Hallada muerta una niña de 6 años junto al cadáver ahorcado de su padre

  • El suicida fue condenado por maltrato a la madre de la menor Pasó con la pequeña la Semana Santa en Campillos (Málaga)

Diego G. P, de 32 años, y su hija L. G. G., de tan sólo 6 años de edad, fueron encontrados ayer muertos en el interior de su residencia familiar en la localidad malagueña de Campillos. Ambos fueron hallados por su cuñado y una hermana del joven a primera hora de la mañana (08:45), en el número 29 de la calle Los Claveles, situada en la barriada Las Flores, a pocos metros del cuartel de la Guardia Civil del municipio.

La pareja había quedado con el padre de la pequeña para llevarle a coger un AVE con dirección a Barcelona, en el que padre e hija debían viajar para trasladarse hasta la localidad catalana de Mataró, en la que reside actualmente la madre de la pequeña y dar así por finalizadas las vacaciones de Semana Santa que había compartido con su progenitor, ya que la pareja se encontraba en estos momentos en proceso de separación. Un hecho que era desconocido por algunos de sus vecinos. En este sentido, fuentes próximas al caso apuntaron a que el joven podría haber pedido a su expareja que le dejase un día más a la pequeña antes de regresar con su madre, aunque este extremo no pudo ser confirmado en fuentes oficiales.

El joven fallecido había sido condenado por el Juzgado mixto número 3 de Antequera a seis meses de prisión por violencia de género hacia su ex pareja, aunque no había entrado a prisión por carecer de antecedentes penales, según confirmó la delegación del Gobierno en Andalucía. Por este motivo la pena se encontraba suspendida. Además, también habría sido condenado a dos años de prohibición de acercamiento a su ex pareja, aunque, según el relato de algunos vecinos, él mismo tenía previsto llevar a su hija hasta su actual residencia en Mataró.

Los familiares fueron los encargados de dar la voz de alarma a los cuerpos de seguridad al descubrir el cuerpo de la pequeña en la cama y al joven ahorcado en la escalera, aunque los servicios de emergencia únicamente pudieron certificar el fallecimiento de ambos. Sobre medio día se ordenaba el levantamiento de los cadáveres por parte del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Antequera, que es el encargado de la investigación de los hechos.

Tras el trágico hallazgo se desplazaron hasta la zona varias dotaciones de la Guardia Civil y la Policía Local de Campillos, además de equipos especializados de la unidad de Criminalística de la Guardia Civil, que se han encargado de la investigación del caso, que apunta a un posible caso de violencia de género, aunque fuentes próximas a la investigación aseguran que no se descarta ninguna de las hipótesis. En concreto, las dudas surgieron al no encontrase signos aparentes de violencia en el cuerpo de la pequeña tras una primera exploración, por lo que debe ser la autopsia la que determine el motivo exacto de su muerte. Este hecho hace que no se descarte una posible muerte natural de la pequeña, algo que se espera que pueda aclararse hoy, una vez le sea practicada la autopsia. Al parecer, la pequeña tenía espuma en la boca y el cuerpo estaba frío cuando fue encontrada, según relató el alcalde de Campillos, Jesús Galeote. "Parece que pudo matarla, pero eso no puedo afirmarlo yo", afirmó el regidor al referirse a este asunto, que calificó como "tragedia" para una localidad habitualmente "tranquila".

Los equipos de Criminalística de la Guardia Civil permanecieron en el interior de la vivienda hasta pasadas las 14:00, tiempo en el que recabaron diferentes pruebas en el lugar de los hechos, que es la casa familiar del joven, en la que residía con su padre, que en el momento de los hechos no se encontraba en la vivienda, al trabajar como guarda nocturno en una de las fábricas de pieles de la localidad. Fue a su regreso del trabajo cuando tuvo noticias de lo ocurrido.

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