Sociedad

Casi todos los pacientes con Covid-19 recuperan el olfato a los seis meses de haber superado la infección

Casi todos los pacientes con COVID-19 recuperan el olfato a los seis meses de haber superado la infección Casi todos los pacientes con COVID-19 recuperan el olfato a los seis meses de haber superado la infección

Casi todos los pacientes con COVID-19 recuperan el olfato a los seis meses de haber superado la infección

El 95 por ciento de los pacientes que han tenido coronavirus con pérdida de olfato, lo recuperan a los seis meses de haber superado la infección. Así lo presenta un estudio en el Journal of Internal Medicine en el que se ha estudiado la prevalencia y recuperación al medio año tras la disfunción olfativa, con un estudio multicéntrico a 1.363 personas con Covid-19. 

La alta prevalencia de la pérdida de olfato en pacientes con coronavirus respalda la necesidad de que los médicos de atención primaria, otorrinos y neurólogos puedan asesorar a los pacientes sobre la probabilidad de recuperación e identificar a aquellos en riesgo de pérdida de olfato persistente, de manera que las estrategias terapéuticas puedan dirigirse adecuadamente. 

El estudio sugiere que la tasa de recuperación a los 60 días varía del 75% al 85% y se pueden identificar varios perfiles de gravedad de la pérdida de olfato porque más de un tercio de los pacientes informaron de la recuperación dentro de los 14 días posteriores al desarrollo de la pérdida olfativa, mientras que un tercio no se recuperó dentro de los 45 días. 

Limitaciones

Según la investigación, se ha analizado a un elevado número de pacientes, permitiendo confirmar la mayor prevalencia de pérdida de olfato en pacientes leves sobre moderados a críticos. Los datos recopilados han podido evaluar la tasa de recuperación del sentido olfativo a los 2 meses. Las principales limitaciones son la falta de examen clínico olfativo o de imágenes al inicio de la enfermedad. 

Estas observaciones podrían proporcionar información útil para comprender mejor los mecanismos al desarrollo de la pérdida total de olfato. También, se señala en el estudio que las evaluaciones del gusto informaron tasas bajas de disfunción del gusto en pacientes hospitalizados. 

Muchos pacientes que se encontraban en distintos estados, desde graves a críticos, tenían sondas que, retrasaron la evaluación de la función del gusto y sesgaron el análisis de la disfunción del gusto. Otra limitación que apuntan los investigadores está relacionada con el retraso, de 2 a 3 semanas, entre el inicio de la pérdida de olfato y la realización de las evaluaciones olfativas. 

Este retraso fue particularmente prolongado en los pacientes hospitalizados que debían poder someterse a evaluaciones olfativas. Aunque esta posibilidad no está respaldada por los síntomas informados por el paciente, el retraso entre el inicio de los síntomas y la prueba olfativa puede subestimar la incidencia de este síntoma. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios