Salir al cine

El vagabundeo de la desolación

  • El próximo jueves 16, en un pase único en Sevilla, Cinesur Nervión proyecta 'An Elephant Sitting Still', de Hu Bo, un monumental y desolador retrato de la China contemporánea. En Netflix, la ficción sobre Ted Bundy de Joe Berlinger se queda muy lejos de su serie documental. 

Nunca sabremos la suerte que hubiera corrido una película como An Elephant Sitting Still de no haber sido por la trágica muerte de su director, Hu Bo (1988-2017), que se suicidaba con apenas 29 años unos días después de haber finalizado su montaje. Tal vez se hubiera perdido entre la vasta oferta de cine asiático de tantos festivales internacionales o tal vez nunca se hubiera estrenado comercialmente a la vista de sus inusuales cuatro horas de duración o de su implacable tono desesperanzado.

Una imagen del malogrado cineasta chino Hu Bo en el rodaje de 'An elephant sitting still'. Una imagen del malogrado cineasta chino Hu Bo en el rodaje de 'An elephant sitting still'.

Una imagen del malogrado cineasta chino Hu Bo en el rodaje de 'An elephant sitting still'.

Fue precisamente ese metraje el causante de las desavenencias con su productor, el también cineasta Wang Xiaoxuai, sobre quien ahora recaen algunas acusaciones sobre los motivos del fatal desenlace y que, finalmente, cedió los derechos de explotación del filme a los padres del cineasta. Con todo, la película, los cortos previos y los cuentos publicados por Hu Bo anuncian y proyectan sin ambages una personalidad depresiva, sufriente y torturada, una visión del mundo, de esa China contemporánea abruptamente acelerada e hipertrofiada en su modelo social y económico neocapitalista a costa de numerosos peajes y sacrificios individuales, que se expone en este su primer y último largo de la manera más amarga, cruda y desoladora, entre las calles sucias, los pisos pequeños, los edificios impersonales y los no-lugares de una ciudad del Norte gris e invernal apenas atisbada en los bordes difusos de unos planos de distancia focal corta y asfixiante proximidad física con sus personajes. 

Cuatro personajes que se cruzan y dan relevo en su vagabundeo errático y solitario por estos parajes sin horizonte, en su intento de huir hacia esa imagen poética del elefante inmóvil e impasible que, según cuentan, se exhibe en el circo de la vecina de ciudad de Manzhouli, un animal que recuerda inevitablemente a aquella ballena de Werckmeister harmonies, de Béla Tarr, no en vano profesor y mentor de Hu Bo en uno de sus cursos de cine, en la que se proyectaban los sueños, fantasías y deseos de los visitantes y que funcionaba también como premonición del Apocalipsis.

Una imagen de 'An elephant sitting still'. Una imagen de 'An elephant sitting still'.

Una imagen de 'An elephant sitting still'.

Cuatro personajes estoicos, autoconscientes y en plena crisis, dos adolescentes en rebeldía, un joven delincuente local y un anciano desahuciado, a los que Hu Bo somete a un cúmulo de quiebros y adversidades dramáticas que, tal vez, se nos antojan excesivas, pero que en todo caso trazan un devastador paisaje humano marcado por la violencia, la amenaza, el desprecio o la extorsión en el que la empatía o la compasión parecen haber desaparecido de la faz de la tierra.

Del acoso escolar a la imposibilidad de comunicación entre padres e hijos, del abandono de los viejos a la corrupción como modo de vida, de la degradación del sistema educativo a la falta de oportunidades para los jóvenes que no quieran convertirse en vendedores, el mapa que traza An Elephant Sitting Still apenas deja en manos de sus protagonistas la posibilidad de alzar ese grito desesperado que se convierta al menos en un gesto de rabia y disidencia ante la implacable deriva aniquiladora de una sociedad sin salidas.  

> ‘An elephant sitting still’, de Hu Bo, se proyecta el Jueves 16 a las 18:30h. en Cinesur MK2 Nervión.

Trailer 'An elephant sitting still'

Cine en plataformas

Hace un par de meses inaugurábamos esta sección hablando del auge del true crime documental y de The Ted Bundy Tapes (Netflix) como uno de sus mejores exponentes de la temporada. A la misma plataforma llega ahora el largometraje Extremadamente cruel, malvado y perverso, también dirigido por Joe Berlinger, una ficción que esperábamos como contraplano o relleno de los acontecimientos conocidos pero que, sin embargo, en su inesperada opción de origen y punto de vista, se nos antoja decepcionante gracias a una sucesión de malas decisiones.

Partiendo ahora del libro de memorias de Elizabeth Kendall, quien fuera compañera sentimental y delatora de Bundy, el filme de Berlinger no sólo desprecia todo aquello que, en su momento, formó parte del apasionante historial del periplo, la persecución, la detención, las huidas y el juicio público de Bundy, sino que, cuando bien podría haber abordado todo aquello que aún resulta una incógnita, de los numerosos crímenes a la intimidad del personaje y su perfil psicológico, se dedica empero a reconstruir los episodios de convivencia sentimental o la autodefensa en el juicio final que poco o ningún interés tienen ya en comparación con los materiales documentales o con la enorme cantidad de interrogantes que permitiría el personaje.

Zac Efron es Ted Bundy en el filme de Joe Berlinger. Zac Efron es Ted Bundy en el filme de Joe Berlinger.

Zac Efron es Ted Bundy en el filme de Joe Berlinger.

El filme desaprovecha así todo lo que la ficción puede fabular o imaginar para quedarse en una versión reducida, marginal, superficial y anecdótica de lo verificable en uno de los casos más fascinantes de la criminología moderna, también para perfilar a un Bundy que, a pesar de los esfuerzos de Zac Efron, es siempre mucho menos ambiguo, inquietante, cruel, malvado y perverso de lo que anuncia el título y de lo que hemos visto en las imágenes de archivo y en su reciente reelaboración documental.

> ‘Extremadamente cruel, malvado y perverso’ puede verse en Netflix

Trailer 'Extremadamente malvado...'