitarios deberían tener acceso garantizado a mascarillas ffp2 o ffp3 dependiendo del grado de exposición, con buena tasa de recambio, y al resto de material de protección, a fin de evitar el contagio, la propagación y evitar el colapso sanitario. De igual forma deberían ponerse en marcha ya equipos multidisciplinares preparados para atender una sobrecarga de pacientes críticos que sobrepasara la capacidad de las UCIs, con todos los medios técnicos y humanos para ello y es ahí donde los Anestesiólogos podrían cumplir una función esencial.

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