Sevilla FC

Borja Lasso, un final anunciado

  • El canterano es cedido a Osasuna, que se lo quedará por 2 millones si sube

Borja Lasso, pensativo, en un receso de un entrenamiento. Borja Lasso, pensativo, en un receso de un entrenamiento.

Borja Lasso, pensativo, en un receso de un entrenamiento. / juan carlos muñoz

Un futbolista de extraordinaria calidad, la sensación de Segunda División la temporada pasada, de la casa, que cumple uno de los preciados requisitos que, entre otras cosas, se esgrimió para justificar la vuelta de Jesús Navas, es decir que cuenta como "canterano" para liberar una ficha en competición europea... hace las maletas para iniciar una aventura en el Osasuna. Borja Lasso jugará como cedido en El Sadar hasta el final de la presente temporada y se quedará definitivamente en la entidad navarra si el equipo de Diego Martínez logra el ascenso a Primera, ya que en el contrato de cesión se incluyó una cláusula de compra obligatoria si se produce el regreso a la máxima categoría del equipo rojillo.

En ese caso, el Osasuna deberá pagar al Sevilla dos millones de euros de traspaso, mientras que si el Sevilla decide recuperarlo en algunas de las temporadas en las que firmará con el cuadro pamplonés podrá hacerlo por el doble de esta cantidad, es decir, cuatro millones de euros.

La historia de este chaval criado en Reina Mercedes, estudiante de periodismo y que destaca por su buen trato es la que se ha repetido con todos los canteranos en los últimos tiempos, salvo con Sergio Rico, el único producto de la casa que ha logrado hacerse un hueco de peso en la plantilla desde la marcha de Alberto Moreno.

Ejemplos hay, ha habido y habrá: Cala, Luis Alberto, Juan Muñoz, Campaña, incluso Diego González aunque no puede catalogarse de canterano a efectos UEFA, han pasado una historia parecida. Triunfar fuera es el reto actual para el producto del club que con un gran cartel en la ciudad deportiva vende el "aquí se forma a campeones del mundo" junto a un combo de fotos de Sergio Ramos, Marchena y Jesús Navas.

Y es que en el actual modelo de negocio del Sevilla como sociedad anónima deportiva no tiene sitio un jugador formado en la casa. El club -así lo ha demostrado y en las juntas de accionistas acaba corroborándolo el balance anual- necesita realizar en cada ejercicio del orden de 8-12 movimientos de salida y otros tantos de entrada, siendo el hueco que ocupa en la primera plantilla un canterano una cortapisa para esta situación. Si no, no se entiende que siendo la pasada campaña el único club con un filial en Segunda ningún jugador tenga nivel cuando, por ejemplo, dos de ellos, están en Primera, Diego González (internacional sub 21) e Ivi, en el Málaga y el Levante, respectivamente. Junto a ellos Borja Lasso formó el triángulo más cotizado en el mercado de nuevos talentos de ese filial.

En el actual Sevilla Atlético, colista pero con el privilegio de ser un filial en Segunda que no lo tienen otros clubes, no ha subido ni un solo jugador esta temporada ni para completar convocatoria ante el Cartagena pese a que hubo puestos en los que tuvieron que actuar futbolistas fuera de su posición como Geis. Todo pese a que Arias dijo en verano que Carlos Fernández y Marc Gual cumplirían el papel de tercer delantero y mientras otros clubes sin que tengan necesidades económicas (Valencia, Villarreal...) hacen debutar a jóvenes e incluso se asientan.

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