Sevilla FC Un modelo más completo

  • El Sevilla regresará a la competición tras el parón por el coronavirus con una mayor riqueza táctica.

  • Lopetegui alterna defensa de 3 o de 4, un solo pivote o dos y una pareja de delanteros o un único punta.

Julen Lopetegui supervisa el trabajo de los suyos, con Munir y Franco Vázquez (de espaldas). Julen Lopetegui supervisa el trabajo de los suyos, con Munir y Franco Vázquez (de espaldas).

Julen Lopetegui supervisa el trabajo de los suyos, con Munir y Franco Vázquez (de espaldas). / Sevilla FC

Pese a que aún no tiene el beneplácito total de todo el sevillismo, Julen Lopetegui enfoca el último tramo de temporada –cuando el coronavirus lo permita– con un modelo de juego más rico, lo que le da una mayor garantía de éxito y un abanico más amplio para engañar a los rivales en la tarea de éstos de neutralizar sus planteamientos.

Aunque es algo para lo que los técnicos y los equipos de fútbol, por la simple lógica del proceso enseñanza-aprendizaje, necesitan un tiempo, sí es verdad que en el último mes de competición antes del parón el Sevilla ha logrado un avance significativo. El modelo de Lopetegui, sin cambiar su estilo y sus señas de identidad, ha evolucionado en los últimos partidos hacia algo más completo y variado. Del 1-4-3-3 casi inamovible de la primera vuelta, el Sevilla ha abrazado otros registros con los que ha logrado sorprender a sus enemigos y que ha sabido alternar conforme han surgido las necesidades según el rival de turno y también las vicisitudes de la plantilla propia, esto es, sanciones, lesiones…

Aunque en Rumanía ante el Cluj ya hizo una prueba piloto y frente al Atlético de Madrid en la primera vuelta ya realizó una incursión aislada, Lopetegui hizo a su equipo interpretar un esquema basado en una defensa de tres centrales que funcionó a la perfección en Getafe y que sorprendió con esa figura híbrida que protagonizaba Gudelj, tercer central por el centro en fase defensiva y pivote en el mediocampo en la fase de creación de juego. Ello, además, hacía sorprender a Fernando con mayor llegada al área y el brasileño, de esta forma, consiguió incluso hacer goles.

Igualmente, el Sevilla ha sabido cambiar en un mismo partido a defensa de cuatro, con Koundé de central o de lateral derecho, y el equipo ha conseguido en cada momento adaptarse a los distintos roles individuales.

Hoy puede decirse que el Sevilla puede jugar indistintamente con defensa de tres o de cuatro; con dos pivotes o con un pivote y dos interiores invirtiendo el triángulo; con un delantero o con dos y en el caso de jugar con un único punta poder elegir entre encerrar a la defensa rival en su área (con De Jong) o potenciar el juego de espacios (con En-Nesyri), aparte de la posibilidad de jugar juntos.

Por los pasillos exteriores también maneja Lopetegui varias alternativas. El Sevilla, que antes sólo se movía con dobles interiores (los centrocampistas externos del 1-4-3-3 y los extremos) para que los laterales largos (Jesús Navas y Reguilón) llegaran por fuera, ahora puede jugar indistintamente con los hombres ofensivos de banda a pierna cambiada o a pierna natural. La prueba de ello la dan los cambios de posición de Ocampos con motivo de la irrupción en el equipo de Suso.

En principio, Lopetegui es más partidario de utilizar esa tendencia de los extremos de meterse para dentro, pero también ha demostrado que puede abrazar la teoría de los extremos puros, sobre todo con el gran rendimiento que ha dado Ocampos en la derecha. Esa opción, y la gran asociación que formó con Jesús Navas, le dio mucho al Sevilla en la primera vuelta, hasta el punto de ser de las bandas derechas más apreciadas de la Liga. Incluso a Fernando, un jugador muy específico de corte defensivo que durante la primera vuelta ha destacado por su capacidad para dar equilibrio guardando la posición y haciéndole la cobertura a los centrales, se lo ha visto ocupando otros terrenos más avanzados en los que ha aportado su calidad, fuerza y buen juego aéreo.

En cuanto a nombres, Lopetegui tambien ha dotado a la plantilla de recursos muy importantes con jugadores en otras posiciones distintas a las habituales. En esto el máximo exponente ha sido Gudelj, pero también Koundé –un caso muy claro que rinde especialmente bien en la banda– y el propio Ocampos con la posibilidad de aprovechar su potencia de piernas indistintamente en la derecha o en la izquierda. Igualmente en esa posición de extremo o falso extremo, según interese, el técnivo tiene opciones para tener más manejo del balón con gente como Nolito, el propio Suso, Franco Vázquez y Óliver Torres, pudiendo jugar éstos dos también como centrocampistas.

Igualmente han quedado explicadas las opciones que tiene Lopetegui arriba con delanteros de diferentes características como De Jong o En-Nesyri, sin contar con las opciones menos utilizadas (Munir, Rony Lopes...).

En un fútbol tan profesionalizado en el que cada equipo cuenta con varios analistas que estudian cada detalle del rival, tener varios registros tácticos dentro de un modelo de juego se antoja fundamental y en eso el crecimiento del Sevilla en el último mes y medio ha sido patente. Eso es trabajo de laboratorio en la ciudad deportiva y parece que da sus frutos.

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