Ciberseguridad

Pegasus, el programa israelí que ayudó a espiar a reporteros y activistas de todo el mundo

  • Una investigación periodística desvela la existencia de una lista de 50.000 números de teléfono de posibles clientes o víctimas de este software

  • Amnistía Internacional lo considera una herramienta para la "violación de derechos a gran escala"

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Ciberseguridad / The Digital Artist, Pixabay

Un programa de software israelí diseñado para perseguir a criminales y terroristas fue usado para infiltrarse en al menos 37 teléfonos móviles que pertenecían a reporteros, activistas de derechos humanos, directores de empresas y dos mujeres cercanas al periodista saudí Jamal Khashoggi, en el consulado de su país en Estambul en octubre de 2018.

Es una de las principales conclusiones del Proyecto Pegasus, una investigación publicada por el Washington Post en la que han participado más de 80 periodistas de 17 organizaciones de medios de comunicación de 10 países, bajo la coordinación de Forbidden Stories, organización sin ánimo de lucro de medios de comunicación con sede París, y con el apoyo de Amnistía Internacional, que realizó análisis forenses de móviles para identificar rastros del software espía.

Amnistía Internacional y Forbidden Stories tuvieron acceso a una lista de más de 50.000 números de teléfono y los compartieron con los medios de comunicación, que los usaron para su investigación. De esos 50.000 números de teléfono, 37 fueron infiltrados con el programa de software, según la investigación.

NSO Group y otras polémicas con Pegasus

El programa en el centro de la polémica es un spyware o software espía llamado Pegasus y creado por la firma tecnológica israelí NSO Group, que vende ese programa hasta a 60 agencias militares, de inteligencia o de seguridad en 40 países de todo el mundo.

Pegasus saltó a las portadas de los medios de comunicación por primera vez en 2016 cuando el prestigioso Citizen Lab de la Universidad de Toronto descubrió vulnerabilidades en iOS, el sistema operativo móvil de Apple.

Más tarde, en 2019, 1.400 personas, entre ellas varios políticos catalanes, fueron víctimas del espionaje de Pegasus, que aprovechó una vulnerabilidad de WhatsApp para infiltrarse en los teléfonos.

50.000 números

Ahora, sin embargo, The Washington Post reveló la existencia de una lista de 50.000 números de teléfono pertenecientes a países famosos por espiar a sus ciudadanos o que son clientes de NSO Group. De esos números, los autores de la investigación fueron capaces de identificar a 1.000 personas que viven en 50 países de todo el mundo.

Entre ellos, figuran varios miembros de familias reales árabes, al menos 65 altos cargos de empresas, 85 activistas de derechos humanos, 189 periodistas y más de 600 políticos y funcionarios gubernamentales, incluidos jefes de Estado y de Gobierno, ministros y diplomáticos.

The Washington Post y los otros medios no han podido averiguar cuál era exactamente el objetivo de la lista de 50.000 nombres. Tampoco saben quién creó el listado y cuántos de los teléfonos fueron objeto de espionaje. Por el momento, han podido confirmar que 37 sí fueron infiltrados, aunque fuera por solo unos segundos.

Los gobiernos o agencias de seguridad que usaron Pegasus para infiltrar los teléfonos de periodistas, activistas y otros políticos habrían supuestamente violado la licencia de uso creada por NSO Group, que en teoría diseñó esos programas para vigilar a terroristas y criminales.

Gobiernos que lo han usado

En declaraciones a The Washington Post, NSO Group rechazó identificar a los gobiernos a los que ha vendido el software espía.

Sin embargo, el análisis de los medios concluye que, de la lista de 50.000 números, el mayor número -15.000- estaban en México y pertenecían a políticos, periodistas y sindicalistas, entre otros. Otro gran número de posibles víctimas han sido localizadas en Catar, Yemen, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

Asimismo, la investigación revela que Pegasus intentó infiltrar el teléfono Android de Hanan Elatr, la que fuera una de las esposas de Khashoggi, justo seis meses antes de su muerte. No se sabe si esos intentos de espionaje tuvieron éxito. Además, el teléfono de la que fue posteriormente su prometida, Hatice Cengiz, fue infiltrado por el software espía solo unos días después de que muriera.

En declaraciones a The Washington Post, NSO defendió que sus programas ayudan a salvar vidas y evitan ataques criminales y, además, consideró que la investigación hace acusaciones infundadas.

Amnistía Internacional: violación de derechos a gran escala

Amnistía Internacional (AI) subrayó este lunes que el software espía se utilizó para "facilitar la comisión de violaciones de derechos humanos a gran escala en todo el mundo".

La pesquisa identifica como posibles objetivos a periodistas que trabajan para medios de comunicación internacionales como la agencia Associated Press, la cadena de televisión CNN, el diario The New York Times y la agencia Reuters. Según denuncia AI, "hay 50.000 números de teléfono de posibles objetivos de vigilancia". "Entre ellos hay jefes y jefas de Estado, activistas y periodistas, incluida la familia de Jamal Khashoggi", agrega.

Ese proyecto "pone al descubierto que el software espía de NSO es el arma preferida de los gobiernos represivos que intentan silenciar a periodistas, atacar a activistas y aplastar la disidencia, poniendo en peligro innumerables vidas", según dijo Agnès Callamard, la secretaria general de AI.

Según enfatizó Callamard, las revelaciones de la pesquisa "echan por tierra cualquier afirmación de NSO de que tales ataques son poco frecuentes y obedecen a un uso fraudulento de su tecnología". "Aunque la empresa afirma que su software espía sólo se utiliza en investigaciones penales y de terrorismo legítimas, está claro que su tecnología facilita la comisión de abusos sistemáticos. NSO dibuja una imagen de legitimidad mientras saca provecho de violaciones de derechos humanos generalizadas", agregó.

Pegasus rechaza las acusaciones

La empresa israelí NSO Group calificó por su parte de "endeble" la investigación que implica a su software Pegasus en el espionaje de activistas, políticos y nombres destacados y, preguntada por Efe por los gobiernos a los ha sido vendido este software, un portavoz remitió al comunicado oficial en el que rechaza la información del Washington Post.

"Los editores decidieron seguir adelante con esta historia, incluso después de que quedó claro que sus fuentes no identificadas los habían engañado, probablemente intencionalmente", cargó la empresa contra la información publicada. “Como NSO ha dicho anteriormente, nuestra tecnología no se asoció de ninguna manera con el atroz asesinato de Jamal Khashoggi", indicó en la nota.

La compañía aseguró que "continuará investigando todas las denuncias creíbles de uso indebido y tomará las medidas adecuadas en función de los resultados de estas investigaciones".

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