Sevilla

El mercado de la Encarnación presenta contencioso contra Sacyr

  • La cooperativa recurre los 3 puestos desafectados que hoy acogen una panadería y una charcutería

La cooperativa de comerciantes del mercado de la Encarnación tiene abierto un contencioso administrativo contra la constructora Sacyr, que gestiona el edificio Metropol Parasol, por los tres puestos que están desafectados de su uso y ya no se rigen por las normas de la plaza de abastos municipal, aunque siguen dentro del mercado. En uno de estos puestos desafectados se instaló en 2012 una conocida panadería de la calle Feria y en otro, desde hace un mes, un establecimiento de venta de jamón, carnes ibéricas y embutidos. El tercero sigue vacío.

El contencioso contra Sacyr tiene fecha de hace más de un año, pero el malestar se ha reavivado con la reciente ocupación del segundo puesto por las condiciones económicas y obligaciones diferentes que tienen estos desafectados frente a sus puestos de abasto. El gremio acusa a Sacyr de especular y así lo denuncia en grandes carteles colocados en los 39 puestos que rezan: "Sacyr especula con el mercado.

La diferencia básica es que estos desafectados están gestionados directamente por Sacyr, y ya no por el Ayuntamiento de Sevilla. Así pues, dejan de regirse por la normativa de mercados de abastos. Se consideran locales abiertos al público que se regulan por la ley general de arrendamientos urbanos, con lo que pagan una renta de alquiler y la fianza a la constructora, y no tienen que pagar nada al Ayuntamiento si quieren cerrar el negocio y marcharse.

El contencioso contra Sacyr tiene fecha de hace más de un año y aún no se ha resuelto, pero el malestar de los comerciantes se ha reavivado con la ocupación del segundo de los puestos vacíos con el establecimiento de jamón, embutidos y carnes ibéricas. Los comerciantes se quejan de que este establecimiento de charcutería y carnes hace competencia directa a las otras tres carnicerías que ya existen y ofrecen charcutería o jamón.

Lo peor ha sido que el empresario llegó para quedarse con el puesto del histórico carnicero Paco Rodríguez que quiere jubilarse, pero finalmente rompió el trato y se instaló en el desafectado por las mejores condiciones económicas que le ofrecía Sacyr. "Estoy indignado por la conducta laxa del servicio de Consumo del Ayuntamiento, que mira para otro lado en lugar de defender al colectivo. Si está prohibido alquilar puestos, lo debe estar para todos, también para Sacyr", se quejaba ayer el carnicero y charcutero Paco Rodríguez.

Según el servicio jurídico de la cooperativa de comerciantes de la Encarnación, el contencioso plantea que la desafección de puestos no se ajusta a los pliegos de condiciones del concurso por el que Sacyr se hizo con Metropol Parasol. "No se ha hecho lo que el pliego decía, esto es, constatar que no hay nadie que quiera explotar esos puestos que se quedan vacíos", afirma la abogada del servicio jurídico de los comerciantes. El gremio recalca que sí había personas interesadas en quedarse con ellos.

Los puestos de abasto cuya licencia se traspasa deben pagar un 30% del precio final en comisión al Ayuntamiento, más una fianza, lo que eleva el pago total a 24.000 euros, mientras los tres puestos desafectados pagan únicamente la renta mensual y la fianza de la ley de arrendamientos urbanos, y pueden dejar el negocio avisando con antelación.

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