Radioterapia El nuevo acelerador del Macarena mejora la supervivencia al cáncer

  • El equipo, que equivale a once máquinas de tratamiento, comenzará a funcionar en diciembre.

  • Mejorará las expectativas de 500 pacientes al año que necesitan Radioterapia

Un técnico durante las tareas de instalación del nuevo acelerador en el Macarena. Un técnico durante las tareas de instalación del nuevo acelerador en el Macarena.

Un técnico durante las tareas de instalación del nuevo acelerador en el Macarena. / María Pla

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El nuevo acelerador, Versa HD Elekta, que ya se encuentra en el Hospital Macarena, en fase de instalación, mejorará la supervivencia al cáncer, al aportar mayor precisión y rapidez en los tratamientos. La tecnología de última generación ocupará un búnker, que el SAS ha adaptado en el semisótano del hospital universitario; y reemplazará a otro acelerador que ha funcionado durante 18 años. El Versa HD forma parte del proyecto financiado con fondos de la Fundación Amancio Ortega para la renovación de los equipos de Radioterapia en Andalucía.

El reemplazo tecnológico, a través del mecenazgo, favorecerá el pronóstico y la calidad de vida de 500 pacientes que, cada año, serán sometidos a radioterapia en el nuevo equipamiento que están instalando estos días en el Macarena. La radioterapia es uno de los tres pilares en los tratamientos del cáncer, junto a la cirugía y la aplicación sistémica de fármacos. “La radioterapia puede usarse sola o bien asociada a cirugía o quimioterapia, siendo en conjunto corresponsable de la curación de hasta el 40% de los pacientes con cáncer”, explica la doctora Eloísa Bayo, directora de la Unidad de Oncología Radioterápica y Radiofísica en el Hospital Macarena.

“En estos momentos los técnicos trabajan en la instalación de este nuevo acelerador, Versa HD Elekta, que llegó al hospital el 7 de julio. Una vez que terminen, comenzarán las pruebas de nuestros físicos”, explica la doctora Bayo. Tras la puesta a punto del equipo, el Consejo de Seguridad Nuclear revisará la instalación para autorizar su uso. Una vez que terminen los trabajos de instalación y verificación, previsiblemente a finales de año, los primeros pacientes se beneficiarán de esta sofisticada tecnología. “La capacidad y versatilidad de este acelerador es enorme hasta tal punto que equivale a once máquinas (ocho de fotones y tres de tratamientos con electrones)”, explica Rafael Arrans, responsable de Física en el Macarena. Se trata de nuevos sistemas de tratamiento que requieren de un equipo humano altamente cualificado para rentabilizar, al máximo, aplicaciones innovadoras.

El equipamiento incorpora nuevas prestaciones más precisas y seguras

El próximo año está prevista la llegada del segundo acelerador al hospital universitario, que sustituirá a otro equipo que data de 2005. Con ello, dos aceleradores del Macarena, que ya han sobrepasado los diez años en funcionamiento, serán reemplazados por sistemas de tratamiento mucho más sofisticados.

Se adapta a cada tumor

El nuevo acelerador dispone de VMAT (Arcoterapia Volumétrica Modulada), una nueva prestación que permite adaptar la radiación a cada tumor. “El arco se mueve en 360 grados y además puede modular la velocidad y la intensidad en cada momento del giro, modificando la forma del haz de radiación”, explica la doctora Bayo. La máquina gira alrededor del paciente y adapta el haz a la morfología del tumor. Esta aportación mejora los tiempos de los tratamientos y la precisión.

Rafael Arrans y Eloísa Bayo. Rafael Arrans y Eloísa Bayo.

Rafael Arrans y Eloísa Bayo. / Maria Pla

Otra prestación se denomina FFF (ausencia de filtro aplanador) que permite aumentar la dosis. Las micromultiláminas constituyen otro avance en el Versa HD: “son láminas más pequeñas (tres milímetros) a las que habitualmente se utilizan en los aceleradores convencionales (cinco milímetros). Las micromultilámias son utilizadas para adaptar el haz de la radiación a la forma del tumor”, añade la responsable. Las micromultiláminas, al ser más pequeñas, permiten la radiocirugía para el tratamiento de lesiones benignas (malformaciones arteriovenosas, por ejemplo) y tumores malignos muy pequeños.

El sistema de imagen Cone beam CT de kilovoltaje (imagen semejante a un TAC) incorporado en el acelerador permite a los especialistas realizar un TAC al paciente antes de tratarlo para confirmar la localización del tumor y su coincidencia con el tratamiento planificado. Es decir, el acelerador puede combinar el TAC del diagnóstico con su propio sistema de imagen, de modo que los especialistas confirman las coordenadas del tumor antes de intervenir. “En caso de que no coincidan la máquina cambia la posición del paciente”, añade la responsable.

Estos avances de la tecnología sanitaria permiten atacar con más intensidad al cáncer y proteger en mayor medida al tejido sano, además de controlar el movimiento de órganos como la próstata o los pulmones. La nueva generación de aceleradores mejoran, de este modo, la calidad de vida de los enfermos y la supervivencia.

El nuevo acelerador también dispone del sistema Clarity, un equipo adicional específico para tratar cáncer de próstata. “Se trata de un sistema de imagen por ultrasonidos que permite controlar el movimiento de la próstata en tiempo real, de modo que aporta una gran ventaja: aplicar dosis muy alta en el tumor con la posibilidad de tratar el cáncer de próstata en una sola sesión”, explica la doctora Bayo. En la actualidad los tratamiento de radioterapia con aceleradores convencionales requieren 20 sesiones. El objetivo es destruir el tumor en menos tiempo, y reducir de este modo los efectos secundarios.

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