Lena Dunham quiere ser "menos narcisista"

'Girls' acaba de estrenar temporada en Canal + Series, con la evolución de su actriz y productora

Lena Dunham con su pareja, Andrew Ranells, en la gala de los Globos de Oro.
Lena Dunham con su pareja, Andrew Ranells, en la gala de los Globos de Oro.
Redacción

16 de enero 2015 - 05:00

Acaba de estrenar su cuarta temporada en Estados Unidos y la HBO la ha renovado ya por una quinta aunque se viniera de vac ío de los Globos de Oro tras haber ganado en el año de su estreno, en 2012. La ácida comedia Girls vuelve con su creadora, Lena Dunham, en un delicado momento, cada vez más alejada de la realidad de su propio personaje y después de haber causado polémica con su biografía, Not that kind of Girl.

"Cuando tienes 20 años eres inevitablemente narcisista porque ya no eres el pequeño de tus padres, no tienes hijos y solo tienes que concentrarte en ti mismo, lo cual no es muy sano. Pero también significa que tienes que decidir qué quieres hacer con tu vida, lo que implica mirarte a ti mismo", explicaba Dunham en una entrevista con la prensa internacional.

Tanto ella como su personaje han sido criticados por narcisismo. "Pero esta actitud me interesa cada vez menos en mí y en los demás", dice, "a veces el narcisismo se glamuriza, como que significa ser un artista o ser alguien muy interesante, pero mi serie no hace eso, sino que muestra cómo el narcisismo te aísla de la gente que quieres", asegura.

Girls rompió moldes en 2012 por convertirse, de alguna manera, en la respuesta desastrosa, humillante y macarra de Sexo en Nueva York. Sus protagonistas no eran ni tan guapas ni tan ricas, ni siquiera tan simpáticas, y sus conquistas eran más reducidas y, en general, bastante mequetrefes.

Este domingo se estrenaba en Estados Unidos la cuarta temporada que aterrizaba el lunes en Canal + Series, en nuestro país. En esta nueva andadura algo se ha roto en Lena Dunham como personaje y como persona. Para las dos, los años van pasando irremisiblemente y a distinta velocidad. Entre las dos, la realidad ha ido separando a Durham de su personaje, Hannah, y Dunham ha dejado de ser la perdedora que le sirvió de inspiración para triunfar.

"Hay mucha humillación en mi vida todavía. Pensé que el reconocimiento sería como un equilibrio mágico que solucionaría mis problemas, pero por desgracia no ha sido así. Ahora tengo dinero, pero la humillación ha tomado otra forma, así que solo tengo que transformarla para que sea aplicable a Hannah como personaje", desvela lacónica. Su autobiografía está plagada de alcohol y sexo y causó polémica su confesión de haber realizado tocamientos a su hermana, siendo niñas. En el segundo capítulo de esta cuarta temporada, Hannah, que se ha ido a estudiar a Iowa para formarse como escritora, es acusada en un texto de ser defensora de los abusos sexuales. "Estaba escrito meses antes, lo juro. Cuando pasó todo, no nos lo podíamos creer", asegura ahora.

La nueva temporada arranca con esta separación física de Hannah de su hábitat natural en Greenpoint, el barrio polaco de Brooklyn, lo que abre un sinfín de nuevos conflictos un poco más maduros.

stats