Sociedad

El abogado del profesor del Valdeluz dice que "hacían cola" para sus clases

  • El letrado del docente acusado de abusos pone de relieve las "contradicciones" de los padres de las estudiantes Uno de ellos admite que no le denunció para no "criminalizar" a su hija.

El abogado Ramón Muñoz, que defiende al profesor del colegio Valdeluz de Madrid Andrés D. D., aseguró ayer que no entiende en el caso de que los supuestos abusos fueran ciertos cómo, año tras año, las alumnas del centro hacían cola como las de los conciertos para poder optar a las clases de piano que su cliente daba en la academia Melodía Siglo XXI. Por su parte, uno de los padres de las alumnas dijo que "si el Ciasi (los servicios asistenciales de la Comunidad de Madrid) hubiera denunciado, les habría seguido".

El magistrado escuchó ayer el testimonio de los padres de las presuntas víctimas, el relato de varias alumnas, la hijastra de Andrés y la secretaria de la academia. Tras destacar que salió "muy satisfecho" de las declaraciones, el abogado del profesor quiso subrayar la multitud de contradicciones en las que a su juicio incurrieron ante el juez algunos de los padres de las chicas. "No entiendo cómo unos padres que saben esto permiten que su hija siga en al academia. Yo no lo haría", destacó.

"Las alumnas hacían cola como en los conciertos para optar a sus clases. Cómo es posible que año tras año fuera así. No se imponen los profesores, se eligen libremente. Hay alumnas denunciantes que han llorado por no tener a Andrés como profesor. Ninguna solicitó el cambio", destacó. Frente a los padres, la hijastra de su cliente y la secretaria de la academia manifestaron que no observaron nunca nada raro en el centro. "Hay un continuo trasiego de alumnos en la academia cualquiera puede ver lo que pasa. Las clases de piano se interrumpían frecuentemente por una llamada o cualquier cuestión porque Andrés era jefe de estudios", dijo.

Por su parte, uno de los padres de las presuntas víctimas aseguró que si el Centro Especializado de Intervención en Abuso Sexual Infantil (Ciasi) hubiera denunciado ante los tribunales el caso de su hija, él hubiera seguido adelante con el proceso judicial. Así lo señaló a las puertas de los juzgados uno de los seis padres que comparecieron ante el juez Hermenegildo Barreda y que se quejaron de la "desinformación" por parte del centro.

Javier relató que su hija, ahora de 24, comenzó a sufrir abusos a los 16 años. La chica comenzó a tener un trastorno alimentario y acudió en 2007 a una psicóloga de la Comunidad de Madrid que la derivó al Ciasi. Fue entonces cuando su hija le comentó que su profesor la "tocaba". "Tuve ganas de partirle la cara, pero no lo hice por no acabar en el juzgado", admitió.

Según contó, la letrada del Ciasi les expuso cuál sería el proceso judicial al que tendría que enfrentarse la menor y le dijeron que la iban a "crucificar". Sin recomendar que denunciara, la abogada le comentó que podría sufrir una doble victimización, que le culparían por lo sucedido.

Por eso, decidió no hacerla pasar por esto, una decisión que a día de hoy, dijo, "fue acertada". Sobre esta cuestión contó que cuando su hija terminó el tratamiento en el Ciasi le comentó a su tutora lo que pasaba con el profesor y no se tomaron medidas.

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