Consejos para comer en la oficina

La guía 'Cuida tu peso fuera de casa' ofrece pautas saludables de alimentación a los trabajadores

1. Purificación Martínez de Icaya, autora de 'Cuida tu peso fuera de casa', y Jesús Román Martínez, en la presentación de la guía. 2 y 3. Tapas de gambas al ajillo y champiñones, incluidas entre las recomendadas del informe.
1. Purificación Martínez de Icaya, autora de 'Cuida tu peso fuera de casa', y Jesús Román Martínez, en la presentación de la guía. 2 y 3. Tapas de gambas al ajillo y champiñones, incluidas entre las recomendadas del informe.
Carlos Rocha

29 de enero 2014 - 01:00

Muchos trabajadores españoles tienen contemplado en su contrato la jornada partida. Sobre las dos de la tarde, van a casa a comer, para después volver a la oficina o al negocio. Sin embargo, cada vez hay más personas que optan por el modelo intensivo, en el que el horario se alarga hasta la tarde, con una pausa para el almuerzo. Pensando en quién elige -o puede elegir- esta opción, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) ha editado la guía Cuida tu peso fuera de casa.

"Comer en un bar o en el trabajo debería ser igual que comer en casa". Son las palabras de Purificación Martínez de Icaya, doctora del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Severo Ochoa de Leganés y encargada de presentar este libro de pautas de alimentación en Sevilla. Martínez de Icaya, que también es coautora de la guía, propone trasladar la comida del hogar a la calle.

La mejor manera de seguir esta recomendación es aplicar la primera de las propuestas del documento: El tupper en la oficina. "Es cierto que no todo el mundo tiene el tiempo para dedicarse a cocinar la noche antes para llevar comida al trabajo, pero hay que intentarlo", apunta la médico, que además afirma que la opción de llevar los platos preparados se va imponiendo tanto entre trabajadores como en estudiantes.

El menú recomendado en estos casos es un primer plato basado en purés de verduras o gazpacho, complementado por un segundo a base de carne, pescado o huevos: "Estos productos son mucho más adecuados que un bocadillo hipercalórico, que provoca la sensación de haber comido menos, aunque tenga más valor energético". Martínez de Icaya también señala el factor económico para explicar el auge de las fiambreras portátiles en las oficinas: "Almorzar todos los días en un bar es muy caro".

Sin embargo, la guía también recoge recomendaciones para los que prefieren los bares o restaurantes en dos modalidades: el menú del día o pedir a la carta. La autora asegura que los restauradores, al igual que el resto de la sociedad, cada vez están más concienciados de la necesidad de apostar por productos saludables. "La obesidad es un problema mundial y los profesionales están obligados a elegir con cabeza los alimentos que ofrecen".

Cuida tu peso fuera de casa hace un importante hincapié en el tapeo, una de las tradiciones culinarias más arraigadas en Sevilla. La doctora Martínez de Icaya incluye en esta práctica "social y gastronómica" la cerveza. Esta bebida fermentada está indudablemente asociada a las tapas y forma parte de la cultura mediterránea, pero existe el mito de que engorda. Según la autora, esto no es del todo así: "Un vaso de cerveza de 200 mililitros contiene unas 90 kilocalorías". El aporte energético es parecido al de el zumo de naranja e inferior al de piña o manzana.

Como explica la autora de la guía, la concepción negativa de la cerveza se debe a los grandes consumidores pero, sobre todo, a la tapa con la que se acompaña. "Hay que hacer una elección consciente. No es lo mismo comer un plato basado en atún en escabeche o en champiñones a la plancha, que pedir croquetas o morcilla de Burgos". La guía editada por la Seedo incluye 18 platos ordenados por su aporte energético. De esta manera, los trabajadores pueden conocer cuánto engordan las tapas para así equilibrar las calorías ingeridas en función de la elección.

A pesar de los beneficios que tiene la cerveza -al estar fabricada a partir de ingredientes naturales, como la cebada y el lúpulo-, la autora de Cuida tu peso fuera de casa recomienda el consumo moderado: "Un adulto sano puede beber uno o dos vasos, si es mujer, y dos o tres, en el caso de los hombres". Jesús Román Martínez, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietética y Nutrición, también defiende la cerveza como pilar fundamental de la dieta mediterránea: "No es algo propio sólo de alemanes. En la Península se han encontrado recipientes con restos de cerveza de hace 5.000 años". Además de destacar los beneficios de esta bebida, los dos profesionales de la nutrición coinciden en la posibilidad de comer de forma saludable en el lugar de trabajo, sin olvidar que la voluntad por hacerlo es primordial, como demuestra la "elección responsable" promovida por la autora de la guía.

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