La UPO fomenta el intercambio de idiomas

Alumnos españoles e internacionales de la Olavide se reúnen a la hora del almuerzo para participar en las 'Language tables'

El Centro Universitario Internacional organiza estos encuentros.
El Centro Universitario Internacional organiza estos encuentros.
S. V.

07 de diciembre 2015 - 01:00

Los estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide y los estudiantes internacionales que visitan esta universidad tienen la oportunidad de mejorar su nivel de inglés o español no sólo en las aulas, sino en un ambiente más relajado y distendido como son las Language tables que organiza semanalmente el Centro Universitario Internacional.

Estos estudiantes se reúnen a la hora del almuerzo en una de las cafeterías de la UPO y entablan conversaciones en inglés o en español, dependiendo del día que toque (English table o Spanish table). De esta manera, se fomenta el aprendizaje del idioma de una manera alternativa a los sistemas tradicionales donde prima la teoría.

Pero el objetivo de esta actividad es mucho más que perfeccionar un idioma. Como explica Verónica Pacheco, directora general de Idiomas y Estudiantes Extranjeros, "a través de esta actividad se acercan las culturas, lo que sin duda genera actitudes tolerantes en los estudiantes sea cual sea su procedencia". Según Pacheco, "en estos encuentros se derriban barreras lingüísticas y culturales, y, sin duda, estas experiencias les ayudarán a vivir en un mundo cada vez más globalizado".

Las Language Tables, que se celebran en la UPO desde el año 2005, tienen muy buena acogida y son numerosos los estudiantes que acuden a cada sesión. Éste es el caso de Marie Manzo, estudiante procedente de Estados Unidos, que ha participado en esta iniciativa varias veces. "Me parece una actividad genial y muy entretenida", apunta la estudiante. "Es una oportunidad para conocer a estudiantes españoles", añade. De hecho, estos encuentros ayudan a los estudiantes extranjeros a integrarse y conocer la cultura y gastronomía españolas.

Los estudiantes españoles también se benefician de esta iniciativa. Para Manuel Alexander Fernández, estudiante del doble grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, "se trata de una actividad muy divertida, en primer lugar por compartir el tiempo con los americanos de los que siempre se aprende algo y, en segundo lugar, porque es muy gracioso ver cómo se esfuerzan en pronunciar palabras difíciles en español, y siempre acaba todo en risas y buen ambiente; sin duda la recomendaría y me apuntaría a todas las que pudiera porque además siempre sales con algún amigo nuevo".

La vergüenza queda atrás y los participantes van consiguiendo seguridad en sí mismos y fluidez con el idioma. Se trata de "facilitar el aprendizaje de la lengua en un ambiente relajado, que invite a conversar" explica Marga Chaparro, una de las becarias del Centro Internacional de Idiomas que se encarga de acompañar a los estudiantes en estos encuentros lingüísticos.

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