Muere un hombre apuñalado en Valladolid
El agresor, que iba con la cara tapada, consiguió huir con una riñonera de la víctima, un hombre de 54 años.
Un hombre de 54 años, Rufino Arnanz Sánchez, ha muerto en Valladolid a causa de la puñalada que le ha asestado otro varón, que llevaba la cara cubierta y que le ha agredido sin mediar palabra en plena calle, según han informado fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Castilla y León.
Ha sido en torno a las 08:15 cuando se ha desencadenado el suceso mortal en la calle Nicasio Pérez de la capital vallisoletana, en el barrio de San Juan, donde residía la víctima. Las fuerzas de seguridad trabajan en la investigación del caso para conocer las causas y arrestar al autor del apuñalamiento, quien pudo actuar para cometer un robo, ya que se supone que el agresor se ha llevado una riñonera, aunque "todo ha sido muy rápido" y este extremo por el momento sólo es una hipótesis, ha explicado el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo.
Allegados, vecinos y conocidos del hombre de 54 años muerto apuñalado han coincidido en definir como "muy buena persona" a la víctima del suceso, capataz agrícola de profesión, casado, con dos hijos y dos nietos. "Toda la vida trabajando y al final para que pase esto", ha asegurado entre lágrimas un familiar directo del fallecido, visiblemente afectado por la muerte y que ha explicado que la víctima sólo llevaba el poco dinero que portaba en su cartera en el momento del suceso.
Consternación, tristeza y confusión son los sentimientos con los que han despertado los vecinos del barrio en el que vivía la víctima, donde poco a poco se han ido enterando de un suceso fatal del que dan fe cuatro claveles rojos situados entre la acera y la calzada, como muestra de cariño, en memoria del fallecido. Bares, tiendas y la propia calle son testigos de los comentarios de todos los que viven o pasan por la zona del apuñalamiento y que buscan alguna respuesta para intentar explicarse por qué ha ocurrido el incidente mortal. "Era muy buena persona", ha asegurado una mujer de 48 años, vecina del mismo inmueble en el que residía el ahora fallecido, tras recordar que la víctima deja esposa, una hija y un hijo, además de dos nietos, y ha descrito, entre sus costumbres, cómo era habitual ver a la víctima paseando a su perra por la calle.
Frente al lugar del apuñalamiento los clientes de una cafetería sólo hablaban de lo ocurrido, aunque sin saber exactamente qué ha pasado y por qué, ha manifestado César Escalera, mientras servía cafés en la barra del establecimiento. Todo el mundo lo comenta extrañado, cada uno dice una cosa sin saber bien cómo ha sido, ha resumido Escalera. Entre las versiones que se cuentan en la calle, se encuentra la de algunos vecinos que han oído cómo la víctima ha encontrado la muerte cuando se dirigía a coger su coche para ir a trabajar, a la Asociación de Investigación par la Mejora del Cultivo de a Remolacha Azucarera (Aaimcra).
Los residentes en la zona, que han calificado el barrio como muy tranquilo, han asegurado que les será difícil olvidar cómo, tras el apuñalamiento mortal, han visto llegar asistencias sanitarias, policías y especialistas para practicar el levantamiento del cadáver ante la mirada atónita de los transeúntes que no se podían explicar lo ocurrido. El barrio continúa consternado por el suceso, mientras las fuerzas de seguridad siguen trabajando para identificar, localizar y arrestar al autor de la muerte.
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