El fiscal apunta a los celos como el móvil del doble crimen de Almonte

La Fiscalía considera que los asesinatos de Miguel Ángel Domínguez y su hija fueron fruto de un crimen pasional, cuyo móvil encuentra sus raíces en los "celos" que el acusado sentía por el todavía marido de su pareja sentimental, Marianela Olmedo, y padre de su hija. Así lo sostiene el Ministerio Público en su escrito de acusación, en el que acusa directamente a F.J.M.R de acudir a la vivienda de la avenida de Los Reyes, "debidamente pertrechado y provisto de guantes", para acabar con la vida del todavía marido de su pareja.

Para el fiscal, el 27 de abril de 2013 el presunto asesino abordó al padre de la niña "de forma sorpresiva" y, "valiéndose de un cuchillo monortante y con punta, de aproximadamente 1,6 centímetros de anchura y al menos 15 centímetros de longitud", le asestó un carrusel "indiscriminado" de puñaladas que le causaron "47 heridas" de diferentes trayectorias.

La muerte de la menor fue para el fiscal un modo de "evitar que ésta le delatara". La providencia recoge las 104 heridas que presentaba el cuerpo de la niña de ocho años, 38 de ellas de carácter incisivopenetrantes. Por sendos crímenes reclama para el acusado penas de 25 años de prisión por cada una de las víctimas (50 en total).

El fiscal "se adhiere expresamente a la pericial propuesta por las acusaciones particulares", y más concretamente en los escritos de acusación del perito Juan José Hellín. El criminólogo contratado por las partes realizó un análisis de los restos de sangre que le permitieron, según las partes acusadoras, una reconstrucción sin fisuras del escenario del crimen.

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