Raudos y veloces a pedales

Tres sevillanos crean un servicio de bicimensajería con coste prácticamente cero, más económico para el cliente y sostenible

Juan Manuel Ureña y Sebastián Miranda, socios de la cooperativa.
Juan Manuel Ureña y Sebastián Miranda, socios de la cooperativa.
Ana Fernández

11 de febrero 2013 - 01:00

Desde hace un par de meses, Juan Manuel Ureña (biólogo, 25 años), Sebastián Miranda (biólogo, 25 años) y Enrique Postigo (informático, 30 años) se encuentran más en forma que nunca, "y eso que salimos a trabajar con frío, con lluvia y ante todo tipo de inclemencias meteorológicas", afirman los jóvenes creadores de la cooperativa Veloces, empresa de bicimensajería. Ellos se encargan de todo: de atender los encargos, de repartirlos, de garantizar un servicio que nada tiene que envidiar a las empresas motorizadas y de ser más rápidos en la entrega del paquete.

Más allá de los beneficios que físicamente les pueda reportar su iniciativa empresarial, Veloces destaca por ser un ejemplo de negocio respetuoso con el medio ambiente, ya que no contamina; más económico que la mensajería tradicional, "ya que aquí los costes en gasolina son nulos", e inmediato, "pues al tener una red de carriles bici como tiene Sevilla llegamos a cualquier parte pronto, no tenemos que buscar aparcamiento y no necesitamos de carretillas para transportar las mercancías, pues nosotros sí podemos llegar hasta la misma puerta del destinatario sin problemas".

¿Qué cómo trasladan los paquetes? Veloces posee tres bicicletas normales donde el repartidor carga sobre su espalda una mochila preparada para aislar todo tipo de golpes. Además, en su haber tiene una bicicleta especial de carga, ideal para aquellos pedidos que superan los 5-6 kilos de peso. Esta bicicleta de carga, indicada para el reparto de logística, tiene una capacidad de 250 litros y soporta hasta 130 kilos. "En estos momentos, estamos intentando hacernos un hueco en el servicio de mensajería urgente, además de introducir el transporte sostenible de logística en el Centro, lo que evitaría, en muchos casos, el colapso de furgonetas en la carga y descarga", afirma Juan Manuel Ureña.

Otra de las ventajas de la bicimensajería es el ahorro que supone para el cliente, del orden nada despreciable de 5 a 6 euros menos en el servicio de envío urgente.

A nivel de inversión, los socios detallan que ésta "ha sido mínima", ya que los gastos se encaminan a la reparación de las bicicletas (también portan herramientas básicas para un posible incidente) y de gestoría. "La gasolina que nos da energía para pedalear es nuestra comida diaria", bromea Sebastián Miranda.

Catalogada por la Junta de Andalucía como empresa E+I y con el asesoramiento del Ayuntamiento de Sevilla, estos emprendedores están buscando empresas que quieran patrocinarse en sus bicicletas.

Hasta el momento, no les va mal y ya tienen clientela fija (clínicas dentales, bufetes de abogados, etcétera) que confía en este servicio de mensajería, implantado desde hace décadas en otras ciudades europeas y que ahora se instala en Sevilla para hacer un reparto más sostenible.

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