Muere un hombre apuñalado por su hijo en el cuello en Alcalá de Guadaíra

  • Los hechos tuvieron lugar la pasada Nochevieja en la urbanización Pinares de Oromana, en el extrarradio de la localidad · Fue la mujer del fallecido y madre del presunto parricida quien alertó a Emergencias

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Un hombre de 57 años de edad  falleció ayer en el municipio sevillano de Alcalá de Guadaíra como consecuencia de una puñalada en el cuello que presuntamente le asestó su hijo, de 27 años, debido a una riña familiar. Los hechos tuvieron lugar la pasada Nochevieja en la urbanización Pinares de Oromana, en el extrarradio de la localidad, y cogieron por sorpresa a los vecinos, que aseguraron no haber oído ruido alguno en el transcurso de la madrugada.

Fuentes del 112 explicaron a este diario que fue la mujer del fallecido y madre del presunto parricida quien alertó al servicio de Emergencias a las 5.20 de la pasada Nochevieja. Según relatan, poco antes de esa hora la mujer se despertó nerviosa al escuchar ruidos en la casa, se levantó de la cama y vio a su marido, herido, con una escopeta en la mano y sangre por toda la casa. La señora aseguraba que el hombre, cuyo nombre responde a las iniciales Antonio D.G., estaba muy nervioso y que tenía la intención de matar a alguien, mientras el hijo de ambos,A.D.P., esperaba en la calle. Poco después, el hombre fallecía a causa de una puñalada en el cuello que presuntamente le había asestado el hijo, que fue detenido.

La Policía Judicial se hizo cargo de la investigación y el juez decretó el secreto de sumario sobre el caso, por lo que la Policía Nacional no quiso avanzar ayer el motivo del altercado. A las 12.30 horas, una empresa de servicios funerarios se llevaba el cadáver del chalé, ubicado en el número 3 de la calle Pino Marítimo, vigilado en todo momento por agentes de la Policía Nacional.

Vecinos de la familia afirmaron que el matrimonio, ambos profesores de Enseñanza Primaria, tiene dos hijas y un hijo, pero sólo la menor, de unos 18 años de edad, vive con ellos, dado que la mayor, profesora de Secundaria, está casada y el hijo, ingeniero, trabaja actualmente en Barcelona, aunque estaba en la casa paterna para celebrar las fiestas.

Aunque ninguna fuente oficial quiso revelar ayer el motivo del altercado entre padre e hijo, vecinos de la urbanización y conocidos del matrimonio afirmaron que el fallecido llevaba varios años de baja laboral por sufrir trastornos psíquicos. Las agencias de noticias apuntaban ayer como hipótesis que el fallecido, a quien le molestaba sobremanera el estallido de petardos que a esas horas seguían explotando en las cercanías de su casa, salió al jardín con una escopeta, con la que efectuó varios disparos al aire con el fin de intimidar a quienes tiraban los petardos. Tal actitud habría indignado al hijo y ambos se enzarzaron en un forcejeo. No obstante, los vecinos aseguraban no haber escuchado el ruido de ningún disparo, y tampoco se explican cómo el joven habría salido en busca de su padre.

Dado que los Pinares de Oromana es una urbanización de chalés independientes, los vecinos se fueron enterando poco a poco de lo sucedido y de la mano de los profesionales de los medios de comunicación, ya que la Policía se limitaba a decir que no sabía nada. Al principio pensaron que se trataba de un robo, ya que han sido varios los episodios de asaltos a los chalés de la zona.

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