Gestionar más con menos

  • Varias autonomías han optado por reducir sus gobiernos para hacer frente a la crisis. Andalucía es la comunidad con más consejerías.

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¿Cuántos consejeros se necesitan para gestionar una comunidad autónoma? Desde las quince consejerías que conforman el gobierno andaluz a las nueve del ejecutivo murciano, cada comunidad ha establecido su propia estructura administrativa, y varias de ellas han optado por reducir el número de carteras. Ha sido el caso de las dos últimas comunidades que han tenido elecciones autonómicas, Galicia y País Vasco, donde se ha pasado de trece a diez y de once a diez consejerías, respectivamente.

El número de carteras es en todos los casos una decisión personal del presidente de turno y no está directamente relacionado con el tamaño o la población de la comunidad ni con la cantidad de competencias que administra. Ni siquiera con el hecho de que los Gobiernos en cuestión sean monocolores o de coalición.

Cataluña, una de las comunidades con más competencias transferidas, cuenta con once consejerías, una cifra inferior a las catorce que componen el Govern de Baleares, comunidad uniprovincial con una población de un millón de habitantes frente a los cerca de siete millones de catalanes. Ambos ejecutivos son fruto de la coalición de varios partidos.

La Junta de Castilla y León también está integrada por catorce departamentos, entre ellos dos vicepresidencias, al igual que la Comunidad Valenciana, con catorce y, de ellas, tres vicepresidencias.

Es Andalucía la región que más consejerías tiene, con un total de quince y, por tanto, la que más se acerca a la estructura del Gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero, compuesto por diecisiete ministerios, tres de ellos también vicepresidencias.

Doce consejeros llevan a cabo, junto con el presidente, la labor ejecutiva en Aragón y Navarra, y once en Cantabria si se contabiliza la vicepresidencia; Castilla-La Mancha si se cuenta la Portavocía del Gobierno regional, y La Rioja, también con un vicepresidente.

Todas ellas contrastan con el organigrama de dos de los ejecutivos autonómicos con más autogobierno, Galicia y el País Vasco, donde las tareas ejecutivas la desarrollan diez consejeros. En ambos casos, se trata de nuevos gobiernos elegidos en sendas elecciones autonómicas este año.

El nuevo presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo (PP), hizo efectiva, al acceder al cargo, la promesa electoral de "adelgazar el Gobierno" y suprimió tres consejerías, pasando de las trece del final del mandato del socialista Emilio Pérez Touriño a las diez actuales.

Patxi López, por su parte, ha optado en Euskadi por establecer un criterio de "austeridad y reducción" para la estructura de los departamentos y redistribuyó las áreas, lo que redujo en uno el número de departamentos.

Asturias, Canarias y Extremadura también han dejado en diez el número de sus consejerías, cifra igual a la del gobierno de Madrid presidido por Esperanza Aguirre, quien ha ido "adelgazando" su ejecutivo para pasar de las trece consejerías y las dos vicepresidencias con las que inició su segundo mandato en 2007 a las diez actuales.

Aguirre remodeló en 2008 los departamentos y en febrero de 2009 tuvo que volver a hacerlo tras la dimisión del entonces consejero de Deportes, Alberto López Viejo, después de que, como responsable de la organización de actos en la Comunidad, se viera relacionado con algunas empresas que trabajaron con la administración regional y que eran investigadas por presunta corrupción.

Murcia es, por su parte, la comunidad más austera a la hora de nombrar consejeros, ya que sólo tiene nueve para gestionar más con menos carteras y cumplir los objetivos del ejecutivo de Ramón Luis Valcárcel en materia de agua, obras públicas o inmigración. Fue en septiembre de 2008 cuando Valcárcel optó por remodelar su Gobierno, hasta ese momento compuesto por doce consejerías, y reducir a nueve el número de departamentos. Y lo hizo, tal y como declaró él mismo, como una manera de afrontar la crisis económica, para lo que unificó en dos consejerías las áreas educativas y las que tienen más que ver con la economía.

Ninguna comunidad ha adaptado totalmente su estructura a la del Gobierno central y han diseñado su organigrama de acuerdo a sus especificidades. Por ello, comunidades eminentemente turísticas como la Valenciana, Canarias y Baleares, dedican íntegramente a esta área una consejería.

Mientras que el gobierno central no incluye la juventud y el deporte en la denominación de sus ministerios, muchas comunidades sí lo han hecho, aunque siempre integrados en un departamento que gestiona otras áreas.

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