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El impacto emocional del ciberacoso

  • Investigadores de las Universidades de Jaén, Sevilla y Córdoba han diseñado un nuevo instrumento para conocer los sentimientos de las víctimas

El estudio destaca que un 20% de los escolares sufre abusos a través de las redes sociales. El estudio destaca que un 20% de los escolares sufre abusos a través de las redes sociales.

El estudio destaca que un 20% de los escolares sufre abusos a través de las redes sociales.

Investigadores del Laboratorio de Estudios sobre Convivencia y Prevención de la Violencia de las Universidades de Jaén y Córdoba y del grupo Interpersonal Aggression and Socio-Emotional Development de la Universidad de Sevilla han diseñado y validado una herramienta de medición de los efectos emocionales que produce el ciberacoso en adolescentes de entre 12 y 18 años. Esta nueva metodología posibilita una mejor planificación de las estrategias de actuación ante este tipo de violencia, según los expertos.

Los resultados de este estudio incluyen las cifras del acoso a través de medios telemáticos y muestra las distintas posibilidades de impacto emocional de las víctimas ante los sucesos. Hasta la fecha no existía ningún instrumento con características psicométricas adecuadas para valorar el impacto emocional del ciberacoso. Además, el estudio ha mostrado que existen respuestas que no son tan evidentes como las incluidas en trabajos anteriores, como podrían ser el sentirse activo o atrevido. Estudios previos habían analizado el impacto sobre el funcionamiento de manera más global, pero no incluían emociones específicas y menos aún emociones no negativas.

Por tanto, los investigadores observaron la necesidad de establecer herramientas de análisis más precisas que las usadas hasta el momento. "El acoso cibernético es hoy una cuestión suficientemente importante como para ser considerado un problema de salud pública. Por esta razón debíamos obtener un sistema que sirviera de indicador válido para conocer no sólo las causas, sino las consecuencias", indica a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Jaén Paz Elipe, una de las autoras del artículo.

Un método más fiable. Los científicos andaluces han desarrollado y comprobado la capacidad de evaluación de la herramienta llamada Escala de Impacto Emocional de la Cibervictimización (CVEIS por sus siglas en inglés). El CVEIS recoge tres factores fundamentales según el tipo de respuesta: deprimido, activo y enojado. En el factor deprimido, se encuentran sentimientos de tristeza, indefensión o soledad, entre otros. El activo recoge emociones como enérgico o atrevido lo que, podría estar relacionado con la necesidad de hacer frente de alguna manera al acoso. Por su parte, el enojado incluye emociones como enfadado o colérico lo que podría desembocar en una respuesta de venganza o en la necesidad de actuar igual con otros, lo que convertiría a la víctima en agresor. "Dentro de cada uno de los factores se engloban múltiples emociones que van más allá de lo que intuitivamente se puede presuponer ante un ataque, convirtiéndolo en un instrumento con una estructura robusta tal y como muestran los análisis estadísticos realizados", indica Paz Elipe.

Víctimas, agresores y observadores. En la muestra, que ha incluido a 1.016 estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria de entre 12 y 18 años de tres escuelas públicas de Sevilla, Córdoba y Huelva, se señalaban los casos de ciberacoso sufridos. Entre ellos, los más frecuentes han sido insultos y amenazas, aunque también se observan algunos casos de robo de identidad en la red o de información privada, difusión y manipulación de vídeos o imágenes comprometidas, exclusión social o difusión de rumores.

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