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Sociedad

Coronavirus España: Interior evalúa una mayor restricción del confinamiento

  • El Gobierno prepara un posible endurecimiento de la reclusión tras subir los casos a 64.059 y los muertos a 4.858, 769 en un día

  • Sanidad devolverá 650.000 test rápidos defectuosos

Militares de la UME se dirigen a desinfectar la residencia geriátrica Marvi Park Mallorca. Militares de la UME se dirigen a desinfectar la residencia geriátrica Marvi Park Mallorca.

Militares de la UME se dirigen a desinfectar la residencia geriátrica Marvi Park Mallorca. / EFE

Sanidad tiene la última palabra. Todos los ministerios, afirmó María Jesús Montero, voz del Gobierno, están preparados para adoptar cualquier medida complementaria sobre la actividad o la movilidad si el departamento que dirige Salvador Illa ve adecuada implantarla para reducir los riesgos del Covid-19. El Gobierno prefiere la cautela después de que se filtraran hipotéticas medidas para endurecer el confinamiento de los españoles por la dramática cifra de muertos que serán enterrados en nuestro país por el coronavirus: 4.858 fallecidos en total después de la jornada más negra desde que empezó este carrusel mortal, al perder la vida 769 personas en sólo 24 horas.

De momento, el Consejo de Ministros se guarda el as en la manga de endurecer las restricciones, ya que únicamente dio conformidad a la prórroga de 15 días avalada por el Congreso la madrugada del pasado jueves. Por ahora, no hay más y el Ejecutivo de Pedro Sánchez ve adecuadas las "drásticas medidas" que se han tomado en España. No obstante, el conflicto generado entre las comunidades y el Gobierno central a propósito de la idoneidad o no de un mayor aislamiento ha abierto el debate.

Sanidad sí descarta por completo un permiso especial para que los niños salgan a la calle

Interior publicó una orden en la que detalla qué transportes estarían autorizados a transitar por las carreteras españolas en caso de aplicar más mano dura al confinamiento; es decir, se prepara para hipotéticos escenarios si no cesa la sangría de muertos. El Ejecutivo confía en que se aplane la curva de contagio en los próximos días, pero en caso contrario, se plantearía endurecer las medidas.

El Ministerio del Interior realizó una modificación significativa en la orden del pasado 21 de marzo. Los cambios están orientados a la inclusión de los vehículos de las Fuerzas Armadas entre los que podrán circular por las carreteras "en el caso del cierre de las vías o restricción a la circulación de determinados vehículos".

Sin embargo, el equipo de Marlaska le quitó hierro al asunto y rechazó de plano que se esté estudiando la aplicación de un cierre de carreteras para los próximos días, pese a la publicación en el BOE de dicha orden.

Ralentización en la expansión del contagio

Los siniestros datos que ofrecen cada 24 horas desde Sanidad causan escalofríos y, por más que digan desde el Ejecutivo que ya queda menos para alcanzar el famoso pico del brote, nunca termina de verse la luz. Lo más positivo de otra oscura jornada fue que se siguen ralentizando el número de contagios -los oficiales, pues los expertos multiplican hasta por 10 el número total de positivos, en la mayoría asintomáticos-, ya que la tasa cayó hasta el 14% (7.871 positivos confirmados y 64.059 en el balance global) en la línea de estabilización de la pandemia de la que habla Sanidad. Ahora bien, 769 familias españolas perdieron a un ser querido en un sólo día y el total de muertos se disparó a 4.858. Es lógico, por tanto, que el Ejecutivo de Sánchez le esté dando vueltas a aislar más aún a la población para que este mortífero coronavirus no se expanda como un meteoro.

"Se está valorando y está sobre la mesa la posibilidad de hacer algunas modificaciones", apuntó sobre las medidas de restricción iniciales el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. La cadena Ser informó, asimismo, de que si llegase a aplicar la orden ministerial, supondría en la práctica el cierre de actividades abiertas ahora, entre ellas industria, construcción y fábricas. Sólo se mantendrían abiertos tres sectores: cultivos, pesca, ganadería, agricultura y otras ramas del sector primario; textiles y ropa de trabajo, es decir, la que se orienta a la protección de los sanitarios; y la fabricación de productos químicos farmacéuticos o equipos que puedan servir para el suministro médico o terapéutico.

Moncloa, eso sí, volvió a garantizar el abastecimiento de productos de primera necesidad y alimentos en mercados y supermercados tras ampliarse el estado de alarma incluso si se restringieran más las actividades en el país para frenar la pandemia. "Los españoles pueden estar absolutamente tranquilos de que se van a encontrar los productos que consumen habitualmente en los mercados y supermercados", zanjó la portavoz.

No pasa la mano el Ejecutivo con los menores. Salvador Illa descartó un permiso especial para que los niños puedan salir a la calle en momentos puntuales del día durante el confinamiento, como sí está ocurriendo en otros países europeos. "La infancia es un vector de transmisión del virus. Sabemos que las restrictivas medidas alteran mucho la cotidianidad de las familias, pero si no pensáramos que son absolutamente necesarias, no las haríamos", defendió el ministro de Sanidad.

El objetivo del confinamiento, y de su hipotético endurecimiento, recordó Simón, sería dar "el último empujón" a la curva de la epidemia y garantizar que el descenso impida que "lleguemos a superar la capacidad nacional de camas de UCI", donde había ingresadas 4.156 personas de las 36.000 hospitalizadas.

La dotación de prendas y material adecuados de protección para médicos, enfermeras, auxiliares y celadores sigue siendo prioritario desde el inicio de la crisis, pero estos colectivos se llevan las manos a la cabeza y claman en el desierto con reivindicaciones diarias, también por la falta de test rápidos para detectar el contagio. Precisamente, el fabricante chino de las pruebas "defectuosos" adquiridas por el Gobierno a través de un proveedor nacional asumió la devolución y los reemplazará en los próximos días, según Illa, que precisó que los problemas fueron detectados en una partida de 8.000 entregada a la Comunidad de Madrid, pero que serán devueltos los 650.000 del lote por no tener "el nivel de fiabilidad requerido".

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