Cristina Muñoz
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Sevilla dispone de 39.382 metros cuadrados en una decena de edificios de oficinas completamente vacíos que están repartidos por la capital hispalense y su área metropolitana. Los tamaños de sus superficies son dispares pero ninguno baja de los 1.000 metros cuadrados. Por ejemplo, el número 29 de la Ronda del Tamarguillo cuenta con 13.921 metros cuadrados o el inmueble situado en la esquina de la calle Rosario con Tetuán consta de 1.667 metros cuadrados. Estas construcciones, que llevan años cerrados, podrían experimentar un cambio de uso hacia apartamentos turísticos u hoteles debido a la mayor rentabilidad que ofrece el sector hotelero frente al de oficinas tradicionales. También podrían seguir el ejemplo de la Torre Mapfre para reconvertirse en un edificio de viviendas.
“El precio medio de las oficinas en Sevilla es bajo y el mercado hotelero paga más. Si tienes un edificio de oficinas en la Avenida Constitución, en la Plaza Nueva o en una calle importante, los números salen mejor dándole un uso hotelero”, indica a este periódico Íñigo Galán, CEO de Inerzia. De hecho, la renta media se sitúa en 8,8 euros por metro cuadrado al mes, una cifra que sigue siendo “muy baja” en comparación con ciudades como Madrid o Barcelona. En paralelo, el precio medio del alquiler de un piso en se sitúa en 12 euros de media. “El mercado sí tiene capacidad para asumir rentas altas”, apunta Galán y valora que “el problema es que hacer un edificio de oficinas moderno es más caro que levantar uno residencial. Sin embargo, el mercado residencial te lo paga mejor que el de oficinas”.
Precisamente la multipropiedad dificulta, a juicio del experto, la gestión del parque de oficinas de la ciudad. “Sevilla es un mercado muy atomizado, con pequeños propietarios de módulos y escasos grandes propietarios de edificios únicos”, subraya y valora que ello “dispersa los precios”. Pone como ejemplo que el mercado del Centro “es especialmente reducido”, con apenas 60.000 metros cuadrados, mientras que Cartuja concentra más de 200.000 metros cuadrados de oficinas.
Otro gran problema es que la ciudad apenas cuenta con nuevos proyectos de oficinas a corto plazo. Para 2025 solo hay un proyecto previsto en la capital hispalense, frente a la ausencia de nuevas promociones en los últimos tres años. El edificio Vera Sevilla, con más de 9.000 metros cuadrados, será la única incorporación al parque de oficinas. Este edificio marcará un nuevo techo de precios en la ciudad, con rentas sensiblemente superiores a las actuales referencias del mercado.
De hecho, Torre Sevilla marca las rentas más altas de la ciudad y su ocupación es prácticamente plena, demostrando que existe mercado para precios elevados. El proyecto Vera Sevilla “no es rentable solo por las oficinas”, cuyos alquileres serán superiores a los 25 euros por metro cuadrado al mes, “el complejo incluye también un hotel de cinco estrellas”.
La escasez de nueva oferta contrasta con el aumento de la ocupación, cercana al 84% según los últimos datos, que obliga a las empresas a buscar ubicaciones en la periferia y que enclaves como la zona sur, Aljarafe o Sevilla Este estén empezando a tomar protagonismo.
Lo cierto es que cada edificio presenta circunstancias particulares que explican su desocupación. Por ejemplo, el que se encuentra en el número 29 de la Ronda del Tamarguillo “lleva años cerrado y se ha vendido recientemente con indicios de convertirse en hotel”, aunque todavía no hay ninguna “confirmación oficial” estos planes. Al otro lado del Guadalquivir, en la Cartuja, permanece vacío el antiguo edificio del Cepes en la calle Marie Curie. También está clausurado el antiguo pabellón de Chile, en la calle Albert Einstein, sin que existan planes conocidos para su rehabilitación o para su cambio de uso.
En el Aljarafe, el CEO de Inerzia valora el complejo Eurocei que “lleva muchos años cerrado”. El precio de salida es de 3 millones de euros. La calificación urbanística a este complejo empresarial obliga a que mantenga su uso industrial. También en esta zona se encuentran inmuebles como el edificio Edimar, en Bormujos, con 3.320 metros cuadrados. Algunos “pertenecen a entidades financieras o fondos de inversión que esperan venderlos o cambiar su uso”, apunta Galán.
En el Aljarafe se contabilizan cuatro edificios vacíos: calle Juventud 13 en Mairena del Aljarafe (1.600 m²), República Argentina en Bormujos con el edificio Edimar (3.320 m²), el complejo Eurocei en la autovía Sevilla-Coria del Río (2.800 m²) y la calle Formación 10 en Gelves (1.327 m²).
En Sevilla capital se encuentran cuatro inmuebles desocupados: calle Marie Curie en Sevilla Tech, antiguo edificio Cepes (1.996 m²), calle Albert Einstein 6 en Sevilla Tech, antiguo pabellón de Chile (1.659 m²), calle Tetuán esquina con calle Rosario (1.667 m²) y Tamarguillo 29 (13.921 m²).
Finalmente, en Dos Hermanas permanecen vacíos dos edificios: calle Terracota 2 en el Polígono La Isla (2.422 m²) y calle Gabriel Miró 1 (8.670 m²). Ninguno de estos inmuebles está siendo reformado actualmente para mantener su uso como oficinas.
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