Los regantes dedican su congreso a buscar alternativas de ahorro

  • La central de compras de energía de Feragua se abre a comunidades del resto de España García Tejerina mediará ante el ministro Soria.

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En el Congreso Nacional de las Comunidades de Regantes españoles que se celebró la pasada semana en Palos de la Frontera se recordaba la solidez de estas entidades porque se conmemoraba el centenario de su primera reunión, y a la vez este encuentro se convertía casi en el estreno público como ministra, al menos en un acto multitudinario, de Isabel García Tejerina.

El congreso ha reunido a más de 1.000 regantes de toda España, además de responsables de la administración, técnicos y expertos. Se ha hablado y discutido durante cuatro días de muchas cosas, pero sobre todo sobrevolaban dos asuntos: los posibles problemas por sequía en alguna zonas, sobre todo en la meseta norte y el este de la península y las altas tarifas eléctricas que se aplican al riego y que el Ministerio de Industria no acaba de considerar.

Concretamente, en los últimos seis años la factura de la luz se ha incrementado en una media del 100%, mientras que los costes fijos -que se pagan todo el año aunque los motores estén apagados- se han disparado un 1.000%, colocando a los regantes en una situación "angustiosa", que afecta en mayor medida a las comunidades más tecnificadas, como es el caso de Andalucía, con más del 80% de su superficie regada modernizada.

La intervención del presidente de Fenacore, la Federación Nacional de Comunidades de Regantes organizadora del congreso, Andrés del Campo, no dejaba lugar a dudas del malestar de los regantes con la Administración.

Del Campo lamentaba "la escasa defensa" que los gobiernos de las últimas legislaturas han venido haciendo de la agricultura de regadío. De esta forma, con la frase "con Zapatero empezamos el agujero y con Soria volveremos a la noria" recordó que fue el equipo del ex presidente socialista quien "eliminó las tarifas especiales para el riego e inició una deuda creciente con las eléctricas"; mientras que ha sido el actual ministro de Industria, José Manuel Soria, quien con "su reforma energética ha conseguido que resulte más rentable dar un paso atrás en la historia y volver al riego con noria".

Por tanto, denunciaba que éste se haya convertido en "un asunto marginal" en la agenda política, a sabiendas de que el propio presidente, Mariano Rajoy, "se ha implicado directamente en buscar una solución al suministro para regadíos".

Este malestar entre los regantes fue el que hizo que la ministra García Tejerina se viera casi obligada a prometer su intercesión ante el titular de Industria, José Soria, para que se dé una alternativa al denominado tarifazo eléctrico. Así, la ministra afirmaba que el regadío es una prioridad para su departamento, ya que constituye un instrumento "imprescindible" de crecimiento, desarrollo del medio rural y de fijación de la población.

En concreto, el regadío aporta cerca de un 2% del PIB y da empleo a entre el 30% y el 40% de la población ocupada, tanto directamente en el sector agrario como en la industria agroalimentaria asociada. Y específicamente sobre el coste energético la ministra aseguraba en el congreso de regantes que el Ministerio es "plenamente consciente" del problema derivado de la supresión de la tarifa especial para regantes establecida en 2008. "Estamos trabajando con Fenacore y el Ministerio de Industria para atenuar el alza de los costes de la energía en el regadío, porque es un sector vital para la economía española", afirmaba Tejerina.

El objetivo, según la ministra, es encontrar una fórmula que permita a los regadíos contar con un contrato de suministro adaptado a su tipo específico de consumo. Y hasta ahí llegó el compromiso de la ministra, pese a sus esfuerzos por alabar la capacidad de comprensión y diálogo de su compañero de Consejo de Ministros José Manuel Soria.

Como alternativa, "mientras tanto" García Tejerina consideraba fundamental que los regantes prosigan con la constitución de centrales de compra que permitan generar un ahorro muy sustancial de la factura anual.

Precisamente, el congreso de regantes fue el marco escogido para que la Federación de Regantes de Andalucía, Feragua, y Energía Plus expusieran su trabajo en este sentido.

Según sus cálculos, si las 7.100 comunidades de regantes que hay en España se unieran en la central de compras de energía para operar directamente en el mercado el regadío nacional podría obtener un ahorro anual de unos 42 millones de euros.

Así se puso de manifiesto en el acto de presentación de la Central de Compras de Energía que ambas entidades han promovido con el objetivo de lograr un ahorro en la factura eléctrica para el regadío andaluz.

La presidenta de Feragua, Margarita Bustamante, animaba a las comunidades de toda España a sumar fuerzas para lograr ahorros en la factura eléctrica diseñando estrategias conjuntas y operando directamente en el mercado.

"Nuestra central está abierta a comunidades de toda España. Es necesario que los regantes españoles busquemos soluciones al incremento de la factura eléctrica" añadía la presidenta de Feragua.

"El regadío no debería contratar la energía como hace 60 años, porque en ese tiempo su consumo se ha incrementado más de un 650% por la modernización de las instalaciones", explicaba el director de Operaciones de Energía Plus, Manuel Raigada, que señalaba que los costes eléctricos representan ya más del 50% de los gastos de algunas comunidades de regantes.

El responsable de Energía Plus aseguraba que, con la optimización del término de potencia, algunas comunidades podrían reducir hasta el 20% de su factura. Raigada añadía que los regantes sólo están recibiendo los perjuicios de la liberalización eléctrica, sin aprovecharse de sus beneficios, que podrían obtener operando directamente en el mercado eléctrico.

Esa es precisamente la filosofía de la Central de Compras promovida con Feragua junto a Energía Plus, los regantes no se beneficiarían simplemente de un precio indexado, sino que acudirían con la comercializadora al mercado, compartiendo con esta los beneficios de la compra y venta de energía.

La previsión de la Central es lograr para sus asociados hasta un mínimo del 10% de rebaja en la factura eléctrica, aunque algunas comunidades podrían ahorrar bastante más.

La presidenta de Feragua se ha mostrado muy satisfecha del respaldo que su iniciativa recibía de la propia ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, que en la inauguración del Congreso ya valoraba como "fundamental" que los regantes prosigan con la constitución de centrales de compra. Margarita Bustamante, recalcaba, no obstante, que ello no debe ser óbice para que el Gobierno promueva cambios que "hagan justicia con los regantes", adaptando su factura a su dinámica de consumo.

En la misma línea de buscar el ahorro de agua se pronunció en el congreso de regantes el presidente de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Manuel Romero, quien aseguró que la modernización de regadíos prevista en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadalquivir permitirá, una vez desarrollados los proyectos, un ahorro de agua estimado en 360 hectómetros cúbicos anuales.

En este sentido, el presidente del organismo de cuenca señalaba que el Plan Hidrológico contempla la modernización de 223.745 hectáreas de regadío de riegos regulados, con distintos niveles de modernización, lo que supondrá un ahorro de agua de 218 hectómetros cúbicos por año. Además, se prevé la modernización de otras 60.000 hectáreas de riegos con aguas no reguladas y subterráneas, de las que la inmensa mayoría contará con un nivel alto de actualización, y que permitiría ahorrar otros 44 hectómetros cúbicos anuales.

Manuel Romero se refirió al proyecto de modernización previsto por la CHG, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, para la zona arrocera del estuario del Guadalquivir, que afectará a otras 36.000 hectáreas y que, una vez ejecutada la actuación, permitirá un ahorro de otros 100 hectómetros cúbicos anuales de agua.

En su intervención, Romero expuso que los usuarios del recurso demandan cada vez más garantías para poder desarrollar sus inversiones y conseguirlo sólo se podrá hacer a través de una mayor regulación.

Tras recordar que sólo el 50% de la cuenca está regulada por embalses, el presidente del organismo de cuenca señalaba que para el actual ciclo de planificación hidrológica, con la puesta en servicio de los nuevos embalses de Melonares (Sevilla), La Breña II y Arenoso (Córdoba) y Montoro III (Ciudad Real) "se ha mejorado notablemente dicha garantía, aunque el costo total de la misma va siendo progresivamente más elevado".

El presidente de la CHG recordaba a los asistentes al congreso que en los próximos meses los regantes del Guadalquivir también podrán contar con los recursos que ofrecerán la Balsa de Cadimo y la presa de Siles.

Romero aseguraba que en la revisión del Plan Hidrológico del Guadalquivir, la CHG está planteando medidas para liberar al acuífero de Almonte-Marismas, en Doñana, de captaciones subterráneas de riego, "garantizando el suministro de agua a los agricultores de la zona", una de las cuestiones que más preocupan en la agricultura onubense.

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