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Un desfile prêt á porter diseñado por Zurbarán

  • Engranajes Culturales organiza en febrero una serie de visitas guiadas por el Museo de Bellas Artes, con la colaboración de Cañavate, sobre la moda y los tejidos en los cuadros de la pinacoteca.

Treinta personas han tocado ya los cuadros del Museo de Bellas Artes. A través del tacto, han descubierto otra manera de apreciar la pinacoteca y las obras que aquí se encuentran. Zurbarán, Murillo o Juan Martínez Montañés no son diseñadores de moda; sin embargo, este mes son los protagonistas de un desfile especial de prêt á porter.

La empresa Engranajes Culturales, especializada en actividades didácticas y lúdicas relacionadas con la historia y el arte, ofrece la oportunidad de conocer el Museo de Bellas Artes con otros ojos, concretamente a través de los tejidos. Una treintena de personas dieron ayer el primer paso de la mano de Sergio Raya y Óscar Hernández, que, junto a Dolores Lobillo, crearon la empresa de gestión y marketing cultural hace unos tres años y medio.

Con la colaboración del diseñador Cañavate, los tres socios han demostrado que la moda y el arte han estado siempre unidos. Para ello, los organizadores reparten entre el público retales de seda, algodón, lino, lana, terciopelo o tul, entre otros tipos de tejidos y bordados. De este modo, los asistentes participan de forma activa en la visita.

Una vez dentro de la pinacoteca, inaugurada en 1841, el grupo realiza un recorrido transversal, descubriendo obras desde el gótico hasta el siglo XX. Los visitantes descubren, impresionados, la habilidad de los artistas para plasmar en sus pinturas las diferentes texturas de las telas, los pliegos y sus colores. "Si nos fijamos, en los cuadros seleccionados se aprecia perfectamente si la ropa del personaje retratado es de seda o de terciopelo, por ejemplo. Incluso se ven los finos hilos de los bordados", comenta Sergio Raya, de Engranajes Culturales. Del mismo modo, a través de esta visita, se observa la evolución de la moda, especialmente femenina, a través de los siglos. "En el Renacimiento es común ver a las figuras vestidas con modelos de la época, excepto a los personajes bíblicos, que se les representa con ropajes romanos". Ejemplo de ello es la Virgen María, "vestida como una matrona romana". La excepción está en María Magdalena que, "posiblemente por su origen de prostituta, los pintores se toman la licencia de tratarla con un estilo más renacentista, con el llamado rubio veneciano, por ejemplo. Digamos que es el personaje más trendy", explica Sergio Raya.

Velázquez, Murillo, Francisco Pacheco, José Rivera, Gonzalo de Bilbao, Villegas y, sobre todo, Zurbarán. A través de estos pintores, el público descubre otro museo plagado de tejidos, colores, estilos y, por qué no, también de peinados. Desde el negro de El Greco en el Retrato de su hijo Jorge Manuel al blanco de Zurbarán en San Hugo en el refectorio de los Cartujos, pasando por la vestimenta de las diferentes santas del Taller de Zurbarán y la textura del hábito de la escultura de Santo Domingo, de Juan Martínez Montañés.

La visita termina en la sala XIV, dedicada a la pintura sevillana de la primera mitad del Siglo XX, con autores como Gustavo Bacarisas. En ella espera una gran tela floreada, una peineta de carey y una flamante flor roja; y, de fondo la obra Sevilla en fiesta. "La moda, a lo largo de la historia, ha quedado reflejada a través de arte", concluye el guía, "pero, siguiendo las palabras del diseñador Cañavate, la moda también busca inspiración en el arte, y, como ejemplo, los cuadros de esta sala". Al final de la activad, el público se marcha con un buen sabor de boca y con la sensación de haber descubierto un nuevo museo.

Información

Próximas visitas: 11, 19 y 25 de febrero. Precio: 6 euros. Otras actividades: 'www.engranajesculturales.com'.

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