La herencia más repetida

  • La ministra Fátima Báñez mantiene que "la mayoría silenciosa española de buena voluntad no se resistirá al cambio" y que "podemos mirar a la cara a los parados"

Es la herencia recibida, y la repetida. No hay duda de que el término, el de la herencia, fue el más repetido durante todo el día de ayer en el congreso del PP en Granada. Todos los alcaldes se refirieron a ello. Todos los intervinientes. Conscientes de que las últimas medidas que el Gobierno de Rajoy viene adoptando están generando un fuerte rechazo en la opinión pública española -lo que no significa que el PSOE se esté beneficiando demoscópicamente de ello-, el mensaje de la herencia se ha convertido en un mantra que no aguantará mucho tiempo más. Se diría que en el PP muchos están pensando que contra Zapatero se vivía mejor. El alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, apeló al plenario a que las reformas "hay que comunicarlas bien a la gente porque a veces la gente no sabe bien por qué se hacen las cosas".

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, aseguró, sin embargo, que las reformas y los recortes serán comprendidos por los españoles. "La mayoría silenciosa española de buena voluntad no se resistirá al cambio", manifestó la ministra onubense, consciente de algunos de los disturbios estruendosos -no silenciosos- que comienzan a extenderse por el país. Con toda crudeza, tanto Báñez, como los alcaldes de Jaén y de Almería, José Enrique Fernández de Moya y Luis Rogelio Rodríguez Comendador, dibujaron un panorama negro. Una suerte de apocalipsis desatada durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Así, el regidor de Jaén aseguró que el PSOE les había dejado la "quiebra" y la "ruina", y que se estaba haciendo insportable el pago de los intereses de la deuda, 30.000 millones de euros al año. Bien es cierto que, Zapatero el Culpable, se retiró con una prima de riesgo que ni por asomo llegaba a los 500 puntos en la que parece instalada. "Esto era una fiesta con los socialistas, la del yo invito y tú pagas", señaló Fernández de Moya.

Pero Báñez, que como todos admitió que sus reformas son dolorosas, quiso marcar una difícil diferencia con Rodríguez Zapatero cuando le bajó el sueldo a los funcionarios un 5%. Según ella, su Gobierno no hace lo mismo, a pesar de la eliminación de la paga extraordinaria de Navidad, porque el plan prevé reingresar ese dinero a partir de 2014 mediante las aportaciones a los planes de pensiones. "Nosotros no les rebajamos el sueldo como hacían los otros", indicó Báñez. "Los funcionarios son quienes hacen funcionar la administración del país todos los días, y le hemos pedido este sacrificio, pero se la vamos a reintegrar en 2014", aseguró ante el plenario. Báñez mantuvo que las medidas son dolorosos, pero que las aplican con "sensibilidad" y argumentó que su reforma laboral sólo buscaba la creación de empleo. "Podemos mirar de cara a los parados", aseguró.

En este contexto de blindaje del discurso de los populares, el diputado almeriense Rafael Hernando llegó a citar la posibilidad de la intervención de España, aunque para negarla. En su opinión, en Europa se darán cuenta de que las reformas y recortes que está adoptando en las últimas semanas Mariano Rajoy no harán necesarias tal intervención, una más dura que la del sector financiero ya solicitada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios