Un joven 'esclavizó' a dos menores a través de mensajes de whatsapp

  • Las sometió con amenazas y las obligó a enviarle fotos y vídeos sexuales y a pegarse mordiscos

Un menor de 17 años será juzgado en Almería por haber sometido y humillado presuntamente a otras dos menores de 15 años a través de programas de mensajería como whatsapp o skype, al tiempo que consiguió que una de las chicas le enviara una veintena de fotografías y un vídeo de contenido sexual, así como en una ocasión les obligó a darse mordiscos, herirse con un cuchillo o introducirse papeles en la vagina.

Los hechos, que serán enjuiciados por un juzgado de Menores en los próximos meses, tuvieron lugar entre diciembre de 2013 y febrero de 2014, cuando el menor, que pertenece a una familia estructurada y con un nivel económico-cultural medio o alto, contactó con una de las chicas a través de diversas aplicaciones informáticas como Skype, Hangout y Whatsapp.

La Fiscalía, en el escrito de alegaciones elevado al juzgado de Menores -similar al escrito de acusación-, relata que el joven fue sometiendo a las chicas, a las que "con intención de humillarlas y atentar gravemente contra su dignidad" se dirigía a ellas llamándolas "puta, guarra, inútil, o gilipollas", y a su vez hacía que éstas les llamaran "mi amo", teniendo que obedecerle en todo lo que pidiera.

El joven, que según la Fiscalía es un buen estudiante pero tiene un "uso abusivo e inadecuado del ordenador", generó en las chicas un "estado de dominación y humillación" que incluía diversas vejaciones. Dice el fiscal que las víctimas tenían que obedecerle en todo lo que pidiera, como "apartarse de su familia y amigos, darse de baja de la aplicación whatsapp, o cortarse el pelo".

Pero las humillaciones eran mucho peores, porque a una la obligó a introducirse papeles en la vagina y a "autolesionarse como castigo cuando no le obedecía", llegando en una ocasión a darse un fuerte mordisco en el brazo y a enviarle una foto con el hematoma para que comprobara que le había obedecido.

En otra ocasión le pidió que se "arrancara un diente" para comprobar el grado de dependencia que tenía hacia él, aunque la menor no pudo hacerlo.

A la otra chica le decía igualmente que debía identificarse como "su puta" y le llamara "su amo", y la obligó a enviarle vídeos masturbándose y fotografías desnuda, a lo que accedió la menor por el "temor de que se suicidara o autolesionara", porque el joven insistía en que de no acceder a sus deseos se sentiría "triste y se vería obligado" a suicidarse, habiéndole enviado fotos de las lesiones que él mismo se había infligido.

En sus alegaciones y pese a la gravedad de los hechos, la Fiscalía de Menores de Almería sólo le imputa dos delitos contra la integridad moral, por los que reclama que se adopte una medida de libertad vigilada durante 24 meses y que el infractor se someta a un programa dirigido a la deshabituación en el uso del ordenador y la educación en valores, así como que se le prohíba aproximarse o comunicarse por cualquier medio con las dos menores durante 24 meses.

La abogada Esperanza Lozano, que ejerce la acusación particular, considera que los hechos son de mayor gravedad a los señalados por la Fiscalía, al atribuir otros tres delitos de coacciones, lesiones y corrupción de menores, por los que exige su internamiento en régimen semiabierto durante 24 meses, que se le prohíba acercarse a las menores y comunicarse a través de cualquier red social o aplicación durante cinco años.

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