san Juan de aznalfarache

Nuevos trabajos avalan la tradición vinícola de la vieja ciudad romana

  • Una excavación recupera la bodega y las conducciones que afloraron en parte con la obra del Metro

La arqueóloga, en la zona que se está excavando estos días. La arqueóloga, en la zona que se está excavando estos días.

La arqueóloga, en la zona que se está excavando estos días. / m. G.

El equipo dirigido por la arqueóloga Laura Mercado está realizando nuevas excavaciones para sacar a la luz la bodega que apareció junto al Lagar Turdetano, en el actual Centro de Interpretación Arqueológico de San Juan. Se trata de una gran fosa circular de tres metros de diámetro y tres metros y medio de profundidad que pone de manifiesto la importante mejora técnica que se realizó al Lagar con el cambio de era.

El Lagar Turdetano se descubrió durante la excavación del túnel para la línea 1 del Metro. Además de la bodega, se están excavando en la actualidad también las conducciones, de la época del emperador Augusto y que se construyeron para llevar el vino hasta el almacén que se situaba fuera del edificio. La actuación se está haciendo con fondos municipales y el objetivo de poner en valor el patrimonio histórico y cultural del municipio, haciéndolo "visible para que la ciudadanía conozca mejor la historia local", destacó la delegada de Turismo, María José Quesada, en un comunicado. El objetivo es abrir esta bodega al público como un elemento más de la tradición vinícola de la Osset turdetana primero, y romana después, destacó la edil.

La bodega se excavó ya, junto al Lagar, al realizarse el túnel del metro que atraviesa el cerro del Monumento, sin embargo, según explica Laura Mercado, arqueóloga responsable de las excavaciones, en aquel momento se optó por taparla con una tela geotextil y albero. Primero, se sacó a la luz el Lagar Turdetano y ahora se está destapando la bodega y las conducciones, "que evidencian no sólo la importancia del vino en aquella época sino también el avance técnico, tanto en la producción como en su traslado".

Todos estos hallazgos demuestran que la antigua Osset fue una ciudad próspera, que vivía del comercio y del vino y que fue desarrollando mejoras importantes con el paso de los años. "La bodega es una clara evidencia del aumento de la producción ya que si en un primer momento se utilizó una prensa de tornillo directo, posteriormente se trataba la uva con una prensa de palanca accionada por tornillo que multiplica la fabricación", destaca la arqueóloga.

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